Cosas de un informático

Lo que me gustaría compartir con todos…

Hola y adiós

Posted by inca on 31st Diciembre 2009

André nos llevó de nuevo al primer almacén que examinamos al entrar en la base, y señalando el avión militar que había allí nos dijo,[André] Con esto podremos salir.

[Franch] Ojalá, pero no tenemos precisamente ningún piloto aquí.

[André] Bueno, yo he pilotado avionetas, no creo sea tan diferente…

[Inca] ¿Estás loco? , una avioneta no es precisamente lo mismo que este pedazo de monstruo. Sinceramente, dudo ni que lo puedas levantar del suelo …

[André] Si tienes una idea mejor, estoy abierto a sugerencias .

Franch se me quedó mirando como esperando que sacara alguna idea fantástica, pero no me salía nada, André tenía razón aunque no me gustara.

[Dani] Yo si sé llevarlo… - susurro

[Franch] Cómo? Me ha parecido entender que…?

Todos nos quedamos mirando a Dani sorprendidos por algo que jamás nos habríamos imaginado.

[Dani] Entré al ejército con la intención de ser piloto, y durante 6 meses estuve en la escuela de aviación. Hasta que me detectaron un defecto en el ojo ocular que me quitaba 45 grados de visión, por lo que me echaron de la academia y me destinaron al ejército de tierra… Este modelo sólo lo llevé una vez, pero no creo tenga problemas de llevarlo…

[Inca] Joder Dani, pareces un huevo Kinder, estás lleno de sorpresas…

Todos nos echamos a reír quitándonos la tensión que llevábamos encima hasta que Franch se volvió a poner serio y con voz fuerte nos ordenó estar atentos.

[Franch] Bien, ya tenemos un problema resuelto, veamos el resto. ¿Cómo está de gasolina o lo que lleve esto?

[André] Vacio, intenté llenarlo, pero el proceso necesita al menos dos personas, y yo solo…

[Franch] Está bien, no sabemos cuánto tiempo tenemos, así que vayamos rápidos. André y Dani, coger el avión y llevarlo a repostar, mientras Inca y yo llenaremos el camión con armas, medicinas y lo que se nos ocurra. Cuando lo tengáis lleno nos pasáis a buscar, cargamos el camión y nos largamos de aquí a toda hostia. Sabéis todos lo que tenéis que hacer no?, pues venga, vamos a ello.

Todos afirmamos la orden con la sonrisa todavía puesta en la boca y comenzamos a movernos. Franch y yo fuimos a abrir las puertas del almacén de par en par mientras Dani y André se subieron al avión, lo pusieron en marcha y lentamente lo sacaron hacia los depósitos. Mientras Franch y yo situamos el camión cerca de las cajas y comenzamos a cargar de todo, cajas de granadas, fusiles, comida enlatada, kits de supervivencia del ejército, botiquines… De pronto apareció de nuevo André.

[André] Vamos, el avión está listo, y las vallas comienzan a llenarse de infectados. Tenemos que irnos…

[Franch] Inca, sube al camión que nos vamos rápido…

Rápidamente me subí sin discutir al camión. André se subió en la parte trasera y Franch en el volante. Encendió el motor y rápidamente se dirigió al avión que nos esperaba al inicio de la pista preparado para despegar. En cuanto llegamos a su altura Franch subió el camión por la rampa sin pausa ninguna y comenzó a subirse la rampa. Bajamos del camión y comenzamos a celebrarlo mientras la rampa se seguía subiendo, pero Franch no bajó tan contento.

[Inca] Que te pasa?

[Franch] Joder, con las prisas nos hemos dejado lo más importante…

Nos miramos todos extrañados, creíamos que habíamos cargado de todo, pero por la cara de Franch realmente parecía importante lo que fuera que nos dejáramos

[Franch] Dani, espera un momento, abre la rampa que tengo que volver …

[André] Estás loco? No da tiempo, tenemos que irnos… - gritó desesperado.

[Franch] No puedo, tengo que traer una caja de penicilina y antibióticos. Casi no quedaban y esto será casi tan importante como la comida, pero esto no lo podemos producir así como así. Hemos de aprovechar que aquí hay…

[Inca] Yo te acompaño!

[Franch] No quédate, no hace falta que seamos dos imbéciles arriesgándolo todo. Con uno vale.

[Inca] Te recuerdo que tengo a David grave? Cualquier cosa que pueda ayudarle es importante para mi, pienso ir contigo!

[André] Eh, par de imbéciles!!, si tanto queréis ir, mejor ir cuanto antes… Toma llevaos esta radio, tiene un alcance de 5km, será suficiente para vuestra excursión? - dijo con entonación irónica.

Franch y yo bajamos de nuevo del avión y comenzamos a correr hacía el almacén de nuevo, que estaba a unos 500 metros de la pista al trote para no cansarnos demasiado. Llegamos sin ningún problema hasta allí y comenzamos a buscarlo entre las cajas de medicamentos, pero no lo encontrábamos…

[Franch] Juraría que lo vi, no se donde pero lo vi.

[Inca] Buscaré por la zona de las oficinas, haber si… - de pronto me interrumpió la radio que nos dio André.

[André] Vamos chicos!, han roto las vallas y se están acercando!!! Tenéis que salir de ahí ya!!

[Inca] Has oído Franch? Tenemos que irnos ya!!!

[Franch] No!, espera, ya lo he encontrado!! Está aquí. - Decía mientras señalaba una caja en la parte inferior de un grupo de cajas.

[Inca] Estas loco? Nos llevará rato mover todas esas cajas!!!

[Franch] Cuanto antes empecemos, antes acabaremos!! -  exclamó mientras comenzaba a mover las cajas de arriba.

Me situé a su lado a mover cajas mientras la radio no paraba de emitir la voz de André preguntando por qué no habíamos salido. Finalmente conseguimos sacar las suficientes cajas para poder quitar la caja de antibióticos. Justamente en ese momento el mensaje repetitivo de la radio cambió la frase por otra peor.

[André] Vamos, estáis rodeados!, tenéis que salir ya!!

[Franch] Ya tenemos la caja, salimos ya!

[André] No quietos!, es demasiado tarde, os han rodeado…

[Inca] Cómo? - Exclamé mientras me dirigía a las puertas. Nada más salir me quedé helado con la visión de miles de infectados rodeando todos los edificios de la base, y a apenas unos treinta metros  una hilera de infectados se acercaba lentamente. Una mano me cogió del hombro y dándome un fuerte tirón me volvió hacer entrar al almacén. Era Franch que viendo el mismo escenario reaccionó más rápidamente y haciéndome entrar de nuevo comenzó a cerrar las puertas antes de que llegarán.

[André] Vamos, se nos están acercando!!, dice Dani que si se nos ponen en la pista no podremos salir!, Rápido!

Franch me miró como si estuviera esperando una solución milagrosa, pero no sabía que hacer, estaba aún conmocionado con la visión de aquellos miles de infectados ahí fuera buscándonos. Finalmente bajé la cabeza como rindiéndome a la situación y confirmando a Franch lo que tenía que hacer mientras yo cerraba los ojos.

[Franch] Marcharos sin nosotros, aprovechad y salir cuanto antes!!

[André] Está bien. Aguantad, volveremos a buscaros!!!

Tanto Franch como yo sabíamos que era mentira, pero aún así le dimos las gracias. Nos pasó con Dani, que no quería irse sin nosotros, pero Franch le dio la orden expresa de marcharse y finalmente aceptó. Le dio la clave de identificación para cuando llegaran a Viella que no les dispararan y entre despedidas acabamos perdiendo el contacto con ellos al alejarse de la base volando.

Pasamos varias horas sentados cada uno encima de una caja, sin decirnos ni una solo palabra, como si estuviéramos esperando el tan temido final. Los golpes en las puertas y paredes iban poco a poco aumentando según iban acercándose más infectados a nuestros alrededores, produciendo un ruido ensordecedor que se mezclaban con sus gemidos. [Inca] Se está haciendo ya de noche, no creo que queden más de una hora de luz. Creo que sería lo mejor que intentáramos dormir y mañana miramos que hacemos, te parece?

Ni si quisiera me contestó, se  deslizó sobre su caja y apoyando su cabeza sobre uno de sus brazos se giró de espaldas a mí como si fuera a dormir. Yo me levanté y fui a buscar en una de las cajas de equipamientos militares unas mantas, con lo que me hice una especie de cama sobre unas cajas y le dejé una sobre Franch.

[Franch] Lo siento…

[Inca] El qué?

[Franch] Estas aquí atrapado por mi culpa, mi cabezonería de querer buscar antibióticos ha hecho que quedemos aquí atrapados, y ahora no volverás a ver a la Lourdes.

[Inca] Eh!, ni se te ocurra. Vine voluntariamente, así que si hay un culpable soy yo, no tu. Además, te recuerdo que ya hace tiempo que estaría muerto si no fuera por ti. Ni siquiera habría llegado al punto seguro si no fuera por ti. No recuerdas quién me salvó la vida en aquella carretera?

[Franch] De aquello ya hace mucho, ni siquiera ya somos las mismas personas…

[Inca] Puede ser que tengas razón, pero desde aquél día nos une una amistad que no cambiará, de eso puedes estar seguro, me tendrás siempre a tu lado.

Ya no contestó, simplemente se ajustó la manta al cuello e imagino se puso ya a dormir, o por lo menos a intentarlo.

A la mañana siguiente me levanté al aparecer el primer rayo de sol  por la ventana de las oficinas del piso superior. Franch seguía en la misma posición en la que se quedó la noche anterior, y decidí examinar todo nuestro alrededor en busca de una salida. Subí a las oficinas y miré por las ventanas, cientos o miles de aquellas ratas asquerosas nos rodeaban sin dejarnos ninguna salida posible. En una habitación que ejercía por lo visto de archivos subía otra escalera de pared hacía una  compuerta que daba al tejado. Subí en busca de una mejor visión pero lo que encontré fue mi desánimo. Rodeados por todo los alrededores por un centenar de filas de infectados hacía imposible cualquier plan de evasión, esta vez estábamos bien jodidos.

Bajé de nuevo a despertar a Franch, pero ya estaba despierto rebuscando entre las cajas.

[Inca] He subido al tejado, y, bueno…

[Franch] Lo sé, yo también subí esta noche, y ya he visto lo que hay… no hay salida verdad?

[Inca] No que yo vea,

[Franch] Pues venga baja, que al menos podremos desayunar, comida no nos falta, podremos pasar tiempo hasta que se nos ocurra algo…

Franch tenía razón para variar, al menos disponíamos de mucha comida y bebida para sobrevivir mucho tiempo, si no perdíamos la razón antes. Buscando por el almacén, encontramos una baraja de cartas en las oficinas y nos pusimos a jugar con ellas intentando hacer de aquello como si fuera una vida normal y no pasará nada.

Durante los cuatro días siguientes nos los pasamos jugando a las cartas, practicando tiro con las armas desde el tejado con los infectados o simplemente contándonos historietas de antes de que pasara todo aquello. Se podría incluso decir que lo pasábamos bien, pero también había momentos en que nos quedábamos callados o incluso alguno de los dos nos poníamos a llorar pensando en nuestros amigos, y seres queridos. Personalmente no dejaba de pensar en la Lourdes, pero me alentaba a mi mismo que todas aquellas armas, medicinas y comida que subimos en su día al avión la ayudarían a sobrevivir tanto a ella como al David.

Al quinto día, mientras Franch aún dormía me subí de nuevo al tejado y me quedé mirando a los infectados que seguían como el primer día golpeando en todos los sitios posibles intentando entrar, y rápidamente baje de nuevo hasta Franch y despertándolo le dije,

[Inca] Franch, una cosa, verás, me lo paso bien contigo y eso… pero..

[Franch] Pero?, a que viene esto ahora? Con la sobada que me estaba metiendo, una vez que consigo dormir bien aún con este puto ruido…

[Inca] Bueno nada, nada, pensé que te interesaría, pero veo que no.

[Franch] Dios mío!!, no me digas que tienes un …, ¿Lo tienes?

[Inca] Si y no, ya sabes cómo va esto. Es una tontería pero que podría quizás funcionar, no lo sé..

[Franch] Joder, canta ya!!! Me tienes aquí esperando como un loco!!!

[Inca] Podemos salir con ese camión de ahí.

[Franch] Claro, y a lo que chocamos con la primera fila de infectados nos rompen los bajos, o las ruedas o lo que sea y nos quedamos atrapados en medio de miles de infectados… fantástico plan si señor…

[Inca] Si ya lo sé, ya me lo has dicho varias veces eso… pero me puse a recordar series de televisión un poco de todo, Xena la guerrera, bola de dragón, …

[Franch] Claro, les tiras un kamekameJa de esos y nos vamos volando no?, joder, no digas tonterías…

[Inca] Déjame acabar hombre!!, que impaciente… Como decía, pensaba en las series y de golpe pensé en una, en El Equipo A. Te acuerdas?

[Franch] Sí, joder, mira que es vieja esa serie, es de los 80.

[Inca] Bueno, es que ya tenemos una edad eh… jejeje. Bueno, lo importante, te acuerdas que hacían de cualquier transporte como un tanque con planchas de hierro y armas?. Tenemos un camión ahí en esa esquina, y tenemos un almacén con todo tipo de materiales!! Si le ponemos al camión unas planchas delante que aguanten los golpes sin que rompan el camión, no podríamos salir?

[Franch] Desde luego ya lo dices bien, es una tontería, joder, pero tan grande… Que hasta podría funcionar… déjame mirar.

Franch comenzó a regirar todo el almacén en busca de materiales que pudieran servir para hacer unos escudos al camión. Encontramos detrás de las cajas de recambios de motores planchas enteras de fuselajes de aviones, junto a varios soldadores y herramientas. Realmente si estuvieran allí el Equipo A haría milagros con todo aquello.

[Franch] Creo que podríamos tener todo lo necesario para que funcione, si… jajaja – Exclamaba con una gran alegría.

[Inca] Sí, pero sabes soldar? Yo no tengo ni idea…

[Franch] Si lo que quieres es saber si he hecho alguna vez algo parecido, pues no. Pero alguna chapuza sí que he soldado, supongo que lo sabré hacer, eso sí, ya que tenemos material de sobras, donde se necesiten dos barras, pondremos cuatro o seis para asegurarnos. Un solo fallo seria nuestro fin.

Comenzamos a traer el camión al centro del almacén y todos los materiales que íbamos a necesitar, había mucho trabajo por delante. Ya con todos lo necesario nos pusimos manos a la obra, con Franch como director de obras y yo su ayudante.

Entre algunos intentos que nos quedaron mal soldados y nuestra inexperiencia tardamos 4 días más en acabar el tunning al camión. Pero una vez acabado nos sentimos altamente orgullosos de nuestro trabajo. El morro del camión empezaba en punta al mismo estilo que un barco corta hielos, haciendo teóricamente factible el poder pasar entre una multitud y que dicha punta los vaya apartando a los lados, siempre más efectivo que no empujarlos. Después de la punta con forma de V invertida los paneles seguían recubriendo el camión haciendo una barrera a todo el alrededor para evitar que se pudieran poner los infectados debajo de las ruedas. Finalmente y cómo última modificación hicimos un agujero en el techo de la cabina que me permitiría sacar el cuerpo y un arma para poder eliminar aquellas ratas que nos complicaran la salida. Realmente habíamos hecho una obra maestra a la que solo faltaba ponerla en funcionamiento.

[Franch] Bien, tenemos el camión cargado de armas, medicamentos y comida. El depósito lleno de gasolina, y nosotros preparados… Mañana a primera hora partiremos, aprovecharemos el sol y así podremos llegar mañana mismo a Viella.

[Inca] Si por Dios, tengo ya unas ganas de llegar y descansar un poco…

[Franch] Jeje, me alegra verte tan seguro de que funcionará el plan.

[Inca] Bueno, hasta ahora no ha fallado ninguno no?, este no será menos, o eso espero…

Esa misma noche nos dimos un banquete con toda la comida que no nos podíamos llevar hasta casi reventar, y nos fuimos a descansar tranquilamente. Lo curioso es que llegó un momento que los golpes en las paredes y puertas ya no molestaban, nos habíamos acostumbrado tanto a ese ruido que casi nos hacía de somnífero.

A la mañana siguiente nos levantamos animados y con ganas de empezar el viaje de regreso, estábamos decididos y nada nos iba a frenar.

[Franch] Bien Inca, súbete a la cabina con el fusil, y recuerda, dispara a los que sean una molestia, no hace falta matar a todos, no acabarías nunca, sólo a los que se quedan agarrados o intenten subir nuestras defensas.

[Inca] Si hombre si, te aseguro que esta vez lo haré bien. Los entrenos de estos días en el tejado me han ido bien, sobre todo para ser la primera vez que uso un arma.

[Franch] Si, te aseguro que no te presentaría para un concurso de tiro, pero mientras no te quedes bloqueado, ya irás bien.

Franch se reía por que en las practicas que realizaba desde el tejado nunca daba al infectado que pretendía, no se como lo hacía pero siempre acababa dando al de su lado, pero esta vez, a corta distancia esperaba hacerlo mejor.

[Franch] Estate atento, voy a abrir las puertas, cúbreme bien!!! Pero más importante, no me des a mí!!!

[Inca] Que sí hostia, que lo haré bien – decía yo con voz firme, aunque por dentro temblaba de miedo, no había una segunda oportunidad, así que un fallo sería nuestro fin.

Franch comenzó a abrir la puerta corredera mientras yo iba disparando a todos los infectados que iban entrando intentando ganar tiempo para que Franch la abriera lo suficiente y tuviera tiempo a subirse al camión. Finalmente acabó de abrir la puerta y corriendo vino al camión y se subió a la cabina poniendo en marcha hacia fuera. Franch no paraba de gritarme que le diera a ese, ojo con aquél y frases del mismo tipo, pero lo ignoraba totalmente ya que centraba toda mi atención en vigilar aquellos que se quedaba enganchados al camión y dispararles hasta que se soltaran.

Poco a poco, a una velocidad que podía rondar entre los 5 y los 10 km por hora fuimos abriendo camino, mientras yo iba descargando un cargador detrás del otro sin cesar. El aire nauseabundo de los cuerpos semi podridos de los infectados junto al olor de pólvora del fusil me daban arcadas de vomitar, pero conseguí aguantar centrándome en mi misión. Finalmente al cabo de unos eternos tres minutos comenzó a bajar la densidad de infectados y pudo acelerar Franch cada vez un poco más hasta que salimos de aquél océano de pestilencia y pudrición.

[Franch] Siii!!, esta vez ha salido perfecto!!!

[Inca] No se si creérmelo, la verdad, me esperaba que algo saliera mal y fuera más difícil no??

[Franch] Yo también lo pensaba, la verdad es que ojalá fuera tan sencillo siempre, me parece que este camión nos lo quedaremos para próximas partidas que tengamos que hacer.

[Inca] Perdona, pero una vez que volvamos a casa, te aseguro que no pienso volver a salir en mucho tiempo, y si puedo nunca más… Estoy ya hasta las narices de estar siempre metido en medio de toda la mierda.

[Franch] Créeme, te comprendo, pienso igual que tú, pero mi sentido militar piensa en este camión como una gran arma que podremos duplicar allí. De verdad que esta es la mejor idea que has tenido Inca,

Esas palabras me hacían sonreír, puesto me sentía que estaba haciendo historia y ayudando realmente a toda nuestra nueva comunidad, pero lo más importante que me hacía sonreír era que  iba a volver a ver a Lourdes pronto.

Durante el viaje de retorno a Viella nos encontramos con pequeños grupos de entre 5 y 15 infectados, pero gracias a nuestras nuevas defensas del camión ni siquiera tuvimos que gastar una bala, simplemente los apartábamos con el camión y seguíamos nuestro camino sin preocuparnos demasiado. Cuando llegamos a unos 20 kilómetros ya de Viella Franch paró de golpe.

[Inca] ¿Qué pasa?, ¿No me digas que se ha roto algo ahora? Estamos ya al lado!!!

[Franch] No, está todo bien, Pero mira eso… - señalando un grupo de infectados a unos metros de la carretera.

[Inca] Si, unas ratas más, hemos pasado ya grupos mucho más grandes que esos, y además están apartados…

[Franch] Joder Inca, te tengo que explicar siempre todo eh… Estamos a veinte kilómetros de Viella, y cuando salimos el infectado más cercano estaba a al menos 50 kilómetros. De alguna manera los han detectado y se están acercando. Puede que Viella no sea ya segura…

[Inca] Mierda, vamos, corre, hemos de llegar pronto, he de ver si está bien Lourdes!!, vámonos ya!!

Franch arrancó de nuevo, esta vez a mayor velocidad intentando llegar cuanto antes a Viella. Subimos el último puerto y una vez en la cima pudimos ver todo el valle entero, y nos bajamos del camión a mirar el estado. De pronto oímos varios disparos provenientes del pueblo, por lo visto llegábamos tarde, los estaban ya atacando.

[Franch] Dios mío, los están atacando varios centenares, mira allí, junto al polideportivo.

Eché un vistazo y vi una autentica imagen de guerra, cientos de infectados avanzando poco a poco mientras los militares que quedaban en la zona iban subiendo al avión que justamente enviamos desde la base.

[Inca] Pero que hacen, si se encierran allí no tendrán salida, Han de buscar otro sitio!!!

[Franch] Me parece que no se están encerrando, te equivocas. Creo que se van todos con el avión.

[Inca] ¿Qué? No pueden hacer eso!, no nos pueden volver a dejar aquí!!

Mientras yo maldecía a todos los militares y sus parientes Franch sacó la radio que le entregó André  antes y comenzó a llamar por radio.

[Franch] Aquí Franch, Los del avión, podéis oírme?. Corto.

[Radio] Franch?, Estáis vivos? Dios mío, no es posible, soy Dani!!!, como lo habéis conseguido?

[Franch] Es una larga historia, pásanos con el general Ramírez. No nos podéis dejar aquí!!

[Dani] Voy, ahora mismo le llamo, por cierto, me alegro de oír tu voz de nuevo.

[General] Franch? Eres tú?

[Franch] Si, soy yo. Estamos en lo alto del puerto, en la cara norte. Si nos dais 20 minutos estamos allí.

[General] Joder, en serio, me alegra de oíros. Pero esto ya no está en mis manos, el plan de evacuación ha entrado en funcionamiento, y sabes perfectamente que no se para por nadie. La cuenta atrás está en marcha, quedan 2 minutos para el despegue.

[Franch] Venga hombre, habrá algo que se pueda hacer. Llevamos con nosotros varias cajas de armas, comida y medicamentos, incluidos penicilina y antibióticos.

[General] Créeme que si pudiera os vendría a buscar aunque no llevarais nada. Se os han considerado a los dos como los primeros héroes de la nueva civilización, incluso os han puesto ya medallas póstumas. Si pudiéramos haríamos lo que fuera, pero sabes perfectamente que lo primero es poner a salvo a toda la gente, incluidos los generales mayores y al Rey.

[Franch] Mierda!!, y a donde vais?

[General] A Tenerife, por lo visto allí han podido controlar la epidemia y ya nos están esperando.

Rápidamente le quité de las manos la radio a Franch y con las manos temblorosas pulsé el botón de hablar.

[Inca] Y Lourdes? Está bien?

[General] Joder inca, me alegro también de oírte, ojala pudieras venir, créeme que me encantaría estuvieras aquí, pareces inmortal…

[Inca] Déjate de chorradas!!, donde esta Lourdes?

[General] Ya la traen, está en la otra punta del avión, pero está aquí, a salvo con nosotros, mira justamente ya llega.

[Lourdes] Estas bien?, me dijeron que habías muerto… - saltó la voz de Lourdes mientras Franch me señalaba con la mano el avión que ya estaba despegando.

[Franch] En menos de un minuto perderemos el contacto, date prisa…

[Inca] Si estoy bien, tranquila. Y David? Como está?

[Lourdes] Está aquí con Ana, ha despertado y dicen que se recuperará totalmente. Que vas a hacer ahora?

[Inca] Escúchame bien Lourdes, tu tranquila, no sé cómo ni cuándo, pero te juro que llegaré a Tenerife, no te rindas nunca. Dile también a David que le dejo como responsable, que cuide de Ana y de ti. Y ten fe, Llegaremos sea como sea.

Ya no recibimos ninguna contestación, solo el ruido de interferencias salía desde la radio y el avión apenas se veía ya en el horizonte desapareciendo tras las montañas.

[Franch] Tranquilo, estoy seguro que te ha oído.

[Inca] Si, y eso quiere decir que tengo una nueva promesa que cumplir, hemos de llegar a Tenerife.

[Franch] Y qué lo impide?, Estas junto a un militar experto, un camión blindado, cajas enteras de comida, medicamentos y el depósito lleno. Te aseguro que la volverás a ver,  llegaremos a Tenerife.

Las palabras de Franch me tranquilizaban mucho, y tenía razón. Ya no estábamos como al inicio de nuestra aventura en Alcoletge, sin armas ni saber que sucedía. Ahora estábamos preparados, teníamos experiencia y una nueva misión… Llegar a Tenerife.

—————————————————————————————-

*****************************************************************************

Buenas a todos,

La verdad es que me habría gustado retocar más esta entrada, pero para poder sacarla antes de que acabara el año, he tenido que acortar alguna escena e incluso suprimir un trozo planeado de problemas con el camión de vuelta… Pero en la edición completa espero poder añadirlo todo esto… ;)

Bueno, sobre todo quiero daros las grácias a todos los que habéis estado aquí apoyandome y aguantando mi dejadez. Sin vosotros, podéis creerme que no habría escrito ni un 10%, puesto lo habría dejado hace tiempo… Por ello, en la versión final dejaré un apartado con todos vuestros nicks que me habéis estado apoyando como agradecimiento.

Más cosas, bueno, planes siguientes…  Primero rejuntar las entradas, retocarlas, añadir fotos y hacer el libro… y despues?

Bueno, tengo dos ideas, la primera es hacer la segunda parte, que cómo podéis ver tiene para largo la aventura. La segunda, es si encuentro gente de Lleida con ganas, me gustaría hacer una miniserie, si de televisión. Sin cobrar nadie por supuesto y con materiales que tengamos disponibles y cómo podamos, pero creo que si nos juntamos gente, podríamos hacerlo… ¿Qué haré?, no lo sé aún, dependerá de para cuando saque el libro si he encontrado suficiente gente o no…

Por supuesto a todos vosotros que habéis estado aquí, en cuanto tenga acabada la edición, os enviaré una copia en formato PDF, ya que tengo vuestros mails de los comentarios, bueno Excepto T que no hay manera me deje el suyo jejeje. Luego la gente que sea de cerca de Lleida, si quiere una copia en papel, por supuesto se la conseguiré y la alegría que me dará sera enorme… :P

Nada más por ahora, os dejo que comentéis lo que creais oportuno.

Un saludo desde Lleida.

Inca.

******************************************************************************

—————————————————————————————-

Posted in Apocalipsis zombie: Mi relato | 8 Comments »

Entrando a la base

Posted by inca on 19th Julio 2009

Durante el resto del viaje permanecimos casi en absoluto silencio, sólo algunos insultos salían de nuestras bocas refiriéndonos a los infectados. Excepto algunos vehículos cruzados en medio de la carretera el resto del viaje fue muy tranquilo. Franch mientras aprovechando esta tranquilidad aprovechaba para atropellar lentamente a los pocos que nos encontrábamos por medio de la carretera soltando una sonrisa cada vez que notaba que pasaba por encima de uno de ellos.

 

Al cabo de 3 horas de viaje llegamos finalmente a nuestro destino. Todavía quedaban unos 5 Km. para llegar pero ya se veían las instalaciones y realmente nos quedamos impresionados por su grandaria. En la parte este disponía de dos larguísimas pistas de aterrizaje y varias carreteras que las comunicaban con el resto de la base. Este resto, puesto en la parte oeste disponía de 3 edificios de oficinas de dos y tres plantas y 4 naves junto las pistas de aterrizaje.

 

[Franch] Dani, mira si encuentras prismáticos por ahí detrás.

[Dani] Si señor, aquí tiene.

[Franch] Mmmm, - murmuraba Franch mientras miraba el interior de la base – Parece que estamos de suerte, no se ve nadie por dentro, y las vallas parecen enteras.

[Yo] Quizás se fueran antes de que llegaran las ratas. Ya era hora que saliera algo bien.

[Franch] Está bien, esto es lo que haremos. Nos acercaremos con el camión a la puerta principal, creo que esta atada solo con una cadena. Dani, tú la romperás mientras yo conduzco e Inca controlará desde arriba del camión, en cuanto esté abierta entramos el camión, cerramos la puerta y moveremos los vehículos que están al lado para bloquear de nuevo la puerta. Sobretodo estad atentos, no parece que haya nadie, pero ya no me fío de nada.

 

Dani y Yo asentimos con la cabeza mientras nos pusimos en nuestros puestos, Dani en el asiento de copiloto preparado para bajar rápidamente mientras que yo agarrándome cómo podía encima de la cabina intentaba divisar a distancia posibles amenazas. Nos acercamos hasta la valla, tal como dijo Franch, sin problemas. Dani bajó de un salto y se puso a abrir el candado de la cadena mientras yo vigilaba hacía todos los lados.

 

[Franch] Alguna cosa Inca?

[Yo] Nada, me parece que veo a 10 o 12 pero están muy lejos aún, ni siquiera se han dado cuenta de nuestra presencia.

[Franch] No me gusta… un sitio con buenas defensas e intactas que estén tan abandonadas, estad muy atentos, me huele muy mal esto.

 

En apenas dos o tres minutos Dani consiguió abrir la valla y rápidamente entramos el camión dentro mientras Dani volvía a cerrar la valla a nuestro paso. Franch puso el freno de mano y sin apagar el motor bajo del camión rápidamente y juntamente con Dani empezaron a empujar dos coches de la marca Renault que estaban aparcados justo al lado.

 

[Yo] Espera que voy a ayudaros.

[Franch] Quieto ahí!!, tu vigila, no quiero que me sorprenda una de esas cosas por detrás…

 

Tenía razón, estábamos a apenas cien metros del primer edificio y el estar moviendo los vehículos era una fuerte distracción que les podía salir muy caro. Realmente era muy extraño, tal como decía Franch las instalaciones parecían en perfecto estado, ni siquiera se veía ni un solo cadáver, no era normal eso, pero tampoco nos importaba mucho. Nuestra intención era coger las medicinas y armas que encontramos y marcharnos cuanto antes a casa y olvidar aquella pesadilla.

 

Finalmente la puerta volvía a estar sellada y todo seguía igual de tranquilo, asi que comenzamos a caminar observando los edificios intentando averiguar que era cada uno, no queríamos arriesgarnos a entrar a ningún edificio para que al final solo fueran oficinas, teníamos que saber a donde íbamos aunque lo que nos faltaba era un plano de las instalaciones.

 

[Dani] Señor, mire, creo que la enfermería esta en ese bloque.

[Franch] Como lo sabes?

[Dani] En el segundo piso, señor, en la ventana de la derecha he visto un póster con el símbolo de la cruz roja.

[Franch] La verdad, contra lo obvio no vamos a discutir no? – dijo mirándome mientras sonreía. – Esta bien, iré delante, vosotros id detrás mío y cubridme, y sobretodo silencio, no quiero sorpresas, no sabemos que podemos encontrarnos. Aseguremos zona por zona y no os adelantéis ni os separéis, sobretodo va por ti Inca, se que no tienes preparación militar, pero piensa que un error tuyo no solo puede costar tu vida, sino también la nuestra.

 

Cada vez que salía el tema de mi formación me acordaba de mi soltura que tuve para poder esquivar el deber de hacer la mili y como me arrepentía en esos momentos. Tenía claro que si conseguía volver entero iba a solicitar que me hicieran un buen entrenamiento, ni que fuera sólo por no tener que volver a oir esas frases.

 

Nos situamos los tres a un lado de la puerta de entrada y Franch asomó la cabeza lo justo para controlar la entrada, con un gesto nos indicó que no había nadie y entró con Dani pegado a su espalda. Yo entré al cabo de pocos segundos, asegurando la retaguardia y la única posible salida en caso de que nos atacaran. Era una entrada muy básica, una mesa sencilla con una silla en la parte de la derecha que debía ser el sitio del soldado que vigilara la entrada junto unas escaleras que tanto subían al piso superior como bajaban hacia no se sabía donde. En frente de la puerta había un pasillo repleto de despachos separados por mamparas dejando en la parte izquierda unas banquetas para la gente que esperaba su turno. Franch hizo un gesto indicando las escaleras, nuestro objetivo estaba en el segundo piso, así que debíamos subir dos plantas. Franch seguido en todo momento de Dani comenzaron a subir las escaleras mientras yo me quedaba con mi pistola cubriendo la planta baja. Ya una vez arriba Dani me hizo una señal para que subiera, no parecía haber nadie tampoco. De repente se oyó un ruido de uno de los despachos, Franch hizo una señal a Dani indicándole uno de los despacho que había al fondo del pasillo. Silenciosamente se acercaron hasta la puerta y mientras Dani apuntaba firmemente hacia la puerta Franch la abrió muy lentamente. De golpe una sombra cruzó velozmente la puerta y se dirigió hacia otro de los despachos dejando tanto a Dani como a Franch a punto de un infarto.

 

[Dani] Puto gato de los cojones!!!

 

Franch rápidamente le hizo una señal de silencio, y acabó de abrir la puerta la puerta, pero no había nadie dentro. Volvían hacía las escaleras sonrientes y ya algo más confiados cuando otro ruido nos llamó la atención.

 

[Dani] Será el mismo gato, estoy por cazarlo y comérmelo!! – susurró suavemente mientras se reía.

[Franch] Shhh, silencio. No ha sonado como algo que caía, más bien me ha parecido como un murmullo. Venga, en silencio…. – seguía susurrando intentando no levantar la voz.

 

Franch comenzó a moverse por el otro pasillo que estaba en frente de las escaleras seguido de Dani como antes hicieran. Al igual que antes Franch abrió la puerta lentamente mientras Dani lo cubría, pero esta vez no había nadie en el despacho. Entraron dentro y les perdí de vista durante unos minutos, cosa que ya me ponía nervioso hasta que finalmente apareció de nuevo Franch por la puerta y haciéndome una señal me indicaba que en silencio me acercara. Entré al despacho, justo en el medio había una mesa de despacho grande con una buena silla de cuero y en las paredes laterales varias estanterías con muchas carpetas y libros. Justo enfrente había un gran ventanal donde estaban asomados tanto Franch como Dani en los laterales como intentando que no los vieran.

 

[Franch] Ven, no hagas ruido y solo mira…

 

Por la cara de Dani no me hacía mucha gracia de mirar, pero la curiosidad me podía. Me puse al lado de Franch y poco a poco me asomé al ventanal echando un vistazo rápido y dando un salto hacia atrás que casi hacía caer una de las estanterías.

 

[Dani] Shhh, no hagas ruido…

[Yo] Pero como puede ser, están todos…?

[Franch] Eso parece, pero están raros…

 

Volví a mirar lentamente con más calma esta vez, desde la ventana se veía el comedor de la base, un espacio de unos 300 metros cuadrados lleno de sillas y mesas. Sillas, mesas y cientos de militares infectados encerrados.

 

[Yo] Pero como puede ser que estén ahí encerrados, alguien los ha tenido que encerrar…

[Franch] Si, pero ese alguien puede que esté aquí o que se haya ido, lo que me extraña es otra cosa, mírales, ni se mueven, están como dormidos, ni un solo músculo cuando normalmente ya nos habrían detectado y nos estarían persiguiendo…

[Dani] Si, aquí hay algo raro. Por cierto, alguien más oye ese ruido? Me esta dando ya dolor de cabeza.

[Yo] Si, creo que sí, pensaba que era cosa mía. Llevo rato que me duele la cabeza también, desde que entramos a la base y se oye como una especie de zumbido…

[Franch] Sea lo que sea, lo oímos todos. Y cada vez va a más, hemos de pararlo cuanto antes o nos estallará la cabeza al final…

 

Posted in Apocalipsis zombie: Mi relato | 11 Comments »

Una salida accidentada

Posted by inca on 1st Abril 2009

[Yo] Supongo que os habréis dado cuenta que aunque no hagamos ruido, saben perfectamente donde estamos.

[Franch] Si, deben tener un sexto sentido o algo…

[Yo] Pues utilizaremos este mismo sexto sentido como lo llamas para escapar. Mientas examinaba el granero, notaba los golpes en la pared, y estos se iban moviendo según me movía yo…

[Franch] Asi que de alguna manera te notaban y te seguían, pero, sigo sin saber como nos ayudará esto.

[Yo] Sabemos perfectamente que no saldremos de aquí paseando, eso esta clarísimo. La única solución es abrir las puertas y salir con los camiones como podamos, no hay otra forma.

[Soldado] Joder con el listillo…, hasta ahí nos habíamos dado cuenta, para eso no necesitábamos tus consejos…

[Franch] Silencio soldado!. - gritó enérgicamente

[Yo] Aún no he acabado, como decía antes, la única salida es la puerta, eso no lo podemos cambiar, pero si podemos hacer que se alejen los infectados de ella y tener más posibilidades de conseguirlo.

[Soldado] Claro, les enviamos una invitación a una fiesta a ver si se van… no te jode…

[Franch] Soldado!. Un comentario más y te juro que te ato delante del camión cuando salgamos…

Se hizo el silencio durante unos segundos mientras los soldados se miraban unos a otros con cara de no entender nada, mientras el sonido de los golpes en la puerta y las paredes seguía sin cesar, ni más rápido ni más lento, era constante y enloquecedor.

[Franch] Creo que ya te he pillado la idea. A ver si acierto. - Los soldados miraron a Franch con los ojos abiertos de par en par esperando entenderlo también. - Ahora mismo estamos rodeados por todos lados, pero esas cosas saben donde estamos en todo momento. Entonces, si nos situamos todos al fondo del almacén esas cosas se irán desplazando a la parte trasera dejando la puerta con menos infectados que el resto de paredes. Es esto lo que quieres decir?

[Yo] Exacto! - Exclamé con una sonrisa - Dudo que la dejen vacía la puerta, pero si podemos aligerarla, y vamos, no creo sea lo mismo cruzar un mar de decenas de ratas, a cruzar a unas pocas… Eso si, hay que prepararlo todo y tener paciencia. Este es el plan, situamos los camiones en la parte trasera del almacén y nos situamos todos también allí a descansar unas horas. Será el tiempo suficiente para que se vayan dando cuenta de donde estamos y se vayan moviendo hasta nuestra posición. Por la mañana encendemos los camiones mientras dos de vosotros irán a abrir las puertas. A partir de ese momento ya no habrá marcha atrás y habrá que arrancar y salir como podamos. Eso significa que mientras los camiones avanzan tendréis que ir limpiando el camino con vuestras armas lo más posible.

[Soldado] Los camiones no están preparados para arrollar a tanta gente!, seguramente romperemos el motor…

[Franch] Es un riesgo si, pero al menos tendremos una posibilidad. Tal como dice Inca, entre los que se habrán ido de la puerta y los que podamos eliminar con las armas, espero que el camión tenga poco trabajo. Es nuestro único plan, así que todo el mundo a prepararlo, muevan los camiones, revisen sus armas y descansen hasta mañana.

Los soldados comenzaron a preparar todo mientras murmuraban en silencio. Sabía perfectamente que no les gustaba el plan, pero no se me ocurría otra forma y cualquier intento de huir sin medios de transporte era más suicida que cualquier plan. Mientras veía como preparaban todo me preguntaba que habría hecho David aquí, seguro que a él se le habría ocurrido una idea mejor, pero a mi no. Fuera como fuera, al menos había conseguido estar una vez más con Lourdes y conseguí que David llegara con Ana también.

En unos minutos estaba todo preparado y todo el mundo agrupado en la parte trasera del almacén. Mientras uno de los soldados repartía la cena Franch cerraba los planes de huida para el día siguiente. Yo estaría con él en el primer camión, dos soldados más se pondrían a conducir el segundo camión y el resto se situarían encima de nuestro camión para matar a cuantos infectados pudieran y que así pudiera pasar los camiones. Los soldados seguían dudando del plan, pero según iba pasando las horas se oían más golpes en la pared en la que estábamos apoyado, y esto les comenzaba a hacer pensar que podía ser que funcionara el plan.

Una fuerte sacudida me despertó, era Franch que me avisaba para prepararnos. El sol iluminaba todo el almacén a través de las ventanas como si fuera un día más y todo estuviera en calma, pero el ruido de los golpes en la pared me devolvió a la realidad. Un soldado me trajo el desayuno sonriente, cosa que me extraño, y mirando alrededor ví el resto de soldados acabando de situarse como si tuvieran ya ganas de salir de aquí.

[Franch] ¿Estas listo? Venga que nos vamos ya!

[Yo] Espera, dame dos minutos para despejarme hombre!. Por cierto, veo la actitud algo diferente, ha pasado algo que no sepa?

[Franch] ¿No te has dado cuenta?  Tenemos casi todos los infectados detrás de esta pared, en la puerta apenas queda una decena de ellos, tu plan esta saliendo perfecto por ahora.

Ni yo mismo me lo acababa de creer, aunque era mi propio plan, yo mismo dudaba que saliera bien, y menos con tanta eficacia. Además ya no era la cantidad de infectados que habíamos sacado de la puerta, ya era las caras y el ánimo del grupo, estaban eufóricos y con ganas de matar a toda aquella masa podrida de cadáveres andantes. Me comí rápidamente el bocadillo que me dieron para desayunar, unos tragos de agua y sin perder más tiempo me subí al camión junto a Franch, era la hora de volver al camino.

Franch encendió el camión y acto seguido se encendió el segundo camión. Los soldados estaban situados encima excepto dos que estaban al lado del camión preparados para ir a abrir las puertas. Franch preguntó por radio si todo el mundo estaba listo con una respuesta afirmativa por parte de todos y entonces dio la orden de abrir las puertas. Rápidamente los soldados corrieron hacía ellas, las abrieron de par en par dejando la entrada libre a los pocos infectados que estaban situados en ella. Mientras corrían de vuelta al camión los soldados situados encima del camión se encargaron de ellos dejando totalmente libre la salida mientras se oían gritos de alegría e insultos hacía aquellos seres. El camión comenzó a salir del almacén y ya justo fuera se veían como poco a poco iban saliendo grandes grupos de infectados desde las esquinas atraídos por el ruido del motor y nuestra presencia, pero delante nuestro estaba todo vacío, lo habíamos conseguido.

[Franch] Venga vámonos!, - gritaba por la radio eufórico.

Continuamos el camino hacia la carretera, pero a menos de 30 metros del almacén oímos un mensaje de la radio.

[Radio] Señor, tenemos un problema. El camión se ha vuelto a averiar!, la bolsa de plástico que pusimos en el manguito no ha aguantado!. Estamos parados justo en las puertas del almacén! Ayuda por favor!!! Nos están rodeando!!

Posted in Apocalipsis zombie: Mi relato | 12 Comments »

Viella

Posted by inca on 17th Julio 2008

Viella, el lugar donde desde hacía varios días queríamos ir, y a donde tenía miedo de llegar. El camión frenó bruscamente y ordenaron por la radio salir a cubrir la zona como de costumbre. En pocos segundos nos colocamos en la periferia del grupo de camiones y miramos alrededor en busca de ratas.

El paisaje era precioso, en todo nuestro alrededor un gran contraste de árboles y nieve caída hacía pocos días y aire limpio, fuera de la putrefacción acumulada en la ciudad. Al mirar hacía delante vimos un grupo de soldados cubriendo la entrada al túnel. No paraban de hablar entre ellos y a través de una radio, desde luego se notaba que hacían días que no veían a nadie, al menos vivo, y no creía que ni se lo esperarán.

[Olmedo] - Grupo alpha, David y tú - señalándome a mí - Venid conmigo.

[David] - Pero… Nosotros? para que?

[Olmedo] - Tenéis un dialecto propio en esta zona no? Si comienzan a hablar entre ellos quiero saber que dicen.

Yo no conocía el aranés, pero preferí no decir nada, era mejor parecer útil. Así nos acercamos los 6 miembros del grupo Alpha, Olmedo, David y yo lentamente hacía los soldados. Ellos mientras se veían cada vez más nerviosos con sus fusiles y uno de ellos no paraba de dar voces a través de su radio, un movimiento en falso y podía ser nuestro último gesto.

[Olmedo] Quien está al mando?

[Soldado Túnel] Por favor, manténgase a distancia, si se acercan más tenemos ordenes de disparar.

[Olmedo] Está bien. Todos quietos!! - nos ordenó, - Traigan a su superior, quiero hablar con alguien al mando.

[Soldado Túnel] En unos minutos llegará, no hagan movimientos extraños mientras.

[Soldado grupo Alpha] - Vaya, si les parece nos iremos a tomar mientras algo al bar de al lado… novatos. - dijo en voz baja.

[Olmedo] - Silencio, no nos interesa todavía ningún enfrentamiento.

Ese todavía me dejaba intranquilo. Olmedo y su equipo al contrario que los hombres del túnel estaban tranquilos, se les notaba una gran experiencia en sus espaldas. Mientras los soldados del túnel apenas tenían 18 años recién cumplidos y me daban serias dudas de que hubieran disparado alguna vez el fusil o si ni siquiera habían visto un solo infectado.

Al cabo de unos minutos apareció por el túnel un grupo mayor de soldados, posiblemente había entre 70 y 80 soldados todos armados con sus fusiles y tomando posiciones. Claramente querían deslumbrarnos con su potencial y su armamento, pero Olmedo apenas hacía ningún gesto, ni siquiera se molestaba en mirar hacia los lados para ver las posiciones que adquirían los soldados. Uno de los soldados se avanzo hacía nosotros, por su uniforme se notaba enseguida que él estaba al mando, relleno de metopas y medallas marcaba una clara diferencia con el resto.

[Olmedo] Vaya, todo un general aquí? Esto si que no me lo esperaba…

[General] Tampoco nosotros esperábamos ya ninguna visita de fuera. De donde venís?

[Olmedo] Somos de Madrid, cuando se dio por perdido Madrid nos enviaron a ayudar a las defensas de Zaragoza. A partir de ahí ya no hubo más comunicaciones y hemos estado rondando en busca de un lugar seguro.

[General] No esta mal, sobrevivir a Madrid, Zaragoza y todo este tiempo por ahí. Y que hacéis aquí?

[Olmedo] Bueno, nos cruzamos con algunos sobrevivientes y alguno mencionó que salieron helicópteros con supervivientes hacía una zona segura en Viella. Así que decidimos venir aquí a ayudar.

[General] Ayudar? Que os hace creer que necesitamos ayuda? En muchos kilómetros a la redonda no queda ningún infectado, hemos limpiado la zona de arriba a abajo. Respecto al resto de fuera están demasiado lejos para notar nuestra presencia, y según mis informes se quedan inmóviles mientras no detecten ninguna presencia. Así que sin ninguno cerca y con el resto inmóviles a más de 20 kilómetros entre montañas, a que nos vienes a ayudar?. Más bien sois vosotros quienes necesitéis ayuda, verdad?

[Olmedo] Tenéis razón. Mis hombres están cansados, llevamos semanas sin dormir tranquilamente sin tener que mantener un ojo abierto. Nos gustaría pasar un tiempo aquí, y si como decís no somos de utilidad nos volveremos a ir por donde vinimos.

[General] Un segundo, voy a consultarlo.

[Olmedo] Consultarlo? Desde cuando un general tiene que consultar? Consultar a quien?

[General] Lo siento, no se me esta permitido decir nada. Un segundo.

El general dio dos pasos hacía atrás y a través de la radio comenzó a hablar en Aranés. Con las pocas veces le había oído hablar a David en aranés no tenía suficiente para entender apenas nada, pero si para diferenciar la lengua en la que estaba hablando. Durante 5 minutos no paró de discutir hasta que finalmente cerró la radio y volvió a dirigirse hacia nosotros.

[General] Bien, han sido aceptados temporalmente, pero no se les permitirá entrar con ninguna arma. Deberán entregar sus armas a nuestros hombres antes de entrar.

[Olmedo] Perfecto. Vamos a juntar al resto de soldados y preparar todo. Ahora volvemos.  Soldados, vámonos!!- nos ordenó mientras se daba media vuelta.

Mientras volvíamos miré la cara de David sonriendo y levantando el pulgar como señal de éxito, por fin habíamos conseguido entrar en Viella. David me respondió con la cara muy seria moviéndome la cabeza de lado a lado, algo estaba pasando y ni me había dado cuenta por lo visto.

[David] Olmedo, no podemos entrar…

[Olmedo] Me lo imaginaba. Apenas nos han hecho preguntas, simplemente lo básico. No han preguntado por nuestro armamento, por los civiles que llevamos con nosotros, o si llevamos víveres. Además, un general consultando… eso no es bueno. En el ejercito español solo hay una persona por encima de los generales, pero… bueno, quizás no sea tan descabellado.

[David] No lo es… He oído la conversación que tenía por la radio y sí, está aquí junto al resto de generales.

[Yo] De quien cojones habláis?

[Olmedo] No me acordaba que no habías hecho la mili… La única persona que puede mandar a un general es el Capitán General. El rey Juan Carlos.

[Yo] Joder, eso es bueno no?

[David] Eso no es todo lo que he oído… Por lo visto están aquí todos los generales, armada, aire, marina … El rey estaba indispuesto y el resto de generales han decidido ya que hacer con nosotros…

[Olmedo] Ya? tan rápido? Esperaba al menos nos dejaran un par de días… pero, no me extraña nada de esos burócratas.

[Yo] Eh!, que no me entero!!… me dice alguien que pasa?

[David] Las ordenes que han recibido son… bueno, coger nuestras armas, llevarnos al río y… darnos pasaporte…

Posted in Apocalipsis zombie: Mi relato | 6 Comments »

Carta a Lourdes

Posted by inca on 14th Junio 2008

Hola Lou,

Hace ya unos cuantos días que no nos vemos, e imagino que debes estar tan preocupada como lo estoy yo por ti, pero tranquila, seguimos vivos por ahora.  No creo que llegues a leer esta carta nunca, ni siquiera sé si conseguiré volver a verte, pero los últimos dias me están desquiciando un poco y necesito desahogarme de alguna manera y contarte un poco lo sucedido.

Aquellos días cuando estábamos en el punto seguro quedan ya muy lejos, realmente han pasado escasos días, pero lo tengo ya como si hiciera años de todo aquello. David y yo finalmente conseguimos escapar, de una forma dolorosa y sobretodo dejando grandes amigos por el camino que jamás olvidaré. Conseguimos llegar al hotel Ilerda, en la antigua nacional hacía Barcelona, te acuerdas no?. Allí conocimos a Juan , un médico jubilado que estaba oculto por la zona, y que tras hacernos ir a una pequeña aventura a la estación del ave en busca de su hija, nos cedió comida y bebida que tenía acumulada. Lamentablemente nos dejó para ir a buscar a su hija en Barcelona. De vez en cuando me acuerdo de él, y confío en que siga bien y consiga encontrar a su hija.

Supongo te acuerdas del Capitán Olmedo, aquél militar que de forma cobarde abandonó a todo el punto seguro, pues por desgracia nos hemos vuelto a cruzar con él. Sus hombres nos capturaron hace un par de días y nos obligaron a alistarnos en sus filas. Desde entonces vamos con ellos en el grupo Charlie armados con un fusil y una pistola cada uno. Te imaginas a mi con un arma?, vaya pinta debo estar haciendo.

A ratos nos están haciendo una instrucción rápida militar, quizás comience a arrepentirme de no haber hecho el servicio militar. David la lleva mejor, se desenvuelve bastante bien y aprende rápido, en cambio yo llevo las armas de una forma muy torpe. Esto mismo me da un cierto miedo, miedo a que en el momento necesario no hacerlo bien y ello me cueste la vida e incluso la vida de David.

Durante estos dos días hemos entrado en 4 casas y en una colegio en busca de más víveres y gasolina para los camiones con los que nos movemos. La táctica es siempre la misma, los grupos Alpha y Bravo entran en el objetivo, lo aseguran de ratas ( es como ellos llaman a los infectados) y transportan lo que encuentren a los camiones. Mientras nosotros, el grupo Charlie, nos repartimos por las afueras del objetivo y controlamos la zona para asegurar la salida de Alpha y Bravo. Mientras realizamos el chequeo de la zona nos comunicamos las indicaciones con movimientos de las manos y los dedos para evitar hacer ruido, pero como te puedes imaginar no es tan fácil como se ve en las películas. Me he ganado ya varias broncas del jefe de mi grupo por no entender las indicaciones, ¿pero que quiere?.¡Si jamás he estado en un regimiento militar yo!. 

Por lo visto, nuestra dirección es hacía el norte, hacía Viella. Hoy hemos estado en Pont de Suert, así que estamos ya bastante cerca. El capitán Olmedo llama a menudo a David y le pregunta sobre los accesos a Viella y el terreno, nos da muy mala espina la cosa, creemos que está planeando un ataque sobre Viella. ¿Pero para que? ¿Por que atacar un lugar y no asentarnos en un refugio?. Estoy seguro nos oculta información y tiene que haber algo de interés allí.

Ojala pudiera hacerte llegar esta carta, saber como estáis vosotras y poder decirte que aún seguimos vivos. Quien sabe, quizás exista todavía una posibilidad de volver a estar los cuatro juntos algún día. Nosotros no perderemos esa esperanza, por que sino, ¿para que estamos luchando por nuestra supervivencia?. Aún en este infierno creo que puede existir un trocito de cielo, un oasis en medio de este desierto donde algún día podamos llamar hogar.

Me estoy quedando ya sin papel, por favor, tened fe, pase lo que pase David y yo os encontraremos algún día.

Besos para las dos.

 

Posted in Apocalipsis zombie: Mi relato | 9 Comments »