Cosas de un informático

Lo que me gustaría compartir con todos…

Entrando a la base

Posted by inca on 19th Julio 2009

Durante el resto del viaje permanecimos casi en absoluto silencio, sólo algunos insultos salían de nuestras bocas refiriéndonos a los infectados. Excepto algunos vehículos cruzados en medio de la carretera el resto del viaje fue muy tranquilo. Franch mientras aprovechando esta tranquilidad aprovechaba para atropellar lentamente a los pocos que nos encontrábamos por medio de la carretera soltando una sonrisa cada vez que notaba que pasaba por encima de uno de ellos.

 

Al cabo de 3 horas de viaje llegamos finalmente a nuestro destino. Todavía quedaban unos 5 Km. para llegar pero ya se veían las instalaciones y realmente nos quedamos impresionados por su grandaria. En la parte este disponía de dos larguísimas pistas de aterrizaje y varias carreteras que las comunicaban con el resto de la base. Este resto, puesto en la parte oeste disponía de 3 edificios de oficinas de dos y tres plantas y 4 naves junto las pistas de aterrizaje.

 

[Franch] Dani, mira si encuentras prismáticos por ahí detrás.

[Dani] Si señor, aquí tiene.

[Franch] Mmmm, - murmuraba Franch mientras miraba el interior de la base – Parece que estamos de suerte, no se ve nadie por dentro, y las vallas parecen enteras.

[Yo] Quizás se fueran antes de que llegaran las ratas. Ya era hora que saliera algo bien.

[Franch] Está bien, esto es lo que haremos. Nos acercaremos con el camión a la puerta principal, creo que esta atada solo con una cadena. Dani, tú la romperás mientras yo conduzco e Inca controlará desde arriba del camión, en cuanto esté abierta entramos el camión, cerramos la puerta y moveremos los vehículos que están al lado para bloquear de nuevo la puerta. Sobretodo estad atentos, no parece que haya nadie, pero ya no me fío de nada.

 

Dani y Yo asentimos con la cabeza mientras nos pusimos en nuestros puestos, Dani en el asiento de copiloto preparado para bajar rápidamente mientras que yo agarrándome cómo podía encima de la cabina intentaba divisar a distancia posibles amenazas. Nos acercamos hasta la valla, tal como dijo Franch, sin problemas. Dani bajó de un salto y se puso a abrir el candado de la cadena mientras yo vigilaba hacía todos los lados.

 

[Franch] Alguna cosa Inca?

[Yo] Nada, me parece que veo a 10 o 12 pero están muy lejos aún, ni siquiera se han dado cuenta de nuestra presencia.

[Franch] No me gusta… un sitio con buenas defensas e intactas que estén tan abandonadas, estad muy atentos, me huele muy mal esto.

 

En apenas dos o tres minutos Dani consiguió abrir la valla y rápidamente entramos el camión dentro mientras Dani volvía a cerrar la valla a nuestro paso. Franch puso el freno de mano y sin apagar el motor bajo del camión rápidamente y juntamente con Dani empezaron a empujar dos coches de la marca Renault que estaban aparcados justo al lado.

 

[Yo] Espera que voy a ayudaros.

[Franch] Quieto ahí!!, tu vigila, no quiero que me sorprenda una de esas cosas por detrás…

 

Tenía razón, estábamos a apenas cien metros del primer edificio y el estar moviendo los vehículos era una fuerte distracción que les podía salir muy caro. Realmente era muy extraño, tal como decía Franch las instalaciones parecían en perfecto estado, ni siquiera se veía ni un solo cadáver, no era normal eso, pero tampoco nos importaba mucho. Nuestra intención era coger las medicinas y armas que encontramos y marcharnos cuanto antes a casa y olvidar aquella pesadilla.

 

Finalmente la puerta volvía a estar sellada y todo seguía igual de tranquilo, asi que comenzamos a caminar observando los edificios intentando averiguar que era cada uno, no queríamos arriesgarnos a entrar a ningún edificio para que al final solo fueran oficinas, teníamos que saber a donde íbamos aunque lo que nos faltaba era un plano de las instalaciones.

 

[Dani] Señor, mire, creo que la enfermería esta en ese bloque.

[Franch] Como lo sabes?

[Dani] En el segundo piso, señor, en la ventana de la derecha he visto un póster con el símbolo de la cruz roja.

[Franch] La verdad, contra lo obvio no vamos a discutir no? – dijo mirándome mientras sonreía. – Esta bien, iré delante, vosotros id detrás mío y cubridme, y sobretodo silencio, no quiero sorpresas, no sabemos que podemos encontrarnos. Aseguremos zona por zona y no os adelantéis ni os separéis, sobretodo va por ti Inca, se que no tienes preparación militar, pero piensa que un error tuyo no solo puede costar tu vida, sino también la nuestra.

 

Cada vez que salía el tema de mi formación me acordaba de mi soltura que tuve para poder esquivar el deber de hacer la mili y como me arrepentía en esos momentos. Tenía claro que si conseguía volver entero iba a solicitar que me hicieran un buen entrenamiento, ni que fuera sólo por no tener que volver a oir esas frases.

 

Nos situamos los tres a un lado de la puerta de entrada y Franch asomó la cabeza lo justo para controlar la entrada, con un gesto nos indicó que no había nadie y entró con Dani pegado a su espalda. Yo entré al cabo de pocos segundos, asegurando la retaguardia y la única posible salida en caso de que nos atacaran. Era una entrada muy básica, una mesa sencilla con una silla en la parte de la derecha que debía ser el sitio del soldado que vigilara la entrada junto unas escaleras que tanto subían al piso superior como bajaban hacia no se sabía donde. En frente de la puerta había un pasillo repleto de despachos separados por mamparas dejando en la parte izquierda unas banquetas para la gente que esperaba su turno. Franch hizo un gesto indicando las escaleras, nuestro objetivo estaba en el segundo piso, así que debíamos subir dos plantas. Franch seguido en todo momento de Dani comenzaron a subir las escaleras mientras yo me quedaba con mi pistola cubriendo la planta baja. Ya una vez arriba Dani me hizo una señal para que subiera, no parecía haber nadie tampoco. De repente se oyó un ruido de uno de los despachos, Franch hizo una señal a Dani indicándole uno de los despacho que había al fondo del pasillo. Silenciosamente se acercaron hasta la puerta y mientras Dani apuntaba firmemente hacia la puerta Franch la abrió muy lentamente. De golpe una sombra cruzó velozmente la puerta y se dirigió hacia otro de los despachos dejando tanto a Dani como a Franch a punto de un infarto.

 

[Dani] Puto gato de los cojones!!!

 

Franch rápidamente le hizo una señal de silencio, y acabó de abrir la puerta la puerta, pero no había nadie dentro. Volvían hacía las escaleras sonrientes y ya algo más confiados cuando otro ruido nos llamó la atención.

 

[Dani] Será el mismo gato, estoy por cazarlo y comérmelo!! – susurró suavemente mientras se reía.

[Franch] Shhh, silencio. No ha sonado como algo que caía, más bien me ha parecido como un murmullo. Venga, en silencio…. – seguía susurrando intentando no levantar la voz.

 

Franch comenzó a moverse por el otro pasillo que estaba en frente de las escaleras seguido de Dani como antes hicieran. Al igual que antes Franch abrió la puerta lentamente mientras Dani lo cubría, pero esta vez no había nadie en el despacho. Entraron dentro y les perdí de vista durante unos minutos, cosa que ya me ponía nervioso hasta que finalmente apareció de nuevo Franch por la puerta y haciéndome una señal me indicaba que en silencio me acercara. Entré al despacho, justo en el medio había una mesa de despacho grande con una buena silla de cuero y en las paredes laterales varias estanterías con muchas carpetas y libros. Justo enfrente había un gran ventanal donde estaban asomados tanto Franch como Dani en los laterales como intentando que no los vieran.

 

[Franch] Ven, no hagas ruido y solo mira…

 

Por la cara de Dani no me hacía mucha gracia de mirar, pero la curiosidad me podía. Me puse al lado de Franch y poco a poco me asomé al ventanal echando un vistazo rápido y dando un salto hacia atrás que casi hacía caer una de las estanterías.

 

[Dani] Shhh, no hagas ruido…

[Yo] Pero como puede ser, están todos…?

[Franch] Eso parece, pero están raros…

 

Volví a mirar lentamente con más calma esta vez, desde la ventana se veía el comedor de la base, un espacio de unos 300 metros cuadrados lleno de sillas y mesas. Sillas, mesas y cientos de militares infectados encerrados.

 

[Yo] Pero como puede ser que estén ahí encerrados, alguien los ha tenido que encerrar…

[Franch] Si, pero ese alguien puede que esté aquí o que se haya ido, lo que me extraña es otra cosa, mírales, ni se mueven, están como dormidos, ni un solo músculo cuando normalmente ya nos habrían detectado y nos estarían persiguiendo…

[Dani] Si, aquí hay algo raro. Por cierto, alguien más oye ese ruido? Me esta dando ya dolor de cabeza.

[Yo] Si, creo que sí, pensaba que era cosa mía. Llevo rato que me duele la cabeza también, desde que entramos a la base y se oye como una especie de zumbido…

[Franch] Sea lo que sea, lo oímos todos. Y cada vez va a más, hemos de pararlo cuanto antes o nos estallará la cabeza al final…

 

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Viella

Posted by inca on 17th Julio 2008

Viella, el lugar donde desde hacía varios días queríamos ir, y a donde tenía miedo de llegar. El camión frenó bruscamente y ordenaron por la radio salir a cubrir la zona como de costumbre. En pocos segundos nos colocamos en la periferia del grupo de camiones y miramos alrededor en busca de ratas.

El paisaje era precioso, en todo nuestro alrededor un gran contraste de árboles y nieve caída hacía pocos días y aire limpio, fuera de la putrefacción acumulada en la ciudad. Al mirar hacía delante vimos un grupo de soldados cubriendo la entrada al túnel. No paraban de hablar entre ellos y a través de una radio, desde luego se notaba que hacían días que no veían a nadie, al menos vivo, y no creía que ni se lo esperarán.

[Olmedo] - Grupo alpha, David y tú - señalándome a mí - Venid conmigo.

[David] - Pero… Nosotros? para que?

[Olmedo] - Tenéis un dialecto propio en esta zona no? Si comienzan a hablar entre ellos quiero saber que dicen.

Yo no conocía el aranés, pero preferí no decir nada, era mejor parecer útil. Así nos acercamos los 6 miembros del grupo Alpha, Olmedo, David y yo lentamente hacía los soldados. Ellos mientras se veían cada vez más nerviosos con sus fusiles y uno de ellos no paraba de dar voces a través de su radio, un movimiento en falso y podía ser nuestro último gesto.

[Olmedo] Quien está al mando?

[Soldado Túnel] Por favor, manténgase a distancia, si se acercan más tenemos ordenes de disparar.

[Olmedo] Está bien. Todos quietos!! - nos ordenó, - Traigan a su superior, quiero hablar con alguien al mando.

[Soldado Túnel] En unos minutos llegará, no hagan movimientos extraños mientras.

[Soldado grupo Alpha] - Vaya, si les parece nos iremos a tomar mientras algo al bar de al lado… novatos. - dijo en voz baja.

[Olmedo] - Silencio, no nos interesa todavía ningún enfrentamiento.

Ese todavía me dejaba intranquilo. Olmedo y su equipo al contrario que los hombres del túnel estaban tranquilos, se les notaba una gran experiencia en sus espaldas. Mientras los soldados del túnel apenas tenían 18 años recién cumplidos y me daban serias dudas de que hubieran disparado alguna vez el fusil o si ni siquiera habían visto un solo infectado.

Al cabo de unos minutos apareció por el túnel un grupo mayor de soldados, posiblemente había entre 70 y 80 soldados todos armados con sus fusiles y tomando posiciones. Claramente querían deslumbrarnos con su potencial y su armamento, pero Olmedo apenas hacía ningún gesto, ni siquiera se molestaba en mirar hacia los lados para ver las posiciones que adquirían los soldados. Uno de los soldados se avanzo hacía nosotros, por su uniforme se notaba enseguida que él estaba al mando, relleno de metopas y medallas marcaba una clara diferencia con el resto.

[Olmedo] Vaya, todo un general aquí? Esto si que no me lo esperaba…

[General] Tampoco nosotros esperábamos ya ninguna visita de fuera. De donde venís?

[Olmedo] Somos de Madrid, cuando se dio por perdido Madrid nos enviaron a ayudar a las defensas de Zaragoza. A partir de ahí ya no hubo más comunicaciones y hemos estado rondando en busca de un lugar seguro.

[General] No esta mal, sobrevivir a Madrid, Zaragoza y todo este tiempo por ahí. Y que hacéis aquí?

[Olmedo] Bueno, nos cruzamos con algunos sobrevivientes y alguno mencionó que salieron helicópteros con supervivientes hacía una zona segura en Viella. Así que decidimos venir aquí a ayudar.

[General] Ayudar? Que os hace creer que necesitamos ayuda? En muchos kilómetros a la redonda no queda ningún infectado, hemos limpiado la zona de arriba a abajo. Respecto al resto de fuera están demasiado lejos para notar nuestra presencia, y según mis informes se quedan inmóviles mientras no detecten ninguna presencia. Así que sin ninguno cerca y con el resto inmóviles a más de 20 kilómetros entre montañas, a que nos vienes a ayudar?. Más bien sois vosotros quienes necesitéis ayuda, verdad?

[Olmedo] Tenéis razón. Mis hombres están cansados, llevamos semanas sin dormir tranquilamente sin tener que mantener un ojo abierto. Nos gustaría pasar un tiempo aquí, y si como decís no somos de utilidad nos volveremos a ir por donde vinimos.

[General] Un segundo, voy a consultarlo.

[Olmedo] Consultarlo? Desde cuando un general tiene que consultar? Consultar a quien?

[General] Lo siento, no se me esta permitido decir nada. Un segundo.

El general dio dos pasos hacía atrás y a través de la radio comenzó a hablar en Aranés. Con las pocas veces le había oído hablar a David en aranés no tenía suficiente para entender apenas nada, pero si para diferenciar la lengua en la que estaba hablando. Durante 5 minutos no paró de discutir hasta que finalmente cerró la radio y volvió a dirigirse hacia nosotros.

[General] Bien, han sido aceptados temporalmente, pero no se les permitirá entrar con ninguna arma. Deberán entregar sus armas a nuestros hombres antes de entrar.

[Olmedo] Perfecto. Vamos a juntar al resto de soldados y preparar todo. Ahora volvemos.  Soldados, vámonos!!- nos ordenó mientras se daba media vuelta.

Mientras volvíamos miré la cara de David sonriendo y levantando el pulgar como señal de éxito, por fin habíamos conseguido entrar en Viella. David me respondió con la cara muy seria moviéndome la cabeza de lado a lado, algo estaba pasando y ni me había dado cuenta por lo visto.

[David] Olmedo, no podemos entrar…

[Olmedo] Me lo imaginaba. Apenas nos han hecho preguntas, simplemente lo básico. No han preguntado por nuestro armamento, por los civiles que llevamos con nosotros, o si llevamos víveres. Además, un general consultando… eso no es bueno. En el ejercito español solo hay una persona por encima de los generales, pero… bueno, quizás no sea tan descabellado.

[David] No lo es… He oído la conversación que tenía por la radio y sí, está aquí junto al resto de generales.

[Yo] De quien cojones habláis?

[Olmedo] No me acordaba que no habías hecho la mili… La única persona que puede mandar a un general es el Capitán General. El rey Juan Carlos.

[Yo] Joder, eso es bueno no?

[David] Eso no es todo lo que he oído… Por lo visto están aquí todos los generales, armada, aire, marina … El rey estaba indispuesto y el resto de generales han decidido ya que hacer con nosotros…

[Olmedo] Ya? tan rápido? Esperaba al menos nos dejaran un par de días… pero, no me extraña nada de esos burócratas.

[Yo] Eh!, que no me entero!!… me dice alguien que pasa?

[David] Las ordenes que han recibido son… bueno, coger nuestras armas, llevarnos al río y… darnos pasaporte…

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