<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<!-- generator="wordpress/2.3.3" -->
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	>

<channel>
	<title>Cosas de un informático</title>
	<link>http://blogs.seuvella.es/inca</link>
	<description>Lo que me gustaría compartir con todos...</description>
	<pubDate>Fri, 14 May 2010 08:04:21 +0000</pubDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.3.3</generator>
	<language>en</language>
			<item>
		<title>Próxima continuación &#8230;.</title>
		<link>http://blogs.seuvella.es/inca/2010/05/14/proxima-continuacion/</link>
		<comments>http://blogs.seuvella.es/inca/2010/05/14/proxima-continuacion/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 14 May 2010 08:04:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>inca</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Apocalipsis zombie: Mi relato]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.seuvella.es/inca/2010/05/14/proxima-continuacion/</guid>
		<description><![CDATA[Buenas a todos, hace tiempo desde la última vez eh???  
Os quería comentar que en breve me acabaré de editar esta primera parte que habéis leido, y que comenzaré en breve a preparar la línea argumental de la segunda parte, que por supuesto escribiré aquí &#8230;
Lo único que ya pido disculpas por adelantado por [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Buenas a todos, hace tiempo desde la última vez eh??? <img src='http://blogs.seuvella.es/inca/wp-includes/images/smilies/icon_wink.gif' alt=';)' class='wp-smiley' /> </p>
<p>Os quería comentar que en breve me acabaré de editar esta primera parte que habéis leido, y que comenzaré en breve a preparar la línea argumental de la segunda parte, que por supuesto escribiré aquí &#8230;</p>
<p>Lo único que ya pido disculpas por adelantado por que seguramente se me retrasará debido a que próximamente seré padre, y seguro que aún me dejará menos tiempo eso&#8230; pero igualmente quería comentaros que las aventuras de Franch e Inca continuarán próximamente&#8230;</p>
<p>Un saludo a todos.</p>
<p>PD: Si, aún me acuerdo y os tengo en mente, en cuanto tenga la edición lista os enviaré el pdf final a mis principales lectores de la primera parte.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.seuvella.es/inca/2010/05/14/proxima-continuacion/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Hola y adiós</title>
		<link>http://blogs.seuvella.es/inca/2009/12/31/hola-y-adios/</link>
		<comments>http://blogs.seuvella.es/inca/2009/12/31/hola-y-adios/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 31 Dec 2009 16:10:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator>inca</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Apocalipsis zombie: Mi relato]]></category>

		<category><![CDATA[apocalipsis zombie]]></category>

		<category><![CDATA[inca]]></category>

		<category><![CDATA[lleida]]></category>

		<category><![CDATA[zombie]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.seuvella.es/inca/2009/12/31/hola-y-adios/</guid>
		<description><![CDATA[ André nos llevó de nuevo al primer almacén que examinamos al entrar en la base, y señalando el avión militar que había allí nos dijo,[André] Con esto podremos salir.
[Franch] Ojalá, pero no tenemos precisamente ningún piloto aquí.
[André] Bueno, yo he pilotado avionetas, no creo sea tan diferente&#8230;
[Inca] ¿Estás loco? , una avioneta no es [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p> André nos llevó de nuevo al primer almacén que examinamos al entrar en la base, y señalando el avión militar que había allí nos dijo,[André] Con esto podremos salir.</p>
<p>[Franch] Ojalá, pero no tenemos precisamente ningún piloto aquí.</p>
<p>[André] Bueno, yo he pilotado avionetas, no creo sea tan diferente&#8230;</p>
<p>[Inca] ¿Estás loco? , una avioneta no es precisamente lo mismo que este pedazo de monstruo. Sinceramente, dudo ni que lo puedas levantar del suelo …</p>
<p>[André] Si tienes una idea mejor, estoy abierto a sugerencias .</p>
<p>Franch se me quedó mirando como esperando que sacara alguna idea fantástica, pero no me salía nada, André tenía razón aunque no me gustara.</p>
<p>[Dani] Yo si sé llevarlo… - susurro</p>
<p>[Franch] Cómo? Me ha parecido entender que…?</p>
<p>Todos nos quedamos mirando a Dani sorprendidos por algo que jamás nos habríamos imaginado.</p>
<p>[Dani] Entré al ejército con la intención de ser piloto, y durante 6 meses estuve en la escuela de aviación. Hasta que me detectaron un defecto en el ojo ocular que me quitaba 45 grados de visión, por lo que me echaron de la academia y me destinaron al ejército de tierra&#8230; Este modelo sólo lo llevé una vez, pero no creo tenga problemas de llevarlo&#8230;</p>
<p>[Inca] Joder Dani, pareces un huevo Kinder, estás lleno de sorpresas…</p>
<p>Todos nos echamos a reír quitándonos la tensión que llevábamos encima hasta que Franch se volvió a poner serio y con voz fuerte nos ordenó estar atentos.</p>
<p>[Franch] Bien, ya tenemos un problema resuelto, veamos el resto. ¿Cómo está de gasolina o lo que lleve esto?</p>
<p>[André] Vacio, intenté llenarlo, pero el proceso necesita al menos dos personas, y yo solo…</p>
<p>[Franch] Está bien, no sabemos cuánto tiempo tenemos, así que vayamos rápidos. André y Dani, coger el avión y llevarlo a repostar, mientras Inca y yo llenaremos el camión con armas, medicinas y lo que se nos ocurra. Cuando lo tengáis lleno nos pasáis a buscar, cargamos el camión y nos largamos de aquí a toda hostia. Sabéis todos lo que tenéis que hacer no?, pues venga, vamos a ello.</p>
<p>Todos afirmamos la orden con la sonrisa todavía puesta en la boca y comenzamos a movernos. Franch y yo fuimos a abrir las puertas del almacén de par en par mientras Dani y André se subieron al avión, lo pusieron en marcha y lentamente lo sacaron hacia los depósitos. Mientras Franch y yo situamos el camión cerca de las cajas y comenzamos a cargar de todo, cajas de granadas, fusiles, comida enlatada, kits de supervivencia del ejército, botiquines&#8230; De pronto apareció de nuevo André.</p>
<p>[André] Vamos, el avión está listo, y las vallas comienzan a llenarse de infectados. Tenemos que irnos&#8230;</p>
<p>[Franch] Inca, sube al camión que nos vamos rápido&#8230;</p>
<p>Rápidamente me subí sin discutir al camión. André se subió en la parte trasera y Franch en el volante. Encendió el motor y rápidamente se dirigió al avión que nos esperaba al inicio de la pista preparado para despegar. En cuanto llegamos a su altura Franch subió el camión por la rampa sin pausa ninguna y comenzó a subirse la rampa. Bajamos del camión y comenzamos a celebrarlo mientras la rampa se seguía subiendo, pero Franch no bajó tan contento.</p>
<p>[Inca] Que te pasa?</p>
<p>[Franch] Joder, con las prisas nos hemos dejado lo más importante&#8230;</p>
<p>Nos miramos todos extrañados, creíamos que habíamos cargado de todo, pero por la cara de Franch realmente parecía importante lo que fuera que nos dejáramos</p>
<p>[Franch] Dani, espera un momento, abre la rampa que tengo que volver …</p>
<p>[André] Estás loco? No da tiempo, tenemos que irnos… - gritó desesperado.</p>
<p>[Franch] No puedo, tengo que traer una caja de penicilina y antibióticos. Casi no quedaban y esto será casi tan importante como la comida, pero esto no lo podemos producir así como así. Hemos de aprovechar que aquí hay&#8230;</p>
<p>[Inca] Yo te acompaño!</p>
<p>[Franch] No quédate, no hace falta que seamos dos imbéciles arriesgándolo todo. Con uno vale.</p>
<p>[Inca] Te recuerdo que tengo a David grave? Cualquier cosa que pueda ayudarle es importante para mi, pienso ir contigo!</p>
<p>[André] Eh, par de imbéciles!!, si tanto queréis ir, mejor ir cuanto antes&#8230; Toma llevaos esta radio, tiene un alcance de 5km, será suficiente para vuestra excursión? - dijo con entonación irónica.</p>
<p>Franch y yo bajamos de nuevo del avión y comenzamos a correr hacía el almacén de nuevo, que estaba a unos 500 metros de la pista al trote para no cansarnos demasiado. Llegamos sin ningún problema hasta allí y comenzamos a buscarlo entre las cajas de medicamentos, pero no lo encontrábamos&#8230;</p>
<p>[Franch] Juraría que lo vi, no se donde pero lo vi.</p>
<p>[Inca] Buscaré por la zona de las oficinas, haber si… - de pronto me interrumpió la radio que nos dio André.</p>
<p>[André] Vamos chicos!, han roto las vallas y se están acercando!!! Tenéis que salir de ahí ya!!</p>
<p>[Inca] Has oído Franch? Tenemos que irnos ya!!!</p>
<p>[Franch] No!, espera, ya lo he encontrado!! Está aquí. - Decía mientras señalaba una caja en la parte inferior de un grupo de cajas.</p>
<p>[Inca] Estas loco? Nos llevará rato mover todas esas cajas!!!</p>
<p>[Franch] Cuanto antes empecemos, antes acabaremos!! -  exclamó mientras comenzaba a mover las cajas de arriba.</p>
<p>Me situé a su lado a mover cajas mientras la radio no paraba de emitir la voz de André preguntando por qué no habíamos salido. Finalmente conseguimos sacar las suficientes cajas para poder quitar la caja de antibióticos. Justamente en ese momento el mensaje repetitivo de la radio cambió la frase por otra peor.</p>
<p>[André] Vamos, estáis rodeados!, tenéis que salir ya!!</p>
<p>[Franch] Ya tenemos la caja, salimos ya!</p>
<p>[André] No quietos!, es demasiado tarde, os han rodeado&#8230;</p>
<p>[Inca] Cómo? - Exclamé mientras me dirigía a las puertas. Nada más salir me quedé helado con la visión de miles de infectados rodeando todos los edificios de la base, y a apenas unos treinta metros  una hilera de infectados se acercaba lentamente. Una mano me cogió del hombro y dándome un fuerte tirón me volvió hacer entrar al almacén. Era Franch que viendo el mismo escenario reaccionó más rápidamente y haciéndome entrar de nuevo comenzó a cerrar las puertas antes de que llegarán.</p>
<p>[André] Vamos, se nos están acercando!!, dice Dani que si se nos ponen en la pista no podremos salir!, Rápido!</p>
<p>Franch me miró como si estuviera esperando una solución milagrosa, pero no sabía que hacer, estaba aún conmocionado con la visión de aquellos miles de infectados ahí fuera buscándonos. Finalmente bajé la cabeza como rindiéndome a la situación y confirmando a Franch lo que tenía que hacer mientras yo cerraba los ojos.</p>
<p>[Franch] Marcharos sin nosotros, aprovechad y salir cuanto antes!!</p>
<p>[André] Está bien. Aguantad, volveremos a buscaros!!!</p>
<p>Tanto Franch como yo sabíamos que era mentira, pero aún así le dimos las gracias. Nos pasó con Dani, que no quería irse sin nosotros, pero Franch le dio la orden expresa de marcharse y finalmente aceptó. Le dio la clave de identificación para cuando llegaran a Viella que no les dispararan y entre despedidas acabamos perdiendo el contacto con ellos al alejarse de la base volando.</p>
<p>Pasamos varias horas sentados cada uno encima de una caja, sin decirnos ni una solo palabra, como si estuviéramos esperando el tan temido final. Los golpes en las puertas y paredes iban poco a poco aumentando según iban acercándose más infectados a nuestros alrededores, produciendo un ruido ensordecedor que se mezclaban con sus gemidos. [Inca] Se está haciendo ya de noche, no creo que queden más de una hora de luz. Creo que sería lo mejor que intentáramos dormir y mañana miramos que hacemos, te parece?</p>
<p>Ni si quisiera me contestó, se  deslizó sobre su caja y apoyando su cabeza sobre uno de sus brazos se giró de espaldas a mí como si fuera a dormir. Yo me levanté y fui a buscar en una de las cajas de equipamientos militares unas mantas, con lo que me hice una especie de cama sobre unas cajas y le dejé una sobre Franch.</p>
<p>[Franch] Lo siento&#8230;</p>
<p>[Inca] El qué?</p>
<p>[Franch] Estas aquí atrapado por mi culpa, mi cabezonería de querer buscar antibióticos ha hecho que quedemos aquí atrapados, y ahora no volverás a ver a la Lourdes.</p>
<p>[Inca] Eh!, ni se te ocurra. Vine voluntariamente, así que si hay un culpable soy yo, no tu. Además, te recuerdo que ya hace tiempo que estaría muerto si no fuera por ti. Ni siquiera habría llegado al punto seguro si no fuera por ti. No recuerdas quién me salvó la vida en aquella carretera?</p>
<p>[Franch] De aquello ya hace mucho, ni siquiera ya somos las mismas personas&#8230;</p>
<p>[Inca] Puede ser que tengas razón, pero desde aquél día nos une una amistad que no cambiará, de eso puedes estar seguro, me tendrás siempre a tu lado.</p>
<p>Ya no contestó, simplemente se ajustó la manta al cuello e imagino se puso ya a dormir, o por lo menos a intentarlo.</p>
<p>A la mañana siguiente me levanté al aparecer el primer rayo de sol  por la ventana de las oficinas del piso superior. Franch seguía en la misma posición en la que se quedó la noche anterior, y decidí examinar todo nuestro alrededor en busca de una salida. Subí a las oficinas y miré por las ventanas, cientos o miles de aquellas ratas asquerosas nos rodeaban sin dejarnos ninguna salida posible. En una habitación que ejercía por lo visto de archivos subía otra escalera de pared hacía una  compuerta que daba al tejado. Subí en busca de una mejor visión pero lo que encontré fue mi desánimo. Rodeados por todo los alrededores por un centenar de filas de infectados hacía imposible cualquier plan de evasión, esta vez estábamos bien jodidos.</p>
<p>Bajé de nuevo a despertar a Franch, pero ya estaba despierto rebuscando entre las cajas.</p>
<p>[Inca] He subido al tejado, y, bueno…</p>
<p>[Franch] Lo sé, yo también subí esta noche, y ya he visto lo que hay&#8230; no hay salida verdad?</p>
<p>[Inca] No que yo vea,</p>
<p>[Franch] Pues venga baja, que al menos podremos desayunar, comida no nos falta, podremos pasar tiempo hasta que se nos ocurra algo&#8230;</p>
<p>Franch tenía razón para variar, al menos disponíamos de mucha comida y bebida para sobrevivir mucho tiempo, si no perdíamos la razón antes. Buscando por el almacén, encontramos una baraja de cartas en las oficinas y nos pusimos a jugar con ellas intentando hacer de aquello como si fuera una vida normal y no pasará nada.</p>
<p>Durante los cuatro días siguientes nos los pasamos jugando a las cartas, practicando tiro con las armas desde el tejado con los infectados o simplemente contándonos historietas de antes de que pasara todo aquello. Se podría incluso decir que lo pasábamos bien, pero también había momentos en que nos quedábamos callados o incluso alguno de los dos nos poníamos a llorar pensando en nuestros amigos, y seres queridos. Personalmente no dejaba de pensar en la Lourdes, pero me alentaba a mi mismo que todas aquellas armas, medicinas y comida que subimos en su día al avión la ayudarían a sobrevivir tanto a ella como al David.</p>
<p>Al quinto día, mientras Franch aún dormía me subí de nuevo al tejado y me quedé mirando a los infectados que seguían como el primer día golpeando en todos los sitios posibles intentando entrar, y rápidamente baje de nuevo hasta Franch y despertándolo le dije,</p>
<p>[Inca] Franch, una cosa, verás, me lo paso bien contigo y eso&#8230; pero..</p>
<p>[Franch] Pero?, a que viene esto ahora? Con la sobada que me estaba metiendo, una vez que consigo dormir bien aún con este puto ruido…</p>
<p>[Inca] Bueno nada, nada, pensé que te interesaría, pero veo que no.</p>
<p>[Franch] Dios mío!!, no me digas que tienes un …, ¿Lo tienes?</p>
<p>[Inca] Si y no, ya sabes cómo va esto. Es una tontería pero que podría quizás funcionar, no lo sé..</p>
<p>[Franch] Joder, canta ya!!! Me tienes aquí esperando como un loco!!!</p>
<p>[Inca] Podemos salir con ese camión de ahí.</p>
<p>[Franch] Claro, y a lo que chocamos con la primera fila de infectados nos rompen los bajos, o las ruedas o lo que sea y nos quedamos atrapados en medio de miles de infectados&#8230; fantástico plan si señor&#8230;</p>
<p>[Inca] Si ya lo sé, ya me lo has dicho varias veces eso&#8230; pero me puse a recordar series de televisión un poco de todo, Xena la guerrera, bola de dragón, …</p>
<p>[Franch] Claro, les tiras un kamekameJa de esos y nos vamos volando no?, joder, no digas tonterías&#8230;</p>
<p>[Inca] Déjame acabar hombre!!, que impaciente&#8230; Como decía, pensaba en las series y de golpe pensé en una, en El Equipo A. Te acuerdas?</p>
<p>[Franch] Sí, joder, mira que es vieja esa serie, es de los 80.</p>
<p>[Inca] Bueno, es que ya tenemos una edad eh&#8230; jejeje. Bueno, lo importante, te acuerdas que hacían de cualquier transporte como un tanque con planchas de hierro y armas?. Tenemos un camión ahí en esa esquina, y tenemos un almacén con todo tipo de materiales!! Si le ponemos al camión unas planchas delante que aguanten los golpes sin que rompan el camión, no podríamos salir?</p>
<p>[Franch] Desde luego ya lo dices bien, es una tontería, joder, pero tan grande&#8230; Que hasta podría funcionar&#8230; déjame mirar.</p>
<p>Franch comenzó a regirar todo el almacén en busca de materiales que pudieran servir para hacer unos escudos al camión. Encontramos detrás de las cajas de recambios de motores planchas enteras de fuselajes de aviones, junto a varios soldadores y herramientas. Realmente si estuvieran allí el Equipo A haría milagros con todo aquello.</p>
<p>[Franch] Creo que podríamos tener todo lo necesario para que funcione, si&#8230; jajaja – Exclamaba con una gran alegría.</p>
<p>[Inca] Sí, pero sabes soldar? Yo no tengo ni idea&#8230;</p>
<p>[Franch] Si lo que quieres es saber si he hecho alguna vez algo parecido, pues no. Pero alguna chapuza sí que he soldado, supongo que lo sabré hacer, eso sí, ya que tenemos material de sobras, donde se necesiten dos barras, pondremos cuatro o seis para asegurarnos. Un solo fallo seria nuestro fin.</p>
<p>Comenzamos a traer el camión al centro del almacén y todos los materiales que íbamos a necesitar, había mucho trabajo por delante. Ya con todos lo necesario nos pusimos manos a la obra, con Franch como director de obras y yo su ayudante.</p>
<p>Entre algunos intentos que nos quedaron mal soldados y nuestra inexperiencia tardamos 4 días más en acabar el tunning al camión. Pero una vez acabado nos sentimos altamente orgullosos de nuestro trabajo. El morro del camión empezaba en punta al mismo estilo que un barco corta hielos, haciendo teóricamente factible el poder pasar entre una multitud y que dicha punta los vaya apartando a los lados, siempre más efectivo que no empujarlos. Después de la punta con forma de V invertida los paneles seguían recubriendo el camión haciendo una barrera a todo el alrededor para evitar que se pudieran poner los infectados debajo de las ruedas. Finalmente y cómo última modificación hicimos un agujero en el techo de la cabina que me permitiría sacar el cuerpo y un arma para poder eliminar aquellas ratas que nos complicaran la salida. Realmente habíamos hecho una obra maestra a la que solo faltaba ponerla en funcionamiento.</p>
<p>[Franch] Bien, tenemos el camión cargado de armas, medicamentos y comida. El depósito lleno de gasolina, y nosotros preparados&#8230; Mañana a primera hora partiremos, aprovecharemos el sol y así podremos llegar mañana mismo a Viella.</p>
<p>[Inca] Si por Dios, tengo ya unas ganas de llegar y descansar un poco&#8230;</p>
<p>[Franch] Jeje, me alegra verte tan seguro de que funcionará el plan.</p>
<p>[Inca] Bueno, hasta ahora no ha fallado ninguno no?, este no será menos, o eso espero&#8230;</p>
<p>Esa misma noche nos dimos un banquete con toda la comida que no nos podíamos llevar hasta casi reventar, y nos fuimos a descansar tranquilamente. Lo curioso es que llegó un momento que los golpes en las paredes y puertas ya no molestaban, nos habíamos acostumbrado tanto a ese ruido que casi nos hacía de somnífero.</p>
<p>A la mañana siguiente nos levantamos animados y con ganas de empezar el viaje de regreso, estábamos decididos y nada nos iba a frenar.</p>
<p>[Franch] Bien Inca, súbete a la cabina con el fusil, y recuerda, dispara a los que sean una molestia, no hace falta matar a todos, no acabarías nunca, sólo a los que se quedan agarrados o intenten subir nuestras defensas.</p>
<p>[Inca] Si hombre si, te aseguro que esta vez lo haré bien. Los entrenos de estos días en el tejado me han ido bien, sobre todo para ser la primera vez que uso un arma.</p>
<p>[Franch] Si, te aseguro que no te presentaría para un concurso de tiro, pero mientras no te quedes bloqueado, ya irás bien.</p>
<p>Franch se reía por que en las practicas que realizaba desde el tejado nunca daba al infectado que pretendía, no se como lo hacía pero siempre acababa dando al de su lado, pero esta vez, a corta distancia esperaba hacerlo mejor.</p>
<p>[Franch] Estate atento, voy a abrir las puertas, cúbreme bien!!! Pero más importante, no me des a mí!!!</p>
<p>[Inca] Que sí hostia, que lo haré bien – decía yo con voz firme, aunque por dentro temblaba de miedo, no había una segunda oportunidad, así que un fallo sería nuestro fin.</p>
<p>Franch comenzó a abrir la puerta corredera mientras yo iba disparando a todos los infectados que iban entrando intentando ganar tiempo para que Franch la abriera lo suficiente y tuviera tiempo a subirse al camión. Finalmente acabó de abrir la puerta y corriendo vino al camión y se subió a la cabina poniendo en marcha hacia fuera. Franch no paraba de gritarme que le diera a ese, ojo con aquél y frases del mismo tipo, pero lo ignoraba totalmente ya que centraba toda mi atención en vigilar aquellos que se quedaba enganchados al camión y dispararles hasta que se soltaran.</p>
<p>Poco a poco, a una velocidad que podía rondar entre los 5 y los 10 km por hora fuimos abriendo camino, mientras yo iba descargando un cargador detrás del otro sin cesar. El aire nauseabundo de los cuerpos semi podridos de los infectados junto al olor de pólvora del fusil me daban arcadas de vomitar, pero conseguí aguantar centrándome en mi misión. Finalmente al cabo de unos eternos tres minutos comenzó a bajar la densidad de infectados y pudo acelerar Franch cada vez un poco más hasta que salimos de aquél océano de pestilencia y pudrición.</p>
<p>[Franch] Siii!!, esta vez ha salido perfecto!!!</p>
<p>[Inca] No se si creérmelo, la verdad, me esperaba que algo saliera mal y fuera más difícil no??</p>
<p>[Franch] Yo también lo pensaba, la verdad es que ojalá fuera tan sencillo siempre, me parece que este camión nos lo quedaremos para próximas partidas que tengamos que hacer.</p>
<p>[Inca] Perdona, pero una vez que volvamos a casa, te aseguro que no pienso volver a salir en mucho tiempo, y si puedo nunca más&#8230; Estoy ya hasta las narices de estar siempre metido en medio de toda la mierda.</p>
<p>[Franch] Créeme, te comprendo, pienso igual que tú, pero mi sentido militar piensa en este camión como una gran arma que podremos duplicar allí. De verdad que esta es la mejor idea que has tenido Inca,</p>
<p>Esas palabras me hacían sonreír, puesto me sentía que estaba haciendo historia y ayudando realmente a toda nuestra nueva comunidad, pero lo más importante que me hacía sonreír era que  iba a volver a ver a Lourdes pronto.</p>
<p>Durante el viaje de retorno a Viella nos encontramos con pequeños grupos de entre 5 y 15 infectados, pero gracias a nuestras nuevas defensas del camión ni siquiera tuvimos que gastar una bala, simplemente los apartábamos con el camión y seguíamos nuestro camino sin preocuparnos demasiado. Cuando llegamos a unos 20 kilómetros ya de Viella Franch paró de golpe.</p>
<p>[Inca] ¿Qué pasa?, ¿No me digas que se ha roto algo ahora? Estamos ya al lado!!!</p>
<p>[Franch] No, está todo bien, Pero mira eso&#8230; - señalando un grupo de infectados a unos metros de la carretera.</p>
<p>[Inca] Si, unas ratas más, hemos pasado ya grupos mucho más grandes que esos, y además están apartados&#8230;</p>
<p>[Franch] Joder Inca, te tengo que explicar siempre todo eh&#8230; Estamos a veinte kilómetros de Viella, y cuando salimos el infectado más cercano estaba a al menos 50 kilómetros. De alguna manera los han detectado y se están acercando. Puede que Viella no sea ya segura&#8230;</p>
<p>[Inca] Mierda, vamos, corre, hemos de llegar pronto, he de ver si está bien Lourdes!!, vámonos ya!!</p>
<p>Franch arrancó de nuevo, esta vez a mayor velocidad intentando llegar cuanto antes a Viella. Subimos el último puerto y una vez en la cima pudimos ver todo el valle entero, y nos bajamos del camión a mirar el estado. De pronto oímos varios disparos provenientes del pueblo, por lo visto llegábamos tarde, los estaban ya atacando.</p>
<p>[Franch] Dios mío, los están atacando varios centenares, mira allí, junto al polideportivo.</p>
<p>Eché un vistazo y vi una autentica imagen de guerra, cientos de infectados avanzando poco a poco mientras los militares que quedaban en la zona iban subiendo al avión que justamente enviamos desde la base.</p>
<p>[Inca] Pero que hacen, si se encierran allí no tendrán salida, Han de buscar otro sitio!!!</p>
<p>[Franch] Me parece que no se están encerrando, te equivocas. Creo que se van todos con el avión.</p>
<p>[Inca] ¿Qué? No pueden hacer eso!, no nos pueden volver a dejar aquí!!</p>
<p>Mientras yo maldecía a todos los militares y sus parientes Franch sacó la radio que le entregó André  antes y comenzó a llamar por radio.</p>
<p>[Franch] Aquí Franch, Los del avión, podéis oírme?. Corto.</p>
<p>[Radio] Franch?, Estáis vivos? Dios mío, no es posible, soy Dani!!!, como lo habéis conseguido?</p>
<p>[Franch] Es una larga historia, pásanos con el general Ramírez. No nos podéis dejar aquí!!</p>
<p>[Dani] Voy, ahora mismo le llamo, por cierto, me alegro de oír tu voz de nuevo.</p>
<p>[General] Franch? Eres tú?</p>
<p>[Franch] Si, soy yo. Estamos en lo alto del puerto, en la cara norte. Si nos dais 20 minutos estamos allí.</p>
<p>[General] Joder, en serio, me alegra de oíros. Pero esto ya no está en mis manos, el plan de evacuación ha entrado en funcionamiento, y sabes perfectamente que no se para por nadie. La cuenta atrás está en marcha, quedan 2 minutos para el despegue.</p>
<p>[Franch] Venga hombre, habrá algo que se pueda hacer. Llevamos con nosotros varias cajas de armas, comida y medicamentos, incluidos penicilina y antibióticos.</p>
<p>[General] Créeme que si pudiera os vendría a buscar aunque no llevarais nada. Se os han considerado a los dos como los primeros héroes de la nueva civilización, incluso os han puesto ya medallas póstumas. Si pudiéramos haríamos lo que fuera, pero sabes perfectamente que lo primero es poner a salvo a toda la gente, incluidos los generales mayores y al Rey.</p>
<p>[Franch] Mierda!!, y a donde vais?</p>
<p>[General] A Tenerife, por lo visto allí han podido controlar la epidemia y ya nos están esperando.</p>
<p>Rápidamente le quité de las manos la radio a Franch y con las manos temblorosas pulsé el botón de hablar.</p>
<p>[Inca] Y Lourdes? Está bien?</p>
<p>[General] Joder inca, me alegro también de oírte, ojala pudieras venir, créeme que me encantaría estuvieras aquí, pareces inmortal&#8230;</p>
<p>[Inca] Déjate de chorradas!!, donde esta Lourdes?</p>
<p>[General] Ya la traen, está en la otra punta del avión, pero está aquí, a salvo con nosotros, mira justamente ya llega.</p>
<p>[Lourdes] Estas bien?, me dijeron que habías muerto&#8230; - saltó la voz de Lourdes mientras Franch me señalaba con la mano el avión que ya estaba despegando.</p>
<p>[Franch] En menos de un minuto perderemos el contacto, date prisa&#8230;</p>
<p>[Inca] Si estoy bien, tranquila. Y David? Como está?</p>
<p>[Lourdes] Está aquí con Ana, ha despertado y dicen que se recuperará totalmente. Que vas a hacer ahora?</p>
<p>[Inca] Escúchame bien Lourdes, tu tranquila, no sé cómo ni cuándo, pero te juro que llegaré a Tenerife, no te rindas nunca. Dile también a David que le dejo como responsable, que cuide de Ana y de ti. Y ten fe, Llegaremos sea como sea.</p>
<p>Ya no recibimos ninguna contestación, solo el ruido de interferencias salía desde la radio y el avión apenas se veía ya en el horizonte desapareciendo tras las montañas.</p>
<p>[Franch] Tranquilo, estoy seguro que te ha oído.</p>
<p>[Inca] Si, y eso quiere decir que tengo una nueva promesa que cumplir, hemos de llegar a Tenerife.</p>
<p>[Franch] Y qué lo impide?, Estas junto a un militar experto, un camión blindado, cajas enteras de comida, medicamentos y el depósito lleno. Te aseguro que la volverás a ver,  llegaremos a Tenerife.</p>
<p>Las palabras de Franch me tranquilizaban mucho, y tenía razón. Ya no estábamos como al inicio de nuestra aventura en Alcoletge, sin armas ni saber que sucedía. Ahora estábamos preparados, teníamos experiencia y una nueva misión… Llegar a Tenerife.</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</p>
<p>*****************************************************************************</p>
<p>Buenas a todos,</p>
<p>La verdad es que me habría gustado retocar más esta entrada, pero para poder sacarla antes de que acabara el año, he tenido que acortar alguna escena e incluso suprimir un trozo planeado de problemas con el camión de vuelta&#8230; Pero en la edición completa espero poder añadirlo todo esto&#8230; <img src='http://blogs.seuvella.es/inca/wp-includes/images/smilies/icon_wink.gif' alt=';)' class='wp-smiley' /> </p>
<p>Bueno, sobre todo quiero daros las grácias a todos los que habéis estado aquí apoyandome y aguantando mi dejadez. Sin vosotros, podéis creerme que no habría escrito ni un 10%, puesto lo habría dejado hace tiempo&#8230; Por ello, en la versión final dejaré un apartado con todos vuestros nicks que me habéis estado apoyando como agradecimiento.</p>
<p>Más cosas, bueno, planes siguientes&#8230;  Primero rejuntar las entradas, retocarlas, añadir fotos y hacer el libro&#8230; y despues?</p>
<p>Bueno, tengo dos ideas, la primera es hacer la segunda parte, que cómo podéis ver tiene para largo la aventura. La segunda, es si encuentro gente de Lleida con ganas, me gustaría hacer una miniserie, si de televisión. Sin cobrar nadie por supuesto y con materiales que tengamos disponibles y cómo podamos, pero creo que si nos juntamos gente, podríamos hacerlo&#8230; ¿Qué haré?, no lo sé aún, dependerá de para cuando saque el libro si he encontrado suficiente gente o no&#8230;</p>
<p>Por supuesto a todos vosotros que habéis estado aquí, en cuanto tenga acabada la edición, os enviaré una copia en formato PDF, ya que tengo vuestros mails de los comentarios, bueno Excepto T que no hay manera me deje el suyo jejeje. Luego la gente que sea de cerca de Lleida, si quiere una copia en papel, por supuesto se la conseguiré y la alegría que me dará sera enorme&#8230; <img src='http://blogs.seuvella.es/inca/wp-includes/images/smilies/icon_razz.gif' alt=':P' class='wp-smiley' /> </p>
<p>Nada más por ahora, os dejo que comentéis lo que creais oportuno.</p>
<p>Un saludo desde Lleida.</p>
<p>Inca.</p>
<p>******************************************************************************</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.seuvella.es/inca/2009/12/31/hola-y-adios/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>La exploración de la base</title>
		<link>http://blogs.seuvella.es/inca/2009/08/16/la-exploracion-de-la-base/</link>
		<comments>http://blogs.seuvella.es/inca/2009/08/16/la-exploracion-de-la-base/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 16 Aug 2009 14:26:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>inca</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Apocalipsis zombie: Mi relato]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.seuvella.es/inca/2009/08/16/la-exploracion-de-la-base/</guid>
		<description><![CDATA[ 	 	Finalmente llegamos a la enfermería del segundo piso y rápidamente nos pusimos a buscar todos los medicamentos posibles, pero no quedaba nada, alguien había hecho ya una limpieza total.
[Franch] Vamos, buscar lo que sea, hasta unas aspirinas son oro puro hoy en día!!
Franch tenía mucha razón, ya no existían fábricas de medicamentos y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><title></title> 	<!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--> 	Finalmente llegamos a la enfermería del segundo piso y rápidamente nos pusimos a buscar todos los medicamentos posibles, pero no quedaba nada, alguien había hecho ya una limpieza total.</p>
<p>[Franch] Vamos, buscar lo que sea, hasta unas aspirinas son oro puro hoy en día!!</p>
<p>Franch tenía mucha razón, ya no existían fábricas de medicamentos y cualquier resto que encotráramos sería todo lo que dispondríamos para el futuro. Lamentablemente, no quedaba absolutamente nada, quien fuera que estuviera antes había hecho muy bien su trabajo.</p>
<p>[Dani] Nada, no queda ni siquiera una jeringuilla&#8230;</p>
<p>[Inca] Aquí tampoco.</p>
<p>[Franch] Esta bien, no creo encontremos nada por aquí. Pero vayamos con cuidado&#8230;</p>
<p>[Inca] Una cosa, igual es una tontería, pero me extraña un poco..</p>
<p>[Franch] Que pasa?</p>
<p>[Inca] Nada que el gato de antes, &#8230; , no se, estaba encerrado en una oficina sin poder salir, sin agua ni comida,&#8230; cuanto puede sobrevivir un gato así?</p>
<p>[Franch] Joder, ¿como se me pudo pasar por alto?, o estuvieron hace poco por aquí, o todavía pueden estar por aquí&#8230; Está bien, no creo que encontremos nada por aquí, vamos directamente a los almacenes de fuera, espero hayan dejado algo.</p>
<p>Salimos del edificio lentamente, vigilando cada puerta y cada esquina, pero no parecía haber nadie. Entramos en el primer almacén, allí se encontraba un enorme avión de transporte. En principio tanto desde fuera como desde dentro parecía en buen estado, pero tampoco había nada que nos pudiera interesar dentro. Fuera del avión había cientos de herramientas distribuidas entre el suelo y carritos de herramientas.</p>
<p>[Franch] Joder!!!, nada, aquí no encontraremos nada interesante. Vamos al siguiente. - Dijo con voz desolación.</p>
<p>El segundo almacén era idéntico por fuera al primero, pero tenía las puertas correderas cerradas con un candado. Dani hizo un gesto conforme para disparar al candado, pero Franch con un gesto rápido le bajo el arma y susurró.</p>
<p>[Franch] Te has olvidado?, no sabemos si hay alguien por aquí, además atraerás a los infectados desde kilómetros de distancia. Dejame hacer, en las ultimas exploraciones por las casas vacías de Viella aprendí a abrir cerraduras, y puede que pueda con esta también.</p>
<p>Dani y yo nos mirábamos a Franch con cara de incrédulos, pero nos apartamos para dejarle hacer. Al cabo de algunos minutos intentándolo Dani y yo nos comenzamos a reír de Franch, que con miradas asesinas nos hacía callar una y otra vez hasta que finalmente consiguió abrirlo.</p>
<p>[Franch] Que creíais, que no lo conseguiría?, puede que no tenga la suficiente práctica aún, pero ya os dije que sabía hacerlo&#8230;</p>
<p>Le chocamos las manos y tras unas breves risas abrimos las puertas del almacén. Este al contrario del otro estaba repleto de cajas todas ordenadas según su contenido. A la derecha disponíamos de cientos de cajas de todo tipo de armamento mientras que a la izquierda estaba la comida y material farmacéutico.</p>
<p>[Inca] Si!!!, esta vez si!!! jajaja.</p>
<p>[Dani] Creo que van a alucinar cuando llevemos todo esto a casa!!!</p>
<p>[Inca] Bueno, no se como, acaso te crees que nos cabe todo esto en el camión?</p>
<p>Dani respondió simplemente con una carcajada, estábamos todos como niños en una tienda de golosinas y con barra libre. Nos fuimos los tres directos hacía las cajas de comida, sin decirnos nada sabíamos perfectamente que todos teníamos ganas de comer algo decente y en cantidad. Latas de atún, de lentejas precocinadas, sacos de arroz, pasta, había de todo &#8230;</p>
<p>[¿?] Quietos ahí todos, un movimiento y estáis muertos&#8230; - Se oyó desde la puerta de entrada con una voz fuerte pero con acento de extranjero.</p>
<p>[Franch] Si lo sabía, no podíamos cagarla peor&#8230; - susurró.</p>
<p>[¿?] Silencio!!, ni os giréis&#8230; A que habéis venido?</p>
<p>[Franch] Somos parte de una expedición de supervivientes. Hemos venido a buscar cualquier tipo de material para nuestra gente, no queremos hacer daño a nadie, pensábamos que no quedaba nadie&#8230;</p>
<p>[¿?] A vuestra gente? Si solo sois 3, de que gente habláis?</p>
<p>[Franch] Por seguridad no puedo decirle la situación de nuestro gente. Pero disponemos de muchos kilómetros de seguridad, somos varios centenares y podemos negociar con ustedes intercambio de materiales, comida, armas, medicamentos. Estoy seguro podemos llegar a un acuerdo.</p>
<p>[¿?] Ya dispongo de todo eso aquí. Tengo comida, medicamentos, armas&#8230; No se que podéis ofrecerme.</p>
<p>[Inca] Compañía, eso podemos ofrecerte&#8230;</p>
<p>[Franch] Inca, cállate que la liarás&#8230; - susurraba.</p>
<p>[¿?] Como?</p>
<p>[Inca] Por el estado de como esta todo, su forma de hablar y bueno, algunos detalles pequeños estoy seguro está ahí solo. Por muchas armas que tenga, si sufre un ataque tanto de seres infectados como de ladrones, no podrá hacer gran cosa. Le propongo se una a nosotros, estoy seguro que con todo este material nadie de nuestros superiores dirán que no.</p>
<p>[¿?] que te hace creer que no estoy ya bien así?</p>
<p>[Inca] Todos estábamos acostumbrados a vivir con nuestras familias, nuestros amigos, incluso con la gente que no aguntábamos. No creo que nadie este preparado para estar solo indefinidamente&#8230;</p>
<p>[¿?] Tienes razón, estoy solo aquí. Y la verdad es que estoy hasta las narices de esto, he llegado incluso a estar a punto de suicidarme alguna vez&#8230; Trato hecho, podéis bajar las manos y giraros, pero si intentáis cualquier tontería o dejarme tirado, os prometo que no saldréis con vida de aquí.</p>
<p>Nos giramos y finalmente le vimos, era un hombre de unos 50 años de pelo bastante blanco, era bastante bajito, sobre 1,70 metros y con una pronunciada barriga cervecera. Se llamaba André y era capitán del ejercito francés. Estaban en una ciudad que estaba a unos 30 km de la base hacia el norte cuando les ordenaron retirada, lamentablemente solo pudo huir él de aquél infierno y escapó corriendo con sus propias piernas. Sabía que había una base por la zona y comenzó a caminar hacía la base sin cesar evitando los grupos de infectados. Finalmente cuando llegó quedó sorprendido de ver que no quedaba nadie, siempre que no se contaran los grupos de cadáveres que había repartidos. Dado que no respondía nadie por radio y no sabía que hacer, se puso a mover todos los cadáveres hacía el comedor de la base para evitar que sus putrefacciones le hicieran coger alguna enfermedad. Al día siguiente se asustó cuando vio todos los cadáveres que había dejado en el comedor levantados y quietos, como si esperaran ordenes o algo parecido, pero se dio cuenta rápidamente que realmente estaban infectados, por lo que cerró las puertas y bloqueó todas sus salidas. Aún así haciendo ruido se movían, no entendía nada, sabía perfectamente como actuaban estos seres y aquello no era normal. Finalmente descubrió el por qué&#8230;</p>
<p>Aquél zumbido que anteriormente tanto nos molestaba era el causante de este comportamiento tan extraño. Siguiendo el ruido André encontró el emisor en una de las azoteas de los edificios, un conjunto de altavoces conectados a una caja extraña situada en el piso anterior.</p>
<p>[Franch] Pero como puede ser que deje en este estado de congelación a los infectados?</p>
<p>[André] No tengo ni idea de como funciona. Lo único que he podido encontrar son unas ordenes recibidas el día anterior a mi llegada. En ellas ordenan poner la base al servicio de un tal Jean Pierre, por lo visto un científico con una idea que podría hacer que pudiéramos ganar a esos seres.</p>
<p>[Dani] Y que pasó? Parece que funcionó, pero no queda nadie por aquí&#8230;</p>
<p>[André] Ya lo sé. Es extraño, pero no tengo ni idea de que pasó.</p>
<p>[Franch] Bueno, pudieron ser atacados justo antes de poder conectarlo, o lo prepararon para que se conectara de forma automática, fueron atacados y cuando ya no quedaba nadie se conectó solo finalmente.</p>
<p>[André] Puede ser, la verdad es que va a ser muy difícil averiguar ya nada sin que alguien nos lo cuente&#8230;</p>
<p>[Dani] Lo notáis?</p>
<p>[Inca] El qué? Que pasa?</p>
<p>[André] Me lo temía, estaba seguro acabaría pasando.</p>
<p>[Inca] De que habláis? Que pasa?</p>
<p>[Franch] Joder Inca, estas sordo o no te enteras de nada&#8230; El zumbido ha parado.</p>
<p>[André] Se habrá acabado las baterías que lo alimentaban. Tenemos que salir cuanto antes de aquí, en media hora estaremos rodeados, y no se cuanto aguantaran las puertas del comedor.</p>
<p>[Dani] Carguemos el camión y vámonos ya!!</p>
<p>[André] Camión? Se acercan varios miles de infectados de todos los alrededores, no podremos pasar, es imposible. Tengo una mejor salida, venid …</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.seuvella.es/inca/2009/08/16/la-exploracion-de-la-base/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Entrando a la base</title>
		<link>http://blogs.seuvella.es/inca/2009/07/19/entrando-a-la-base/</link>
		<comments>http://blogs.seuvella.es/inca/2009/07/19/entrando-a-la-base/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 19 Jul 2009 16:35:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>inca</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Apocalipsis zombie: Mi relato]]></category>

		<category><![CDATA[apocalipsis zombie]]></category>

		<category><![CDATA[lleida]]></category>

		<category><![CDATA[viella]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.seuvella.es/inca/2009/07/19/entrando-a-la-base/</guid>
		<description><![CDATA[  
Durante el resto del viaje permanecimos casi en absoluto silencio, sólo algunos insultos salían de nuestras bocas refiriéndonos a los infectados. Excepto algunos vehículos cruzados en medio de la carretera el resto del viaje fue muy tranquilo. Franch mientras aprovechando esta tranquilidad aprovechaba para atropellar lentamente a los pocos que nos encontrábamos por [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><!--[if gte mso 9]&gt;     Normal   0   21         false   false   false                             MicrosoftInternetExplorer4   &lt;![endif]--><!--[if gte mso 9]&gt;     &lt;![endif]--><!--[if !mso]&gt;  st1\:*{behavior:url(#ieooui) }  &lt;![endif]--> <!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --> <!--[if gte mso 10]&gt;   /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;}  &lt;![endif]--></p>
<p>Durante el resto del viaje permanecimos casi en absoluto silencio, sólo algunos insultos salían de nuestras bocas refiriéndonos a los infectados. Excepto algunos vehículos cruzados en medio de la carretera el resto del viaje fue muy tranquilo. Franch mientras aprovechando esta tranquilidad aprovechaba para atropellar lentamente a los pocos que nos encontrábamos por medio de la carretera soltando una sonrisa cada vez que notaba que pasaba por encima de uno de ellos.</p>
<p> </p>
<p>Al cabo de 3 horas de viaje llegamos finalmente a nuestro destino. Todavía quedaban unos 5  Km. para llegar pero ya se veían las instalaciones y realmente nos quedamos impresionados por su grandaria. En la parte este disponía de dos larguísimas pistas de aterrizaje y varias carreteras que las comunicaban con el resto de la base. Este resto, puesto en la parte oeste disponía de 3 edificios de oficinas de dos y tres plantas y 4 naves junto las pistas de aterrizaje.</p>
<p> </p>
<p>[Franch] Dani, mira si encuentras prismáticos por ahí detrás.</p>
<p>[Dani] Si señor, aquí tiene.</p>
<p>[Franch] Mmmm, - murmuraba Franch mientras miraba el interior de la base – Parece que estamos de suerte, no se ve nadie por dentro, y las vallas parecen enteras.</p>
<p>[Yo] Quizás se fueran antes de que llegaran las ratas. Ya era hora que saliera algo bien.</p>
<p>[Franch] Está bien, esto es lo que haremos. Nos acercaremos con el camión a la puerta principal, creo que esta atada solo con una cadena. Dani, tú la romperás mientras yo conduzco e Inca controlará desde arriba del camión, en cuanto esté abierta entramos el camión, cerramos la puerta y moveremos los vehículos que están al lado para bloquear de nuevo la puerta. Sobretodo estad atentos, no parece que haya nadie, pero ya no me fío de nada.</p>
<p> </p>
<p>Dani y Yo asentimos con la cabeza mientras nos pusimos en nuestros puestos, Dani en el asiento de copiloto preparado para bajar rápidamente mientras que yo agarrándome cómo podía encima de la cabina intentaba divisar a distancia posibles amenazas. Nos acercamos hasta la valla, tal como dijo Franch, sin problemas. Dani bajó de un salto y se puso a abrir el candado de la cadena mientras yo vigilaba hacía todos los lados.</p>
<p> </p>
<p>[Franch] Alguna cosa Inca?</p>
<p>[Yo] Nada, me parece que veo a 10 o 12 pero están muy lejos aún, ni siquiera se han dado cuenta de nuestra presencia.</p>
<p>[Franch] No me gusta… un sitio con buenas defensas e intactas que estén tan abandonadas, estad muy atentos, me huele muy mal esto.</p>
<p> </p>
<p>En apenas dos o tres minutos Dani consiguió abrir la valla y rápidamente entramos el camión dentro mientras Dani volvía a cerrar la valla a nuestro paso. Franch puso el freno de mano y sin apagar el motor bajo del camión rápidamente y juntamente con Dani empezaron a empujar dos coches de la marca Renault que estaban aparcados justo al lado.</p>
<p> </p>
<p>[Yo] Espera que voy a ayudaros.</p>
<p>[Franch] Quieto ahí!!, tu vigila, no quiero que me sorprenda una de esas cosas por detrás…</p>
<p> </p>
<p>Tenía razón, estábamos a apenas cien metros del primer edificio y el estar moviendo los vehículos era una fuerte distracción que les podía salir muy caro. Realmente era muy extraño, tal como decía Franch las instalaciones parecían en perfecto estado, ni siquiera se veía ni un solo cadáver, no era normal eso, pero tampoco nos importaba mucho. Nuestra intención era coger las medicinas y armas que encontramos y marcharnos cuanto antes a casa y olvidar aquella pesadilla.</p>
<p> </p>
<p>Finalmente la puerta volvía a estar sellada y todo seguía igual de tranquilo, asi que comenzamos a caminar observando los edificios intentando averiguar que era cada uno, no queríamos arriesgarnos a entrar a ningún edificio para que al final solo fueran oficinas, teníamos que saber a donde íbamos aunque lo que nos faltaba era un plano de las instalaciones.</p>
<p> </p>
<p>[Dani] Señor, mire, creo que la enfermería esta en ese bloque.</p>
<p>[Franch] Como lo sabes?</p>
<p>[Dani] En el segundo piso, señor, en la ventana de la derecha he visto un póster con el símbolo de la cruz roja.</p>
<p>[Franch] La verdad, contra lo obvio no vamos a discutir no? – dijo mirándome mientras sonreía. – Esta bien, iré delante, vosotros id detrás mío y cubridme, y sobretodo silencio, no quiero sorpresas, no sabemos que podemos encontrarnos. Aseguremos zona por zona y no os adelantéis ni os separéis, sobretodo va por ti Inca, se que no tienes preparación militar, pero piensa que un error tuyo no solo puede costar tu vida, sino también la nuestra.</p>
<p> </p>
<p>Cada vez que salía el tema de mi formación me acordaba de mi soltura que tuve para poder esquivar el deber de hacer la mili y como me arrepentía en esos momentos. Tenía claro que si conseguía volver entero iba a solicitar que me hicieran un buen entrenamiento, ni que fuera sólo por no tener que volver a oir esas frases.</p>
<p> </p>
<p>Nos situamos los tres a un lado de la puerta de entrada y Franch asomó la cabeza lo justo para controlar la entrada, con un gesto nos indicó que no había nadie y entró con Dani pegado a su espalda. Yo entré al cabo de pocos segundos, asegurando la retaguardia y la única posible salida en caso de que nos atacaran. Era una entrada muy básica, una mesa sencilla con una silla en la parte de la derecha que debía ser el sitio del soldado que vigilara la entrada junto unas escaleras que tanto subían al piso superior como bajaban hacia no se sabía donde. En frente de la puerta había un pasillo repleto de despachos separados por mamparas dejando en la parte izquierda unas banquetas para la gente que esperaba su turno. Franch hizo un gesto indicando las escaleras, nuestro objetivo estaba en el segundo piso, así que debíamos subir dos plantas. Franch seguido en todo momento de Dani comenzaron a subir las escaleras mientras yo me quedaba con mi pistola cubriendo la planta baja. Ya una vez arriba Dani me hizo una señal para que subiera, no parecía haber nadie tampoco. De repente se oyó un ruido de uno de los despachos, Franch hizo una señal a Dani indicándole uno de los despacho que había al fondo del pasillo. Silenciosamente se acercaron hasta la puerta y mientras Dani apuntaba firmemente hacia la puerta Franch la abrió muy lentamente. De golpe una sombra cruzó velozmente la puerta y se dirigió hacia otro de los despachos dejando tanto a Dani como a Franch a punto de un infarto.</p>
<p> </p>
<p>[Dani] Puto gato de los cojones!!!</p>
<p> </p>
<p>Franch rápidamente le hizo una señal de silencio, y acabó de abrir la puerta la puerta, pero no había nadie dentro. Volvían hacía las escaleras sonrientes y ya algo más confiados cuando otro ruido nos llamó la atención.</p>
<p> </p>
<p>[Dani] Será el mismo gato, estoy por cazarlo y comérmelo!! – susurró suavemente mientras se reía.</p>
<p>[Franch] Shhh, silencio. No ha sonado como algo que caía, más bien me ha parecido como un murmullo. Venga, en silencio…. – seguía susurrando intentando no levantar la voz.</p>
<p> </p>
<p>Franch comenzó a moverse por el otro pasillo que estaba en frente de las escaleras seguido de Dani como antes hicieran. Al igual que antes Franch abrió la puerta lentamente mientras Dani lo cubría, pero esta vez no había nadie en el despacho. Entraron dentro y les perdí de vista durante unos minutos, cosa que ya me ponía nervioso hasta que finalmente apareció de nuevo Franch por la puerta y haciéndome una señal me indicaba que en silencio me acercara. Entré al despacho, justo en el medio había una mesa de despacho grande con una buena silla de cuero y en las paredes laterales varias estanterías con muchas carpetas y libros. Justo enfrente había un gran ventanal donde estaban asomados tanto Franch como Dani en los laterales como intentando que no los vieran.</p>
<p> </p>
<p>[Franch] Ven, no hagas ruido y solo mira…</p>
<p> </p>
<p>Por la cara de Dani no me hacía mucha gracia de mirar, pero la curiosidad me podía. Me puse al lado de Franch y poco a poco me asomé al ventanal echando un vistazo rápido y dando un salto hacia atrás que casi hacía caer una de las estanterías.</p>
<p> </p>
<p>[Dani] Shhh, no hagas ruido…</p>
<p>[Yo] Pero como puede ser, están todos…?</p>
<p>[Franch] Eso parece, pero están raros…</p>
<p> </p>
<p>Volví a mirar lentamente con más calma esta vez, desde la ventana se veía el comedor de la base, un espacio de unos 300 metros cuadrados lleno de sillas y mesas. Sillas, mesas y cientos de militares infectados encerrados.</p>
<p> </p>
<p>[Yo] Pero como puede ser que estén ahí encerrados, alguien los ha tenido que encerrar…</p>
<p>[Franch] Si, pero ese alguien puede que esté aquí o que se haya ido, lo que me extraña es otra cosa, mírales, ni se mueven, están como dormidos, ni un solo músculo cuando normalmente ya nos habrían detectado y nos estarían persiguiendo…</p>
<p>[Dani] Si, aquí hay algo raro. Por cierto, alguien más oye ese ruido? Me esta dando ya dolor de cabeza.</p>
<p>[Yo] Si, creo que sí, pensaba que era cosa mía. Llevo rato que me duele la cabeza también, desde que entramos a la base y se oye como una especie de zumbido…</p>
<p>[Franch] Sea lo que sea, lo oímos todos. Y cada vez va a más, hemos de pararlo cuanto antes o nos estallará la cabeza al final…</p>
<p> </p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.seuvella.es/inca/2009/07/19/entrando-a-la-base/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>La decisión de Franch</title>
		<link>http://blogs.seuvella.es/inca/2009/05/06/la-decision-de-franch/</link>
		<comments>http://blogs.seuvella.es/inca/2009/05/06/la-decision-de-franch/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 06 May 2009 08:30:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator>inca</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Apocalipsis zombie: Mi relato]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.seuvella.es/inca/2009/05/06/la-decision-de-franch/</guid>
		<description><![CDATA[[Franch] Quietos!!!, todo el mundo quieto!!! - Gritaba sin cesar a los soldados que llevábamos atrás, pero desoyendo sus ordenes corrieron casi todos a ayudar a sus compañeros. - Maldita sea!!, serán estúpidos!!, Dani quédate aquí, necesitamos cobertura o perderemos también este camión!
Nos subimos encima del camión, allí en caso de acercarse cualquier rata no [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>[Franch] Quietos!!!, todo el mundo quieto!!! - Gritaba sin cesar a los soldados que llevábamos atrás, pero desoyendo sus ordenes corrieron casi todos a ayudar a sus compañeros. - Maldita sea!!, serán estúpidos!!, Dani quédate aquí, necesitamos cobertura o perderemos también este camión!<br />
Nos subimos encima del camión, allí en caso de acercarse cualquier rata no nos podría alcanzar, y miramos la escena de rescate que se había formado en un momento. El ruido era ensordecedor, se oían disparos sin parar mientras los soldados de nuestra unidad se acercaban al camión averiado. En ese pequeño espacio de tiempo el camión ya había sido rodeado por una treintena de infectados deseosos de probar carne tierna y jugosa, y los soldados al igual que nosotros estaban subidos en la parte superior del camión buscando una salida.<br />
Franch intentaba dar órdenes de que volvieran, era una locura ese ataque sin organización ni plan alguno, pero el ruido de los disparos impedía que le oyese nadie excepto yo. Aunque en caso de que le oyeran, dudaba seriamente que le obedecieran mientras sus amigos estaban allí colgados. Los soldados que llegaban disparaban todos sus cargadores sobre la masa de infectados aglutinados alrededor del camión, pero por cada uno que mataban cuatro o cinco nuevos llegaban desde todos los lados atraídos por el ruido de sus armas. Consiguieron finalmente crear un pequeño pasillo por donde el segundo batallón comenzó a bajar mientras les cubrían sus compañeros. El primer y segundo soldado pudieron salir del camión con relativa facilidad a través del pasillo bajo los disparos de cobertura. Luego salieron el resto, los tres soldados que aún quedaban encima del camión pero a mitad de camino los soldados que daban cobertura tuvieron que recargar las armas dejándolos unos segundos sin protección. Esos preciosos segundos fueron su final, uno de los infectados aprovechó esos segundos para tirarse encima de uno de ellos y tirándolo al suelo comenzó su festín. Sus compañeros a base de golpes intentaron sacárselo de encima, pero en un santiamén fueron rodeados de una oleada de infectados desapareciendo entre ellos.<br />
Giré la cabeza para no ver ese espectáculo grotesco, pero pude ver como Franch se quedaba inmóvil, sin decir ninguna palabra, lo único que se le veía eran caer unas lágrimas de los ojos. Mientras el resto de soldados dieron por perdidos a sus compañeros y comenzaron a correr hacía nuestro camión. A pesar de que cada vez estaban más rodeados, conseguían poco a poco ganar esos metros que les faltaba para llegar, incluso se les oía ya las voces, como regalaban insultos gratuitos a aquellos seres infernales mientras les metían balas a más no poder.<br />
[Soldado1] Vamos hijos de puta, acercaros que os voy a dar por el culo!!!!<br />
[Soldado2] Venga, que estamos ya a 20 metros!!<br />
Cada vez sus gritos eran más claros a pesar del ruido de las armas, y parecía que estaban a punto de conseguir salvarse todo el grupo, pero el destino podía ser muy cruel a veces. Dos de los soldados gritaron fuertemente &#8220;¡Recarga!&#8221;, con esa palabra el resto sabían que debían cubrirlos mientras cambiaban el cargador, pero no se por que motivo dos de los otros 4 soldados que quedaban dejaron de disparar, pudo ser por falta de balas o por que se encasquillara alguna de las armas, pero ese suceso provocó que con solo dos soldados dando cobertura no pudieran evitar se les acercara la multitud de infectados. En apenas dos o tres segundos no veíamos ya nuestros compañeros, inmersos entre el mar de infectados que se les echaba encima, solo podíamos oír gritos e insultos sin cesar y alguna que otra llamada de auxilio a su capitán. De repente nuestro camión se puso en marcha y comenzó a marchar, no me había dado cuenta, pero Franch reaccionó y evaluando la situación decidió que lo mejor era irse cuanto antes de aquél infierno sin mirar atrás. Apenas habíamos recorrido 50 metros cuando una gran explosión despedazo a decenas de infectados desde justo el punto donde debían estar nuestros compañeros, por lo visto alguno aguanto lo suficiente para poder hacer estallar una de sus granadas y acabar con aquél sufrimiento, y la de sus compañeros.<br />
Durante algo más de media hora Franch condució solo al volante, tanto Dani como yo nos quedamos en la parte posterior del camión sin reaccionar todavía, sin decir ni una sola palabra en todo el viaje. Finalmente paró en medio de la carretera envuelta de un enorme prado sin nada ni nadie a la vista en kilómetros, oí la puerta del conductor abrirse y vi a Franch caminar hacia el único árbol cercano. Le comenzó a dar patadas, a colgarse de algunas ramas bajas rompiéndolas para luego estrellarlas contra el mismo árbol, la furia y la ira lo estaban consumiendo y necesitaba una vía de escape. Al poco rato se paró ya por cansancio y poniéndose de rodillas dio un grito de rabia con todos sus pulmones que nos de despertó de nuestro trance a Dani y a mi. Lentamente nos acercamos a él y sentándonos a su lado le pusimos nuestra mano encima de su hombro intentando calmarlo, pero no pudo más y tumbándose en el suelo en posición fetal rompió a llorar como un niño pequeño. Aunque Dani y yo intentamos mantener más la postura, también rompimos a llorar recordando una y otra vez las escenas que acabábamos de vivir, viendo nuestros compañeros en ese último suspiro de vida suplicando ayuda y nosotros sin poder hacer nada. Recordando esas últimas imágenes, entendí por que le afecto tanto a Franch, sus hombres, sus compañeros con los que estuvo tanto tiempo en Viella en sus últimos momento pidiendo ayuda, se la pedían a él, una y otra vez gritaban &#8220;Ayúdanos capitán!&#8221;, pero Franch haciendo su papel de capitán tuvo que tomar una decisión, irnos de allí. A mi parecer fue la decisión acertada, aquellos hombres no tenían ya ninguna oportunidad, pero no sabía si le valdría a Franch esa excusa y supuse que esa decisión la arrastraría el resto de su vida.<br />
Al cabo de unos pocos minutos nos recompusimos todos y mirándonos unos a otros nos levantamos a la par esperando quién decía las primeras palabras.<br />
[Dani] Y ahora que hacemos capitán?<br />
[Franch] Tenemos dos opciones, volver a casa o continuar la misión. No os voy a engañar, con solo tres va a ser casi imposible conseguirlo, pero si no vamos la muerte de nuestros compañeros no habrá servido de nada.<br />
[Yo] Prefiero intentarlo, si vuelvo a Viella así, seguramente no me dejarán quedarme, y podrían echar también a David en el estado que está&#8230; Yo no puedo volver, hay que intentarlo. Además al igual que tu, opino que por respeto a ellos debemos acabar la misión.<br />
[Dani] Si me permite ser sincero capitán, tengo miedo, pero conocía a todos nuestros compañeros y sus familias, y no podría volver a mirar a la cara a ninguna de sus mujeres e hijos si volviéramos de vacío. Estoy con vosotros, hasta el final&#8230;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.seuvella.es/inca/2009/05/06/la-decision-de-franch/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Una salida accidentada</title>
		<link>http://blogs.seuvella.es/inca/2009/04/01/una-salida-accidentada/</link>
		<comments>http://blogs.seuvella.es/inca/2009/04/01/una-salida-accidentada/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 01 Apr 2009 08:50:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>inca</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Apocalipsis zombie: Mi relato]]></category>

		<category><![CDATA[apocalipsis]]></category>

		<category><![CDATA[lleida]]></category>

		<category><![CDATA[zombie]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.seuvella.es/inca/2009/04/01/una-salida-accidentada/</guid>
		<description><![CDATA[  [Yo] Supongo que os habréis dado cuenta que aunque no hagamos ruido, saben perfectamente donde estamos.
[Franch] Si, deben tener un sexto sentido o algo&#8230;
[Yo] Pues utilizaremos este mismo sexto sentido como lo llamas para escapar. Mientas examinaba el granero, notaba los golpes en la pared, y estos se iban moviendo según me movía [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><!--[if gte mso 9]&amp;gt;     Normal   0   21         false   false   false                             MicrosoftInternetExplorer4   &amp;lt;![endif]--><!--[if gte mso 9]&amp;gt;     &amp;lt;![endif]--><!--[if !mso]&amp;gt;  st1\:*{behavior:url(#ieooui) }  &amp;lt;![endif]--> <!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} p 	{mso-margin-top-alt:auto; 	margin-right:0cm; 	mso-margin-bottom-alt:auto; 	margin-left:0cm; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --> <!--[if gte mso 10]&amp;gt;   /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;}  &amp;lt;![endif]-->[Yo] Supongo que os habréis dado cuenta que aunque no hagamos ruido, saben perfectamente donde estamos.</p>
<p>[Franch] Si, deben tener un sexto sentido o algo&#8230;</p>
<p>[Yo] Pues utilizaremos este mismo sexto sentido como lo llamas para escapar. Mientas examinaba el granero, notaba los golpes en la pared, y estos se iban moviendo según me movía yo&#8230;</p>
<p>[Franch] Asi que de alguna manera te notaban y te seguían, pero, sigo sin saber como nos ayudará esto.</p>
<p>[Yo] Sabemos perfectamente que no saldremos de aquí paseando, eso esta clarísimo. La única solución es abrir las puertas y salir con los camiones como podamos, no hay otra forma.</p>
<p>[Soldado] Joder con el listillo&#8230;, hasta ahí nos habíamos dado cuenta, para eso no necesitábamos tus consejos&#8230;</p>
<p>[Franch] Silencio soldado!. - gritó enérgicamente</p>
<p>[Yo] Aún no he acabado, como decía antes, la única salida es la puerta, eso no lo podemos cambiar, pero si podemos hacer que se alejen los infectados de ella y tener más posibilidades de conseguirlo.</p>
<p>[Soldado] Claro, les enviamos una invitación a una fiesta a ver si se van&#8230; no te jode&#8230;</p>
<p>[Franch] Soldado!. Un comentario más y te juro que te ato delante del camión cuando salgamos&#8230;</p>
<p>Se hizo el silencio durante unos segundos mientras los soldados se miraban unos a otros con cara de no entender nada, mientras el sonido de los golpes en la puerta y las paredes seguía sin cesar, ni más rápido ni más lento, era constante y enloquecedor.</p>
<p>[Franch] Creo que ya te he pillado la idea. A ver si acierto. - Los soldados miraron a Franch con los ojos abiertos de par en par esperando entenderlo también. - Ahora mismo estamos rodeados por todos lados, pero esas cosas saben donde estamos en todo momento. Entonces, si nos situamos todos al fondo del almacén esas cosas se irán desplazando a la parte trasera dejando la puerta con menos infectados que el resto de paredes. Es esto lo que quieres decir?</p>
<p>[Yo] Exacto! - Exclamé con una sonrisa - Dudo que la dejen vacía la puerta, pero si podemos aligerarla, y vamos, no creo sea lo mismo cruzar un mar de decenas de ratas, a cruzar a unas pocas&#8230; Eso si, hay que prepararlo todo y tener paciencia. Este es el plan, situamos los camiones en la parte trasera del almacén y nos situamos todos también allí a descansar unas horas. Será el tiempo suficiente para que se vayan dando cuenta de donde estamos y se vayan moviendo hasta nuestra posición. Por la mañana encendemos los camiones mientras dos de vosotros irán a abrir las puertas. A partir de ese momento ya no habrá marcha atrás y habrá que arrancar y salir como podamos. Eso significa que mientras los camiones avanzan tendréis que ir limpiando el camino con vuestras armas lo más posible.</p>
<p>[Soldado] Los camiones no están preparados para arrollar a tanta gente!, seguramente romperemos el motor&#8230;</p>
<p>[Franch] Es un riesgo si, pero al menos tendremos una posibilidad. Tal como dice Inca, entre los que se habrán ido de la puerta y los que podamos eliminar con las armas, espero que el camión tenga poco trabajo. Es nuestro único plan, así que todo el mundo a prepararlo, muevan los camiones, revisen sus armas y descansen hasta mañana.</p>
<p>Los soldados comenzaron a preparar todo mientras murmuraban en silencio. Sabía perfectamente que no les gustaba el plan, pero no se me ocurría otra forma y cualquier intento de huir sin medios de transporte era más suicida que cualquier plan. Mientras veía como preparaban todo me preguntaba que habría hecho David aquí, seguro que a él se le habría ocurrido una idea mejor, pero a mi no. Fuera como fuera, al menos había conseguido estar una vez más con Lourdes y conseguí que David llegara con Ana también.</p>
<p>En unos minutos estaba todo preparado y todo el mundo agrupado en la parte trasera del almacén. Mientras uno de los soldados repartía la cena Franch cerraba los planes de huida para el día siguiente. Yo estaría con él en el primer camión, dos soldados más se pondrían a conducir el segundo camión y el resto se situarían encima de nuestro camión para matar a cuantos infectados pudieran y que así pudiera pasar los camiones. Los soldados seguían dudando del plan, pero según iba pasando las horas se oían más golpes en la pared en la que estábamos apoyado, y esto les comenzaba a hacer pensar que podía ser que funcionara el plan.</p>
<p>Una fuerte sacudida me despertó, era Franch que me avisaba para prepararnos. El sol iluminaba todo el almacén a través de las ventanas como si fuera un día más y todo estuviera en calma, pero el ruido de los golpes en la pared me devolvió a la realidad. Un soldado me trajo el desayuno sonriente, cosa que me extraño, y mirando alrededor ví el resto de soldados acabando de situarse como si tuvieran ya ganas de salir de aquí.</p>
<p>[Franch] ¿Estas listo? Venga que nos vamos ya!</p>
<p>[Yo] Espera, dame dos minutos para despejarme hombre!. Por cierto, veo la actitud algo diferente, ha pasado algo que no sepa?</p>
<p>[Franch] ¿No te has dado cuenta?  Tenemos casi todos los infectados detrás de esta pared, en la puerta apenas queda una decena de ellos, tu plan esta saliendo perfecto por ahora.</p>
<p>Ni yo mismo me lo acababa de creer, aunque era mi propio plan, yo mismo dudaba que saliera bien, y menos con tanta eficacia. Además ya no era la cantidad de infectados que habíamos sacado de la puerta, ya era las caras y el ánimo del grupo, estaban eufóricos y con ganas de matar a toda aquella masa podrida de cadáveres andantes. Me comí rápidamente el bocadillo que me dieron para desayunar, unos tragos de agua y sin perder más tiempo me subí al camión junto a Franch, era la hora de volver al camino.</p>
<p>Franch encendió el camión y acto seguido se encendió el segundo camión. Los soldados estaban situados encima excepto dos que estaban al lado del camión preparados para ir a abrir las puertas. Franch preguntó por radio si todo el mundo estaba listo con una respuesta afirmativa por parte de todos y entonces dio la orden de abrir las puertas. Rápidamente los soldados corrieron hacía ellas, las abrieron de par en par dejando la entrada libre a los pocos infectados que estaban situados en ella. Mientras corrían de vuelta al camión los soldados situados encima del camión se encargaron de ellos dejando totalmente libre la salida mientras se oían gritos de alegría e insultos hacía aquellos seres. El camión comenzó a salir del almacén y ya justo fuera se veían como poco a poco iban saliendo grandes grupos de infectados desde las esquinas atraídos por el ruido del motor y nuestra presencia, pero delante nuestro estaba todo vacío, lo habíamos conseguido.</p>
<p>[Franch] Venga vámonos!, - gritaba por la radio eufórico.</p>
<p>Continuamos el camino hacia la carretera, pero a menos de 30 metros del almacén oímos un mensaje de la radio.</p>
<p>[Radio] Señor, tenemos un problema. El camión se ha vuelto a averiar!, la bolsa de plástico que pusimos en el manguito no ha aguantado!. Estamos parados justo en las puertas del almacén! Ayuda por favor!!! Nos están rodeando!!</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.seuvella.es/inca/2009/04/01/una-salida-accidentada/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Nos volvemos a ver, ratas!</title>
		<link>http://blogs.seuvella.es/inca/2009/02/12/nos-volvemos-a-ver-ratas/</link>
		<comments>http://blogs.seuvella.es/inca/2009/02/12/nos-volvemos-a-ver-ratas/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 12 Feb 2009 10:40:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>inca</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Apocalipsis zombie: Mi relato]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.seuvella.es/inca/2009/02/12/nos-volvemos-a-ver-ratas/</guid>
		<description><![CDATA[  El viaje estaba programado que duraría unas 5 horas ya que utilizábamos carreteras secundarias y sin entrar en ninguna gran población. Durante la primera media hora no encontramos a nadie, vivo ni muerto, hasta que pasado un pequeño pueblo francés de apenas 5 casas el camión se movió bruscamente para un lado. Uno [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><!--[if gte mso 9]&amp;gt;     Normal   0   21         false   false   false                             MicrosoftInternetExplorer4   &amp;lt;![endif]--><!--[if gte mso 9]&amp;gt;     &amp;lt;![endif]--><!--[if !mso]&amp;gt;  st1\:*{behavior:url(#ieooui) }  &amp;lt;![endif]--> <!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} p 	{mso-margin-top-alt:auto; 	margin-right:0cm; 	mso-margin-bottom-alt:auto; 	margin-left:0cm; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1 	{size:595.3pt 841.9pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:35.4pt; 	mso-footer-margin:35.4pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --> <!--[if gte mso 10]&amp;gt;   /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;}  &amp;lt;![endif]-->El viaje estaba programado que duraría unas 5 horas ya que utilizábamos carreteras secundarias y sin entrar en ninguna gran población. Durante la primera media hora no encontramos a nadie, vivo ni muerto, hasta que pasado un pequeño pueblo francés de apenas 5 casas el camión se movió bruscamente para un lado. Uno de los soldados había visto un infectado a unos 100 metros de la carretera dándole tal susto que se movió al otro lado del camión de un salto.</p>
<p>[Franch] ¿Que pasa ahí arriba?</p>
<p>[Soldado] Nada señor! - dijo entre sonrisas - Aquí uno que ha visto una de esas cosas por primera vez, y casi salta fuera del camión!!</p>
<p>Todos los soldados se reían del muchacho, pero a Franch y a mi no nos hacía tanta gracia, entrábamos en su territorio y nuestra presencia no pasaría desapercibida. Y así fue.</p>
<p>A las dos horas de partir comenzamos a encontrarnos grupos de infectados a los lados de las carreteras, como si algo los impulsara a seguir los caminos de asfalto, o quizás fuera su memoria residente que les empujaba a hacer lo que siempre hacían. De repente sonó la radio que nos mantenía comunicados con el otro camión.</p>
<p>[Javi]  Señor!, el motor del segundo camión hace el tonto, parece que se este ahogando. Creo nos quedaremos tirados en cualquier momento.</p>
<p>[Franch] No puede ser!, revisaron los camiones ayer mismos y nos aseguraron estaban perfectos!</p>
<p>[Javi] Bueno, ya sabe que hoy en día, perfecto quiere decir solo que funciona&#8230;</p>
<p>[Franch] Ir tirando como podáis, no nos podemos parar aquí, comienza a haber demasiados infectados por aquí. Inca, mira en el mapa una carretera que se aleje lo más posible de cualquier población. Hemos de buscar el sitio más tranquilo posible para  mirar ese camión.</p>
<p>Por fortuna, nuestra situación la tenía exacta en el mapa, puesto que desde la salida fui siguiendo los puntos de referencia ya como pasatiempos. Lo malo, es que no había ninguna carretera marcada en varios kilómetros.</p>
<p>[Yo] Franch, no marca ninguna, estamos en una especie de carretera comarcal y no hay ningún cruce en al menos 5 o 6 kilómetros.</p>
<p>[Franch] Joder&#8230;! Esta bien. Javi, aquí Franch, como lo lleváis?</p>
<p>[Javi] Mal, esto va a trompicones. Creemos que es el carburador que debe estar embozado, o algún manguito que hace que no llegue la gasolina al motor y cada vez va a peor. No creo que duremos más de dos kilómetros.</p>
<p>[Franch] Hay demasiados infectados por la carretera, veo delante un camino de tierra, a unos 200  metros. Entraremos por ahí hasta un lugar más tranquilo y revisaremos el camión.</p>
<p>[Yo] Estas seguro?, no me gusta pararme aquí cerca, nos podrían rodear&#8230;</p>
<p>[Franch] Y si no? Que hacemos? Si tiramos adelante en cualquier momento se les parará el camión y estarán perdidos&#8230;</p>
<p>[Yo] Seguir, hay que arriesgarse. Si paramos puede que no podamos salir ninguno.</p>
<p>[Franch] Ni hablar, está decidido - decía mientras giraba el camión hacia el camino - No dejaré a mis soldados a su suerte.</p>
<p>Entramos en el camino con Javi y su camión detrás nuestro y los infectados siguiéndonos a su lenta velocidad.  Al cabo de un kilómetro y medio el camino finalmente llegó a lo que parecía una típica casa de campo, junto a un granero de madera en su lado derecho. Franch dio las ordenes de parar delante del granero y acto seguido todo el mundo bajó a tomar posiciones de defensa. Todos los soldados se dispusieron en forma de circulo alrededor de los camiones a una distancia de unos 10  metros, mientras Franch, Javi, un soldado que parecía entender de mecánica y yo nos quedamos mirando que le pasaba al camión. Según iba pasando el tiempo aparecía algún que otro infectado que los soldados se apresuraban a eliminar, mientras Franch perdía la paciencia poco a poco.</p>
<p>[Franch] No tenemos más tiempo&#8230; se puede arreglar o no?</p>
<p>[Soldado] Creo que he encontrado la fuga, es un manguito. Lo que no tenemos nada para arreglarlo, estoy atando un trozo de una bolsa de plástico para que lo retenga lo que pueda, pero la grieta se irá haciendo  más grande y no sabemos cuanto durará&#8230;</p>
<p>[Franch] Es imposible ir con este camión. Que suban todos al primer camión, lo dejaremos aquí!</p>
<p>[Javi] Señor, podemos ir con él!. Si vamos todos con un sólo camión no habrá sitio para cargar luego. Hemos de ir con los dos camiones o no servirá de nada ir hasta allí!</p>
<p>Franch dudó durante unos segundos, tenía que decidir entre el éxito de la misión y sus hombres, pero finalmente tomó una decisión salomónica que le permitiría dormir.</p>
<p>[Franch] Esta bien. El camión seguirá, pero encima solo irán los soldados que quieran ir voluntarios.</p>
<p>Se reunió a todos los soldados y se les explicó la situación del camión y las posibilidades que había. Todos los integrantes del segundo camión decidieron en conjunto mantenerse en el camión, estaban convencidos de que conseguirían llegar.</p>
<p>Ya con todo decidido se subió todo el mundo a los camiones de nuevo y comenzamos la marcha de regreso a la carretera. El segundo camión parecía arrancar sin problemas, el remedio del soldado parecía funcionar por el momento. Entonces a apenas unos 200 metros de la casa vimos una terrible imagen, un gran número de infectados estaban bloqueando el camino de vuelta a la carretera.</p>
<p>[Franch] Dios mio!!, vienen a por nosotros!!. Mierda. Si pasamos por encima seguramente nos joderán algo del camión&#8230; hemos de buscar otro camino.</p>
<p>[Yo] El camino acaba en la casa, y de allí no sale ningún otro&#8230; es la única salida.</p>
<p>[Franch] Javi, volved atrás. Estamos con el camino bloqueado, nos encerraremos en el granero con los dos camiones. Puede que nos dejen estar y podamos salir.</p>
<p>[Yo] Estas loco!! No recuerdas el punto seguro? Si nos encerramos será peor, no se si podremos salir de allí.</p>
<p>[Franch] Si tienes una idea mejor dila ahora&#8230; por que a mi no se me ocurre nada más&#8230;</p>
<p>Me quedé unos segundos pensativos, por mucho que me jodiera, no se me ocurría ningún otro plan alternativo, todas las ideas eran malas. En ese momento echaba de menos a David, a él seguro que se le habría ocurrido algo.</p>
<p>[Franch] Por tu silencio veo que no se te ocurre nada&#8230;  nos encerraremos en el granero&#8230;. luego ya pensaremos algo.</p>
<p>Entramos los dos camiones tal como dijo Franch en el granero y bloqueamos las puertas además de con su cierre con todo tipo de muebles y objetos que había dentro. Ya con la puerta cerrada y a la espera de que fueran llegando los infectados, me quedé sentado en una pila de paja que había en un lateral mirando el interior del granero. Parecía en principio seguro, una edificación de hormigón con la puerta metálica y unas ventanas situadas a una altura de unos 3 metros. Pero esta seguridad que nos daba para que no entraran también nos hacía quedar como prisioneros con una única salida.</p>
<p>Los soldados se distribuyeron recogiendo pilas de pajas y poniéndolas debajo de las ventanas, haciendo unas escaleras que les permitía asomarse por las ventanas y ver la situación de fuera. Mientras Franch sacó el mapa del camión y junto a Javi se pusieron a mirarlo en busca de un plan de fuga.</p>
<p>[Franch] La carretera está a un kilómetro y medio al norte, al este parece que hay una especie de lago o algo así, al sur y al este todo es espeso bosque&#8230; no parece que haya ningún camino para salir con los camiones.</p>
<p>[Javi] Todos los soldados de las ventanas, buscar posibles caminos de huida, veis alguno?</p>
<p>Poco a poco todos los soldados fueron respondiendo negativamente. La única salida era por donde entramos, y en esos momentos no parecía ser una buena idea.</p>
<p>[Franch] Está bien. Asegurad la zona y no disparéis si no es necesario. Evitemos hacer ruidos y esperemos que pasen de largo o se cansen. Repito, no hacer ningún ruido y no disparéis, o llamaréis más su atención.</p>
<p>Todos los soldados hicieron caso y una vez puestos en sus sitios se hizo el silencio profundo, con miradas entre los soldados denotando los nervios y miedo que les invadía, y esperando los acontecimientos venideros. No pasaron muchos minutos cuando comenzamos a oír los primeros golpes en las puertas, sabían perfectamente que estábamos ahí dentro y aunque yo estaba seguro que no pasarían de largo, esperaba un milagro y que finalmente pasaran de largo como decía Franch al no oír nada.</p>
<p>Los minutos se convirtieron en horas, y los ruidos de los golpes en las puertas fue aumentando poco a poco e incluso comenzaron a oírse los golpes en la pared. Nos rodearon poco a poco, sin dejar finalmente ningún trozo de pared donde no se sintieran los golpes de cientos de manos desesperados por probar nuestra carne.</p>
<p>Franch, Javi y el resto de soldados no paraban de mirarme a mí de forma disimulada. Yo sabía perfectamente lo que miraban, miraban al que creían que podía sacarlos de allí, pero no se me ocurría nada y las horas pasaban. Se hizo de noche finalmente y los golpes en las puertas y paredes no cesaban ni un momento, algo les decía a esas cosas que estábamos dentro y no pararían hasta que nos cazaran como animales. Por turnos intentamos echarnos a dormir, pero nadie lo conseguía, ese ruido constante se nos metía en la cabeza y no sabía cuanto tiempo más aguantaríamos así.</p>
<p>Me levanté de mi sitio y comencé a recorrer todos los rincones poco a poco del granero. Iba poniendo la mano en las paredes sintiendo los golpes de las cientos de manos incansables mientras seguía observando cada una de las esquinas y de lo que disponíamos. Mientras a la vez, notaba la presión de todas las miradas hacía mi, esperando esa brizna de esperanza que nos permitiera salir de allí. Finalmente acabé mi peculiar inspección de la zona y me volví a dirigir hacia el centro donde estaban el resto.</p>
<p>[Franch] ¿Se te ha ocurrido algo? Estoy seguro que algo estas pensando&#8230;  - me decía Franch mientras las miradas hacia mi se intensificaban.</p>
<p>[Yo] Bueno, es una idea arriesgada, pero creo que podría funcionar.</p>
<p>Esas palabras hicieron un efecto devastador en todos que corriendo se apresuraron a acercarse hacia donde estábamos nosotros. Algunos me miraban con cara de incrédulos, como si dudaran de mis palabras, mientras otros tenían los ojos abiertos al máximo esperando no perderse ningún detalle del plan.</p>
<p>[Franch] Ya sabía yo que nos sacarías de aquí. Dime, que has pensado?</p>
<p>[Yo] No corras tanto, no se si será buena idea. Y sólo tendremos una oportunidad, si fallamos estaremos todos perdidos&#8230;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.seuvella.es/inca/2009/02/12/nos-volvemos-a-ver-ratas/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>La misión</title>
		<link>http://blogs.seuvella.es/inca/2009/01/27/la-mision/</link>
		<comments>http://blogs.seuvella.es/inca/2009/01/27/la-mision/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 27 Jan 2009 09:17:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator>inca</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Apocalipsis zombie: Mi relato]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.seuvella.es/inca/2009/01/27/la-mision/</guid>
		<description><![CDATA[  [Ramirez] Bienvenidos caballeros a su próxima misión. Es hora de contarles su cometido y el objetivo por el que arriesgarán sus vidas. Conocen perfectamente nuestro status, disponemos de plantaciones y animales suficientes para la población, pero hay algo que no podemos conseguir por nuestros propios medios. Hablamos de armamento y medicinas elaboradas.
[Franch] Señor, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><!--[if gte mso 9]&amp;gt;     Normal   0   21         false   false   false                             MicrosoftInternetExplorer4   &amp;lt;![endif]--><!--[if gte mso 9]&amp;gt;     &amp;lt;![endif]--><!--[if !mso]&amp;gt;  st1\:*{behavior:url(#ieooui) }  &amp;lt;![endif]--> <!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} p 	{mso-margin-top-alt:auto; 	margin-right:0cm; 	mso-margin-bottom-alt:auto; 	margin-left:0cm; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --> <!--[if gte mso 10]&amp;gt;   /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;}  &amp;lt;![endif]-->[Ramirez] Bienvenidos caballeros a su próxima misión. Es hora de contarles su cometido y el objetivo por el que arriesgarán sus vidas. Conocen perfectamente nuestro status, disponemos de plantaciones y animales suficientes para la población, pero hay algo que no podemos conseguir por nuestros propios medios. Hablamos de armamento y medicinas elaboradas.</p>
<p>[Franch] Señor, disponemos de un almacén lleno de armamento. No creo sea necesario arriesgar las vidas de los soldados por algo innecesario.</p>
<p>[Ramirez] Disponemos de lo necesario para aguantar bastante tiempo, pero en caso de ser embestidos por una horda de infectados, no se cuanto tiempo aguantaríamos. Necesitamos agrupar todo lo que podamos. Han de contar también que el armamento que queremos buscar se puede deteriorar sin el cuidado necesario, por lo que es necesario recuperarlo antes sea inútil.</p>
<p>[Franch] Señor, tiene toda la razón, solicito disculpas por mi interrupción señor!</p>
<p>[Ramirez] Tranquilo, entiendo que esta misión les deje intranquilos y que se  juegan mucho, pero comprendan que es necesaria para asegurar la tranquilidad en Viella. Bien, como iba diciendo, se desplazarán a este punto - señalaba Ramirez a un punto del mapa situado en la región francesa -  situado a apenas 140 kilómetros. En los mapas que se les entregará incluye las rutas estudiadas y fotografías del lugar. Bien, allí se encuentra unos almacenes del ejército francés con todo tipo de armas, municiones y equipos completos de medicina. Se les entregará un listado de lo que hay que conseguir, pero si se ven en apuros, consigan simplemente lo que puedan y vuelvan.  No disponemos de vistas satélites, por lo que no conocemos el estado del lugar. Les deseo suerte caballeros!!.</p>
<p>[Yo] Perdone, pero vera&#8230; Es que no acabo de entender cual es mi función. Esta misión requiere de militares preparados y yo realmente ni siquiera he realizado el servicio militar. Más que ayudar, podría ser incluso un problema. - Los soldados susurraban entre ellos dándome la razón mientras Ramirez me sonrió tranquilamente.</p>
<p>[Ramirez] No se menosprecie Inca, puede que no tenga la formación militar, pero le aseguro que tiene más experiencia ahí fuera que todos estos soldados juntos. La mitad de ellos ni siquiera han visto todavía un infectado, y créame, sus consejos y habilidades estoy seguro serán bien recibidas por su nuevo capitán Franch.</p>
<p>[Yo] Capitán?</p>
<p>[Ramirez] No se lo ha dicho? Fue ascendido por la misión de ataque al campamento.</p>
<p>[Yo] Está bien, iré, pero con una condición.</p>
<p>[Ramirez] Otra?, recuerde que no está en posición de negociación y que su estado aquí no es definitivo aún.</p>
<p>[Yo] Si voy y consigo volver, quiero que le den permiso para su estancia en Viella a David también.</p>
<p>[Ramirez] Llega tarde!! - dijo fuertemente mientras se reía - Franch ya lo había negociado eso mismo y ha sido aceptado. Eso si, para que le den el permiso la misión deberá ser un éxito o ninguno dispondrá de permiso para quedarse aquí&#8230;</p>
<p>Ramirez se retiró por la puerta principal, mientras nos quedamos allí todos los soldados y yo comentando la misión. Realmente estaba difícil, eran 140 kilómetros con camiones y sin ni siquiera saber si aún estaría todo allí.</p>
<p>[Franch] Bien señores, a ver, un poco de orden, no hemos acabado aún!!. - Todo el mundo se volvió a sentar en sus sillas esperando los comentarios de Franch. - Iremos divididos en dos camiones. Soldado Javi, usted liderará el segundo camión con su equipo, el resto conmigo en el primer camión junto a Inca. Como a dicho Ramirez, muchos de ustedes no saben aún con que se enfrentan, por lo que pido a Inca que venga un momento y les explique su historia, estoy seguro que les ayudará a entender como funciona nuestro enemigo y como debemos actuar.</p>
<p>Mi fuerte nunca fue hablar en público, pero me levanté y me puse al lado de Franch para explicar nuestro viaje hasta allí. Según iba avanzando en la historia se notaba más interés de los soldados e incluso veía algunos tomar notas aunque no sabía exactamente de que.</p>
<p>[Franch] Bien, ahora ya saben a que nos enfrentamos. No son ningún grupo organizado, ni ningún ejército o nada similar, pero aún así han conseguido destruir casi todo el planeta en muy poco tiempo. No les subestimen, ni se fíen de su lentitud, son autenticas máquinas de matar y no se detendrán por nada. Bien, les ha sido entregado un plano a cada uno de la zona, estúdienlo. Saldremos mañana a la salida del sol, espero que se hayan despedido de sus familiares por que hoy nos concentraremos aquí y mañana a primera hora saldremos de camino. Disponen de camas en los vestuarios, pero no podrán ya salir del pabellón.</p>
<p>[Javi] Perdón señor!!, muchos soldados no se han despedido de sus familiares, solicito permiso para que puedan hacerlo, señor!</p>
<p>[Franch] Lo siento, no es decisión mía. Son ordenes de arriba para que nadie le entre miedo y se escape.</p>
<p>Los soldados se quedaron muy descontentos, y palabras malsonantes salían de algunas bocas maldiciendo a los generales, pero nadie se atrevió en voz alta a contradecir la orden. Felicité a Franch por su ascenso y junto a algunos soldados más nos pasamos el resto de la tarde haciendo planes de la misión. Javi, el líder del segundo grupo, se quedó conmigo aparte mostrándome sus técnicas de combate para que no me perdiera en caso de un combate dejándome claro sobretodo la primera norma, no perder de vista a mis compañeros pase lo que pase. Finalmente ya al anochecer nos acostamos todos en las camas preparadas en los vestuarios, aunque al igual que yo, muchos de los soldados no podían dormir.</p>
<p>Eran apenas las seis de la mañana, y tanto Franch, que estaba en la cama de al lado, como yo apenas pudimos echar ligeras cabezadas de unos minutos. Franch dio un fuerte suspiro y se levantó, miró a su alrededor observando a sus soldados, la mayoría despiertos al igual que nosotros, y dio la orden de levantarse a todo el mundo. Los soldados en un momento se pusieron de pie y comenzaron a vestirse y recoger las cosas. Algunos acababan algunos detalles como rellenar cantimploras de agua o revisar las mochilas y el armamento.</p>
<p>Finalmente ya todos preparados y con el sol comenzando a iluminar el cielo nos subimos a los dos camiones que nos esperaban en las puertas. Yo me senté en la cabina del primer camión junto a Franch que arrancó el motor y comenzó a conducir el camión hacia las afueras de Viella mientras el segundo camión nos seguía. Justo en la salida del pueblo un pequeño grupo de soldados y de gente parecían esperarnos, era Ramirez junto a un grupo de soldados y un grupo de mujeres y niños.</p>
<p>[Franch] Vaya, no me lo esperaba, vienen a despedirnos. Ramirez habrá avisado a nuestras familias para que nos den un último adiós por si de caso.</p>
<p>[Yo] Desde luego sigue siendo un hijo de puta, pero reconozco que a veces parece hasta casi humano&#8230;</p>
<p>Justo al pasar en frente del grupo de despedida los soldados de Ramirez se pusieron en forma de saludo militar, toda una despedida muy emotiva junto a las mujeres y niños que detrás de los soldados saludaban sin cesar a sus maridos y padres. Lourdes también estaba allí, entre las últimas mujeres buscándome con la mirada, pero a pesar que intenté saludarla desde la cabina, no me vio. A pesar de ello, me acomodé en mi asiento con la sonrisa de haberla visto una vez más antes de esta misión suicida.</p>
<p>[Franch] Bien, ya estamos fuera. A partir de ahora solo estamos nosotros y los infectados. Que Dios nos ayude!!.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.seuvella.es/inca/2009/01/27/la-mision/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>La bienvenida</title>
		<link>http://blogs.seuvella.es/inca/2009/01/19/la-bienvenida/</link>
		<comments>http://blogs.seuvella.es/inca/2009/01/19/la-bienvenida/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 19 Jan 2009 16:39:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator>inca</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Apocalipsis zombie: Mi relato]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.seuvella.es/inca/2009/01/19/la-bienvenida/</guid>
		<description><![CDATA[  Me subieron de nuevo al camión para llevarme hasta Lourdes junto a Franch.
[Yo] Ahora que ya me puedes contar todo, dime, que tal está Lourdes? Está bien? Que hace?
[Franch] Espera, poco a poco&#8230; - me contestó mientras sonreía - Ella ni siquiera sabe que estas aquí, así que primero, ten algo de tacto [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><!--[if gte mso 9]&amp;gt;     Normal   0   21         false   false   false                             MicrosoftInternetExplorer4   &amp;lt;![endif]--><!--[if gte mso 9]&amp;gt;     &amp;lt;![endif]--> <!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} p 	{mso-margin-top-alt:auto; 	margin-right:0cm; 	mso-margin-bottom-alt:auto; 	margin-left:0cm; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --> <!--[if gte mso 10]&amp;gt;   /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;}  &amp;lt;![endif]-->Me subieron de nuevo al camión para llevarme hasta Lourdes junto a Franch.</p>
<p>[Yo] Ahora que ya me puedes contar todo, dime, que tal está Lourdes? Está bien? Que hace?</p>
<p>[Franch] Espera, poco a poco&#8230; - me contestó mientras sonreía - Ella ni siquiera sabe que estas aquí, así que primero, ten algo de tacto con ella cuando la veas. Está en el edificio de oficiales en un apartamento junto a Ana. En principio debía ir a un piso que se suele repartir a sorteo, pero en los casos que sea una mujer sola se le permite estar en el edificio de oficiales para evitar que ningún hombre se aproveche de ellas. Además yo solicité la habitación de al lado de ellas, así me pude asegurar que estuvieran bien.</p>
<p>[Yo] Gracias, de verdad&#8230;</p>
<p>[Franch] Tranquilo, se que tu también habrías hecho lo mismo.  Bueno, como te contaba, está ahora en su apartamento sola, Ana ya ha sido llamada por radio para que acuda a enfermería, no sabe por qué aún, pero verás su cara también cuando vea a David. Ella está trabajando todos los días en la enfermería por su condición precisamente de enfermera profesional, mientras Lourdes trabaja manteniendo los pocos sistemas informáticos que aún funcionan gracias a los paneles solares. Mira, justo ya estamos llegando, aquél edificio alto de allí delante, en la tercera planta está. Eso si, no hay ascensores, así que tendrás que subir andando.</p>
<p>[Yo] Después de todo lo que hemos pasado, créeme, unas escaleras son el paraíso.</p>
<p>[Franch] Solo una cosa más. Hasta la salida de la misión no podrás salir del apartamento. No dispones de pase, y podrían ordenar que te fusilaran.</p>
<p>[Yo] No pienso moverme de la cama en varios días, no se ni si recuerdo ya como son. Por fin podré dormir tranquilo sin miedo a ser mordido&#8230;</p>
<p>Franch y yo subimos las escaleras rápidamente, mis ganas de verla superaban a mi educación de esperar a Franch, con lo que sin querer lo dejaba todo el rato atrás. Finalmente llegamos los dos al rellano del tercer piso y Franch me indicó la puerta con su mano derecha deseándome toda la suerte del mundo. Me puse delante de la puerta y respirando hondo cinco o seis veces, me decidí a llamar al timbre, pero no sonó, los nervios me hicieron olvidar que no había luz en las casas. Volví a respirar hondo un par de veces y esta vez golpeé con la mano en la puerta tres veces. No tardó en responder desde el otro lado de la puerta.</p>
<p>[Lourdes] ¿Sí?</p>
<p>[Yo] Hacienda! - Utilicé la broma que muchas veces usaba en casa cuando tenía que llamar a la puerta.</p>
<p>[Lourdes] ¿Como? ¿Quien?  - Volvió a preguntar extrañada, claro, en esos tiempos ya nadie esperaba oír nada de hacienda ya&#8230;</p>
<p>[Yo] Inspector de Hacienda!! - Continué la broma.</p>
<p>Entonces se oyó como giraba la llave desde el otro lado de la puerta y asomó levemente la mirada entre la puerta mirando quien era.</p>
<p>[Lourdes] No puede ser&#8230;. - susurró mientras abría la puerta.</p>
<p>[Yo] Si, soy yo. O te creía que no iba a cumplir mi palabra? -dije medio sonriente mientras notaba que ya me caían las lagrimas por la cara. Intenté aguantármelas, pero los nervios y la alegría de volver a verla me desbordaban. Ella, allí delante mío, permanecía inmóvil sin decir ni una palabra, solo mirándome mientras también le comenzaron a caer las lagrimas.</p>
<p>[Lourdes] Pero&#8230; si &#8230; como?</p>
<p>[Yo] Bueno, que tal si entramos y te cuento todo?</p>
<p>Es lo único que conseguí decir que se me entendiera entre balbuceos, ya que la bola que tenía en la garganta no me dejaba hablar más. Me hizo señas de que pasara, cerró la puerta y se me abrazó tan fuerte que apenas me dejaba respirar. Durante bastante rato estuvimos con abrazos y besos mientras los dos seguíamos llorando, intenté un par de veces hablar, pero las lágrimas me seguían ahogando sin dejar hablar.</p>
<p>Finalmente pasados unos minutos nos pudimos calmar y sentados en el sofá del apartamento hablamos de todo lo sucedido. Primero le conté nuestro viaje, como pudimos salir del punto seguro, la aventura en la estación del ave y los días que estuvimos bajo las órdenes del Capitán Olmedo. Incluso le mostré la carta que escribí para ella, que como un tesoro lo abrazó fuertemente y no la soltó en ningún momento. Ella también me contó su viaje en el helicóptero y como Franch estuvo pendientes de ellas en todo momento evitando que fueran enviadas a una de las casas que deberían compartir con otras 15 personas y siendo la mayoría hombres.</p>
<p>Por lo visto de informáticos solo disponían de uno y que era autodidacta, por lo que cuando dijo que era ingeniera informática los altos cargos se alegraron y la pusieron de encargada de todos los sistemas informáticos. Una vez que uno de los electricistas le consiguió la luz necesaria para trabajar a través de un sistema de paneles solares, se puso a trabajar y estableció la red informática que permitía gestionar Viella. Pero como solo disponían de potencia para 4 ordenadores y un máximo de 5 horas al día, los usos de ordenadores están restringidos para lo más altos cargos  y siempre bajo supervisión de Lourdes que controlaba su funcionamiento y su uso. Realmente oír todo aquello me llenó de orgullo, casi se podría decir que sin ser militar ni nada parecido consiguió un puesto importante en la escala, al menos mientras siguiera habiendo luz para alimentar los ordenadores. Esa noche no dormimos ninguno, contando nuestras aventuras, las conversaciones que tuve con David, los problemas que se encontró ella al configurar el sistema&#8230; pero en todo momentos abrazados.</p>
<p>Al día siguiente Lourdes se fue a su puesto, mientras yo me quedé en la cama para dormir. Creía que me costaría acostumbrarme de nuevo a una cama, pero apenas llegué a los diez segundos cuando ya estaba durmiendo por fin. No se que hora era cuando llamaron a la puerta de la habitación, era Lourdes que me decía que si podía salir al comedor un momento. Aún con las legañas en los ojos me levanté como pude y medio atontado salí de la habitación para encontrarme a Ana, Franch y Lourdes esperándome con una botella de cava en las manos. Me quedé inmóvil, ver tanta alegría, sin estar sintiendo miedo en todo momento&#8230; todo esto era como si fuera totalmente nuevo para mi.</p>
<p>[Lourdes] Vamos, muévete aquí!, nos han concedido una botella de cava!</p>
<p>[Yo] Cava? - pregunté extrañado.</p>
<p>[Franch] Eh!, hay que disfrutarla, creo que quedan apenas sesenta o setenta botellas en todo Viella!</p>
<p>[Lourdes] Si, no creo que podamos volver a probar otra botella, así que alegra esa cara!</p>
<p>Tenían razón, todo lo que dábamos por sentado antes, como una simple botella de cava, eran ahora productos de muy alto lujo que apenas se podían conseguir sin permiso de un alto rango. Durante unos minutos me apunté a la fiesta, incluso bebiendo cava, cosa que nunca jamás me gustó. En un vistazo vi a Ana mirando al vacío durante un momento y me acerqué a ella.</p>
<p>[Yo] ¿Como está David?</p>
<p>[Ana] Sigue en coma, pero creen que en cuanto recupere un poco las fuerzas podrá despertar.</p>
<p>[Yo] Lo siento.</p>
<p>[Ana] ¿El qué?</p>
<p>[Yo] No haberlo traído entero. Se quedó allí conmigo y no he conseguido traerlo entero&#8230; - dije a Ana entre sollozos.</p>
<p>[Ana] ¿Que dices?, está aquí, lo habéis conseguido y él despertará en unos días&#8230; Os comenzábamos a dar por muertos, y sin embargo aparecéis de golpe vivos&#8230; No puedo pedir más.</p>
<p>Nos abrazamos todos y haciendo unos últimos brindis con lo que quedaba del cava nos comenzamos a despedir. Ana volvía a la enfermería a quedarse junto a David acompañada de Franch, mientras Lourdes y yo nos quedamos en el apartamento sentados en unas sillas junto a las ventanas mirando hacía fuera. Pasaron cuatro días tranquilos y aburridos, después de todo lo que pasamos, esto se me hacía ya monótono, y sobretodo contando que no podía ni salir del apartamento. Entonces llamaron a la puerta y Lourdes abrió. Era un soldado que venía a entregar una nota.</p>
<p>[Lourdes] ¿Ha pasado algo a un ordenador?</p>
<p>[Soldado] No, es un mensaje para Inca. Debe acompañarme al pabellón.</p>
<p>[Yo] ¿Al pabellón?  ¿A que?</p>
<p>[Soldado] No puedo contarle nada, solo recibo ordenes de llevarle hasta allí.</p>
<p>[Lourdes] Pero si&#8230;</p>
<p>[Yo] Tranquila, ya me lo esperaba. Supongo es por la misión aquella que te conté. Mejor cuanto antes, si no me volveré loco aquí encerrado.</p>
<p>Lourdes resignada me dio un beso y me hizo prometer que volvería con ella. Intenté no contestarla, pero me agarró fuerte del brazo y no me soltó hasta que se lo prometí. Pregunté por Franch, a lo que el soldado me contestó que ya estaba en el pabellón hacía una hora, solo faltaba yo.</p>
<p>Me llevaron al pabellón de patinaje donde estaban un grupo de unos 10 soldados incluido Franch y al frente de todos ellos Ramírez. Tras un breve saludo con los soldados que ya conocía de la anterior misión nos hicieron sentar en unas sillas. Ramírez sacó un plano grande de la zona con varios símbolos marcados en rotulador y comenzó a explicarnos la misión.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.seuvella.es/inca/2009/01/19/la-bienvenida/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>David vuelve a casa</title>
		<link>http://blogs.seuvella.es/inca/2008/12/27/david-vuelve-a-casa/</link>
		<comments>http://blogs.seuvella.es/inca/2008/12/27/david-vuelve-a-casa/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 27 Dec 2008 19:16:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>inca</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Apocalipsis zombie: Mi relato]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.seuvella.es/inca/2008/12/27/david-vuelve-a-casa/</guid>
		<description><![CDATA[  [Yo] David!!, David!!!
Intentaba despertarle, pero difícilmente podría oírme con todos los disparos y explosiones que había No había forma, no respondía por mucho que lo sacudía e imaginaba ya lo peor, David debía estar muerto.
Desaté las cuerdas que le mantenían atado al árbol e intenté levantarlo para sacarlo de allí, pero me era [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><!--[if gte mso 9]&gt;     Normal   0   21         false   false   false                             MicrosoftInternetExplorer4   &lt;![endif]--><!--[if gte mso 9]&gt;     &lt;![endif]--> <!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} p 	{mso-margin-top-alt:auto; 	margin-right:0cm; 	mso-margin-bottom-alt:auto; 	margin-left:0cm; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --> <!--[if gte mso 10]&gt;   /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;}  &lt;![endif]-->[Yo] David!!, David!!!</p>
<p>Intentaba despertarle, pero difícilmente podría oírme con todos los disparos y explosiones que había No había forma, no respondía por mucho que lo sacudía e imaginaba ya lo peor, David debía estar muerto.</p>
<p>Desaté las cuerdas que le mantenían atado al árbol e intenté levantarlo para sacarlo de allí, pero me era imposible levantarlo ni un centímetro. A pesar de que se le notaba había perdido mucho peso estos días, seguía siendo un gran peso para mí. Agarrándolo de las dos manos lo arrastré como pude hasta detrás del árbol, justo donde comenzaba el bosque. Pillé una manta que tenía al lado David y tirándome al suelo nos cubrí con ella esperando que no nos viera nadie hasta que acabara la batalla.</p>
<p>David aún respiraba, pero se le notaba una respiración muy débil y seguía sin responder. La batalla duró aproximadamente media hora más en la que mantuvimos nuestra posición escondidos esperando que Franch consiguiera su parte. Justo cuando ya parecía que aflojaban los disparos noté unos pasos cerca de nosotros, y entre disparos pude oír la voz del capitán Olmedo.</p>
<p>[Olmedo] García, Sergio y Héctor venid conmigo, nos vamos de aquí. Ahora no podemos hacer nada, son demasiados. Donde esta David? Quien lo vigilaba?</p>
<p>[Soldado] Lo vigilaba Julián, pero lo he visto allí antes muerto.</p>
<p>[Olmedo] Mierda, me joden el pelotón y encima se me llevan el único guía de la zona que teníamos. Esta bien, vámonos rápido, aquí no tenemos nada más que hacer.</p>
<p>[Soldado] Y el resto de soldados señor?</p>
<p>[Olmedo] Están muertos&#8230; no creo que sobrevivan, y todos no podremos huir de aquí. Venga vámonos!!</p>
<p>Los soldados ya no respondieron y a apenas unos centímetros de nosotros pasaron corriendo  en dirección al bosque. Cinco minutos después se dejaron de oír disparos. Un silencio abismal reino de nuevo por la noche, posiblemente producido también por la sordera que me dejó la batalla. Unos minutos después finalmente pude oír la voz de Franch dando órdenes.</p>
<p>[Franch] Venga, vosotros cuatro, mirad el perímetro y hacer guardia mientras viene el transporte a buscarnos. Por cierto, alguien a visto a Inca?</p>
<p>[Yo] Estoy aquí!!. - Dije en voz alta mientras me sacaba la manta de encima.</p>
<p>[Franch] Lo has encontrado? Esta bien?</p>
<p>[Yo] Esta aquí conmigo, respira, pero no responde&#8230; no hay forma de hacerlo reaccionar.</p>
<p>[Franch] Tranquilo, ahora vienen a buscarnos y traen un médico. Déjale tumbado mientras con los pies en alto.</p>
<p>Franch siguió dando órdenes a los soldados y vigilando la zona, pero de vez en cuando le veía mirar con cara de preocupación a David. Seguía en su papel de desconocido, pero sus miradas le estaban delatando aunque con suerte de que ningún soldado se fijara. Al cabo de quince minutos aparecieron tres camiones de transporte militar de donde salieron varios hombres vestidos con batas de médicos y que Franch distribuyo entre los heridos.</p>
<p>[Médico] Que le ha pasado?</p>
<p>[Yo] No lo sé, cuando lo encontré estaba así. Supongo lo debieron torturar o algo&#8230;</p>
<p>Durante unos minutos lo estuvo revisando, mirando las pupilas, cogiendo el pulso, &#8230; Al final llamó a dos soldados que estaban allí al lado y les dio la orden de subirlo al camión de heridos graves rápidamente, había que llevárselo rápidamente.</p>
<p>[Yo] Pero que le pasa?</p>
<p>[Médico] Me faltan medios para asegurarlo, pero creo que esta en coma, sufre una fuerte deshidratación, tiene fuertes lesiones en una pierna y dos costillas rotas. Necesita urgentemente ser tratado, esta muy grave.</p>
<p>No supe que decir, simplemente me quedé mirando como los soldados lo cargaron en el camión y al momento arrancó hacia Viella de nuevo.</p>
<p>[Franch] Tranquilo, es fuerte, saldrá de esta seguro&#8230; Si conseguisteis salir de todo aquello, esto no es nada&#8230; - me comentó mientras me puso la mano encima del hombro. -Venga, vamos, el camión nos espera y hemos de descansar, en dos días salimos a la nueva misión.</p>
<p>Subí al camión y me situé en una esquina mirando al resto de soldados. Todos estaban celebrando la victoria que se había acabado sin ninguna victima mortal, solamente con 4 heridos. Uno de los soldados me intentaba animar contándome como había tumbado a tres soldados de Olmedo, pero yo no podía quitarme de la cabeza el estado de David.</p>
<p>El viaje hasta Viella fue corto, apenas 20 minutos, nada en comparación con lo que tardamos en la ida y mucho más cómodo. Mientras todos los soldados seguían celebrando la victoria, yo me quedé pensativo sin saber si estar alegre por encontrarle vivo o triste por su situación. Finalmente entramos en Viella donde nos recibió Ramírez</p>
<p>[Ramírez] A ver, todos los soldados!!!, Enhorabuena, ya podéis ir a descansar a vuestras casas!!</p>
<p>Todos bajamos rápidamente del camión y comenzaron a dispersarse entre las calles mientras yo buscaba donde estaba el camión que traía los heridos, pero no se encontraba en aquella zona.</p>
<p>[Ramírez] Franch, Inca&#8230; Vosotros dos, venid aquí ahora mismo, he de hablar con vosotros.</p>
<p>[Franch] Aquí estamos, Señor!!</p>
<p>[Ramírez] Franch, se encuentra bien entre nosotros? O prefiere irse de aquí por su cuenta?</p>
<p>[Franch] Estoy bien aquí Señor!!, Estoy muy contento de poder vivir aquí, Señor!!</p>
<p>[Ramírez] Pues la próxima vez nos engañe y no nos cuente la verdad, será expulsado o fusilado, de acuerdo? Sabemos bien que conoce a Inca, y que su mujer está entre nuestros invitados. Regrese a su casa, luego hablaremos sobre usted&#8230;</p>
<p>[Franch] Señor, si señor!! - exclamó con voz medio ronca. Sabía perfectamente que estaba en un lío, y a mi me sabía muy mal que estuviera en esa situación por mi culpa.</p>
<p>[Yo] Fue cosa mía, yo le dije que &#8230;</p>
<p>[Ramírez] Ni lo intente!!!, aunque no los sabían, disponíamos de una cámara oculta cuando Franch fue a hablar con usted a la enfermería. Sabemos todo lo necesario de usted. Pero tiene suerte, su comportamiento en la misión ha sido impecable, y aunque aún esta pendiente su aprobación como nuevo ciudadano de Viella, se le otorgará permiso provisional para ir a ver su mujer hasta la hora de partir a la misión. - dijo con una sonrisa entre los labios.</p>
<p>No pude aguantarme, di un salto de alegría y abracé a Ramírez, por fin iba a ver a Lourdes.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.seuvella.es/inca/2008/12/27/david-vuelve-a-casa/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
	</channel>
</rss>
