Cosas de un informático

Lo que me gustaría compartir con todos…

Una salida accidentada

Posted by inca on 1st Abril 2009

[Yo] Supongo que os habréis dado cuenta que aunque no hagamos ruido, saben perfectamente donde estamos.

[Franch] Si, deben tener un sexto sentido o algo…

[Yo] Pues utilizaremos este mismo sexto sentido como lo llamas para escapar. Mientas examinaba el granero, notaba los golpes en la pared, y estos se iban moviendo según me movía yo…

[Franch] Asi que de alguna manera te notaban y te seguían, pero, sigo sin saber como nos ayudará esto.

[Yo] Sabemos perfectamente que no saldremos de aquí paseando, eso esta clarísimo. La única solución es abrir las puertas y salir con los camiones como podamos, no hay otra forma.

[Soldado] Joder con el listillo…, hasta ahí nos habíamos dado cuenta, para eso no necesitábamos tus consejos…

[Franch] Silencio soldado!. - gritó enérgicamente

[Yo] Aún no he acabado, como decía antes, la única salida es la puerta, eso no lo podemos cambiar, pero si podemos hacer que se alejen los infectados de ella y tener más posibilidades de conseguirlo.

[Soldado] Claro, les enviamos una invitación a una fiesta a ver si se van… no te jode…

[Franch] Soldado!. Un comentario más y te juro que te ato delante del camión cuando salgamos…

Se hizo el silencio durante unos segundos mientras los soldados se miraban unos a otros con cara de no entender nada, mientras el sonido de los golpes en la puerta y las paredes seguía sin cesar, ni más rápido ni más lento, era constante y enloquecedor.

[Franch] Creo que ya te he pillado la idea. A ver si acierto. - Los soldados miraron a Franch con los ojos abiertos de par en par esperando entenderlo también. - Ahora mismo estamos rodeados por todos lados, pero esas cosas saben donde estamos en todo momento. Entonces, si nos situamos todos al fondo del almacén esas cosas se irán desplazando a la parte trasera dejando la puerta con menos infectados que el resto de paredes. Es esto lo que quieres decir?

[Yo] Exacto! - Exclamé con una sonrisa - Dudo que la dejen vacía la puerta, pero si podemos aligerarla, y vamos, no creo sea lo mismo cruzar un mar de decenas de ratas, a cruzar a unas pocas… Eso si, hay que prepararlo todo y tener paciencia. Este es el plan, situamos los camiones en la parte trasera del almacén y nos situamos todos también allí a descansar unas horas. Será el tiempo suficiente para que se vayan dando cuenta de donde estamos y se vayan moviendo hasta nuestra posición. Por la mañana encendemos los camiones mientras dos de vosotros irán a abrir las puertas. A partir de ese momento ya no habrá marcha atrás y habrá que arrancar y salir como podamos. Eso significa que mientras los camiones avanzan tendréis que ir limpiando el camino con vuestras armas lo más posible.

[Soldado] Los camiones no están preparados para arrollar a tanta gente!, seguramente romperemos el motor…

[Franch] Es un riesgo si, pero al menos tendremos una posibilidad. Tal como dice Inca, entre los que se habrán ido de la puerta y los que podamos eliminar con las armas, espero que el camión tenga poco trabajo. Es nuestro único plan, así que todo el mundo a prepararlo, muevan los camiones, revisen sus armas y descansen hasta mañana.

Los soldados comenzaron a preparar todo mientras murmuraban en silencio. Sabía perfectamente que no les gustaba el plan, pero no se me ocurría otra forma y cualquier intento de huir sin medios de transporte era más suicida que cualquier plan. Mientras veía como preparaban todo me preguntaba que habría hecho David aquí, seguro que a él se le habría ocurrido una idea mejor, pero a mi no. Fuera como fuera, al menos había conseguido estar una vez más con Lourdes y conseguí que David llegara con Ana también.

En unos minutos estaba todo preparado y todo el mundo agrupado en la parte trasera del almacén. Mientras uno de los soldados repartía la cena Franch cerraba los planes de huida para el día siguiente. Yo estaría con él en el primer camión, dos soldados más se pondrían a conducir el segundo camión y el resto se situarían encima de nuestro camión para matar a cuantos infectados pudieran y que así pudiera pasar los camiones. Los soldados seguían dudando del plan, pero según iba pasando las horas se oían más golpes en la pared en la que estábamos apoyado, y esto les comenzaba a hacer pensar que podía ser que funcionara el plan.

Una fuerte sacudida me despertó, era Franch que me avisaba para prepararnos. El sol iluminaba todo el almacén a través de las ventanas como si fuera un día más y todo estuviera en calma, pero el ruido de los golpes en la pared me devolvió a la realidad. Un soldado me trajo el desayuno sonriente, cosa que me extraño, y mirando alrededor ví el resto de soldados acabando de situarse como si tuvieran ya ganas de salir de aquí.

[Franch] ¿Estas listo? Venga que nos vamos ya!

[Yo] Espera, dame dos minutos para despejarme hombre!. Por cierto, veo la actitud algo diferente, ha pasado algo que no sepa?

[Franch] ¿No te has dado cuenta?  Tenemos casi todos los infectados detrás de esta pared, en la puerta apenas queda una decena de ellos, tu plan esta saliendo perfecto por ahora.

Ni yo mismo me lo acababa de creer, aunque era mi propio plan, yo mismo dudaba que saliera bien, y menos con tanta eficacia. Además ya no era la cantidad de infectados que habíamos sacado de la puerta, ya era las caras y el ánimo del grupo, estaban eufóricos y con ganas de matar a toda aquella masa podrida de cadáveres andantes. Me comí rápidamente el bocadillo que me dieron para desayunar, unos tragos de agua y sin perder más tiempo me subí al camión junto a Franch, era la hora de volver al camino.

Franch encendió el camión y acto seguido se encendió el segundo camión. Los soldados estaban situados encima excepto dos que estaban al lado del camión preparados para ir a abrir las puertas. Franch preguntó por radio si todo el mundo estaba listo con una respuesta afirmativa por parte de todos y entonces dio la orden de abrir las puertas. Rápidamente los soldados corrieron hacía ellas, las abrieron de par en par dejando la entrada libre a los pocos infectados que estaban situados en ella. Mientras corrían de vuelta al camión los soldados situados encima del camión se encargaron de ellos dejando totalmente libre la salida mientras se oían gritos de alegría e insultos hacía aquellos seres. El camión comenzó a salir del almacén y ya justo fuera se veían como poco a poco iban saliendo grandes grupos de infectados desde las esquinas atraídos por el ruido del motor y nuestra presencia, pero delante nuestro estaba todo vacío, lo habíamos conseguido.

[Franch] Venga vámonos!, - gritaba por la radio eufórico.

Continuamos el camino hacia la carretera, pero a menos de 30 metros del almacén oímos un mensaje de la radio.

[Radio] Señor, tenemos un problema. El camión se ha vuelto a averiar!, la bolsa de plástico que pusimos en el manguito no ha aguantado!. Estamos parados justo en las puertas del almacén! Ayuda por favor!!! Nos están rodeando!!

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Viella

Posted by inca on 17th Julio 2008

Viella, el lugar donde desde hacía varios días queríamos ir, y a donde tenía miedo de llegar. El camión frenó bruscamente y ordenaron por la radio salir a cubrir la zona como de costumbre. En pocos segundos nos colocamos en la periferia del grupo de camiones y miramos alrededor en busca de ratas.

El paisaje era precioso, en todo nuestro alrededor un gran contraste de árboles y nieve caída hacía pocos días y aire limpio, fuera de la putrefacción acumulada en la ciudad. Al mirar hacía delante vimos un grupo de soldados cubriendo la entrada al túnel. No paraban de hablar entre ellos y a través de una radio, desde luego se notaba que hacían días que no veían a nadie, al menos vivo, y no creía que ni se lo esperarán.

[Olmedo] - Grupo alpha, David y tú - señalándome a mí - Venid conmigo.

[David] - Pero… Nosotros? para que?

[Olmedo] - Tenéis un dialecto propio en esta zona no? Si comienzan a hablar entre ellos quiero saber que dicen.

Yo no conocía el aranés, pero preferí no decir nada, era mejor parecer útil. Así nos acercamos los 6 miembros del grupo Alpha, Olmedo, David y yo lentamente hacía los soldados. Ellos mientras se veían cada vez más nerviosos con sus fusiles y uno de ellos no paraba de dar voces a través de su radio, un movimiento en falso y podía ser nuestro último gesto.

[Olmedo] Quien está al mando?

[Soldado Túnel] Por favor, manténgase a distancia, si se acercan más tenemos ordenes de disparar.

[Olmedo] Está bien. Todos quietos!! - nos ordenó, - Traigan a su superior, quiero hablar con alguien al mando.

[Soldado Túnel] En unos minutos llegará, no hagan movimientos extraños mientras.

[Soldado grupo Alpha] - Vaya, si les parece nos iremos a tomar mientras algo al bar de al lado… novatos. - dijo en voz baja.

[Olmedo] - Silencio, no nos interesa todavía ningún enfrentamiento.

Ese todavía me dejaba intranquilo. Olmedo y su equipo al contrario que los hombres del túnel estaban tranquilos, se les notaba una gran experiencia en sus espaldas. Mientras los soldados del túnel apenas tenían 18 años recién cumplidos y me daban serias dudas de que hubieran disparado alguna vez el fusil o si ni siquiera habían visto un solo infectado.

Al cabo de unos minutos apareció por el túnel un grupo mayor de soldados, posiblemente había entre 70 y 80 soldados todos armados con sus fusiles y tomando posiciones. Claramente querían deslumbrarnos con su potencial y su armamento, pero Olmedo apenas hacía ningún gesto, ni siquiera se molestaba en mirar hacia los lados para ver las posiciones que adquirían los soldados. Uno de los soldados se avanzo hacía nosotros, por su uniforme se notaba enseguida que él estaba al mando, relleno de metopas y medallas marcaba una clara diferencia con el resto.

[Olmedo] Vaya, todo un general aquí? Esto si que no me lo esperaba…

[General] Tampoco nosotros esperábamos ya ninguna visita de fuera. De donde venís?

[Olmedo] Somos de Madrid, cuando se dio por perdido Madrid nos enviaron a ayudar a las defensas de Zaragoza. A partir de ahí ya no hubo más comunicaciones y hemos estado rondando en busca de un lugar seguro.

[General] No esta mal, sobrevivir a Madrid, Zaragoza y todo este tiempo por ahí. Y que hacéis aquí?

[Olmedo] Bueno, nos cruzamos con algunos sobrevivientes y alguno mencionó que salieron helicópteros con supervivientes hacía una zona segura en Viella. Así que decidimos venir aquí a ayudar.

[General] Ayudar? Que os hace creer que necesitamos ayuda? En muchos kilómetros a la redonda no queda ningún infectado, hemos limpiado la zona de arriba a abajo. Respecto al resto de fuera están demasiado lejos para notar nuestra presencia, y según mis informes se quedan inmóviles mientras no detecten ninguna presencia. Así que sin ninguno cerca y con el resto inmóviles a más de 20 kilómetros entre montañas, a que nos vienes a ayudar?. Más bien sois vosotros quienes necesitéis ayuda, verdad?

[Olmedo] Tenéis razón. Mis hombres están cansados, llevamos semanas sin dormir tranquilamente sin tener que mantener un ojo abierto. Nos gustaría pasar un tiempo aquí, y si como decís no somos de utilidad nos volveremos a ir por donde vinimos.

[General] Un segundo, voy a consultarlo.

[Olmedo] Consultarlo? Desde cuando un general tiene que consultar? Consultar a quien?

[General] Lo siento, no se me esta permitido decir nada. Un segundo.

El general dio dos pasos hacía atrás y a través de la radio comenzó a hablar en Aranés. Con las pocas veces le había oído hablar a David en aranés no tenía suficiente para entender apenas nada, pero si para diferenciar la lengua en la que estaba hablando. Durante 5 minutos no paró de discutir hasta que finalmente cerró la radio y volvió a dirigirse hacia nosotros.

[General] Bien, han sido aceptados temporalmente, pero no se les permitirá entrar con ninguna arma. Deberán entregar sus armas a nuestros hombres antes de entrar.

[Olmedo] Perfecto. Vamos a juntar al resto de soldados y preparar todo. Ahora volvemos.  Soldados, vámonos!!- nos ordenó mientras se daba media vuelta.

Mientras volvíamos miré la cara de David sonriendo y levantando el pulgar como señal de éxito, por fin habíamos conseguido entrar en Viella. David me respondió con la cara muy seria moviéndome la cabeza de lado a lado, algo estaba pasando y ni me había dado cuenta por lo visto.

[David] Olmedo, no podemos entrar…

[Olmedo] Me lo imaginaba. Apenas nos han hecho preguntas, simplemente lo básico. No han preguntado por nuestro armamento, por los civiles que llevamos con nosotros, o si llevamos víveres. Además, un general consultando… eso no es bueno. En el ejercito español solo hay una persona por encima de los generales, pero… bueno, quizás no sea tan descabellado.

[David] No lo es… He oído la conversación que tenía por la radio y sí, está aquí junto al resto de generales.

[Yo] De quien cojones habláis?

[Olmedo] No me acordaba que no habías hecho la mili… La única persona que puede mandar a un general es el Capitán General. El rey Juan Carlos.

[Yo] Joder, eso es bueno no?

[David] Eso no es todo lo que he oído… Por lo visto están aquí todos los generales, armada, aire, marina … El rey estaba indispuesto y el resto de generales han decidido ya que hacer con nosotros…

[Olmedo] Ya? tan rápido? Esperaba al menos nos dejaran un par de días… pero, no me extraña nada de esos burócratas.

[Yo] Eh!, que no me entero!!… me dice alguien que pasa?

[David] Las ordenes que han recibido son… bueno, coger nuestras armas, llevarnos al río y… darnos pasaporte…

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