Nos volvemos a ver, ratas!
Posted by inca on 12th Febrero 2009
El viaje estaba programado que duraría unas 5 horas ya que utilizábamos carreteras secundarias y sin entrar en ninguna gran población. Durante la primera media hora no encontramos a nadie, vivo ni muerto, hasta que pasado un pequeño pueblo francés de apenas 5 casas el camión se movió bruscamente para un lado. Uno de los soldados había visto un infectado a unos 100 metros de la carretera dándole tal susto que se movió al otro lado del camión de un salto.
[Franch] ¿Que pasa ahí arriba?
[Soldado] Nada señor! - dijo entre sonrisas - Aquí uno que ha visto una de esas cosas por primera vez, y casi salta fuera del camión!!
Todos los soldados se reían del muchacho, pero a Franch y a mi no nos hacía tanta gracia, entrábamos en su territorio y nuestra presencia no pasaría desapercibida. Y así fue.
A las dos horas de partir comenzamos a encontrarnos grupos de infectados a los lados de las carreteras, como si algo los impulsara a seguir los caminos de asfalto, o quizás fuera su memoria residente que les empujaba a hacer lo que siempre hacían. De repente sonó la radio que nos mantenía comunicados con el otro camión.
[Javi] Señor!, el motor del segundo camión hace el tonto, parece que se este ahogando. Creo nos quedaremos tirados en cualquier momento.
[Franch] No puede ser!, revisaron los camiones ayer mismos y nos aseguraron estaban perfectos!
[Javi] Bueno, ya sabe que hoy en día, perfecto quiere decir solo que funciona…
[Franch] Ir tirando como podáis, no nos podemos parar aquí, comienza a haber demasiados infectados por aquí. Inca, mira en el mapa una carretera que se aleje lo más posible de cualquier población. Hemos de buscar el sitio más tranquilo posible para mirar ese camión.
Por fortuna, nuestra situación la tenía exacta en el mapa, puesto que desde la salida fui siguiendo los puntos de referencia ya como pasatiempos. Lo malo, es que no había ninguna carretera marcada en varios kilómetros.
[Yo] Franch, no marca ninguna, estamos en una especie de carretera comarcal y no hay ningún cruce en al menos 5 o 6 kilómetros.
[Franch] Joder…! Esta bien. Javi, aquí Franch, como lo lleváis?
[Javi] Mal, esto va a trompicones. Creemos que es el carburador que debe estar embozado, o algún manguito que hace que no llegue la gasolina al motor y cada vez va a peor. No creo que duremos más de dos kilómetros.
[Franch] Hay demasiados infectados por la carretera, veo delante un camino de tierra, a unos 200 metros. Entraremos por ahí hasta un lugar más tranquilo y revisaremos el camión.
[Yo] Estas seguro?, no me gusta pararme aquí cerca, nos podrían rodear…
[Franch] Y si no? Que hacemos? Si tiramos adelante en cualquier momento se les parará el camión y estarán perdidos…
[Yo] Seguir, hay que arriesgarse. Si paramos puede que no podamos salir ninguno.
[Franch] Ni hablar, está decidido - decía mientras giraba el camión hacia el camino - No dejaré a mis soldados a su suerte.
Entramos en el camino con Javi y su camión detrás nuestro y los infectados siguiéndonos a su lenta velocidad. Al cabo de un kilómetro y medio el camino finalmente llegó a lo que parecía una típica casa de campo, junto a un granero de madera en su lado derecho. Franch dio las ordenes de parar delante del granero y acto seguido todo el mundo bajó a tomar posiciones de defensa. Todos los soldados se dispusieron en forma de circulo alrededor de los camiones a una distancia de unos 10 metros, mientras Franch, Javi, un soldado que parecía entender de mecánica y yo nos quedamos mirando que le pasaba al camión. Según iba pasando el tiempo aparecía algún que otro infectado que los soldados se apresuraban a eliminar, mientras Franch perdía la paciencia poco a poco.
[Franch] No tenemos más tiempo… se puede arreglar o no?
[Soldado] Creo que he encontrado la fuga, es un manguito. Lo que no tenemos nada para arreglarlo, estoy atando un trozo de una bolsa de plástico para que lo retenga lo que pueda, pero la grieta se irá haciendo más grande y no sabemos cuanto durará…
[Franch] Es imposible ir con este camión. Que suban todos al primer camión, lo dejaremos aquí!
[Javi] Señor, podemos ir con él!. Si vamos todos con un sólo camión no habrá sitio para cargar luego. Hemos de ir con los dos camiones o no servirá de nada ir hasta allí!
Franch dudó durante unos segundos, tenía que decidir entre el éxito de la misión y sus hombres, pero finalmente tomó una decisión salomónica que le permitiría dormir.
[Franch] Esta bien. El camión seguirá, pero encima solo irán los soldados que quieran ir voluntarios.
Se reunió a todos los soldados y se les explicó la situación del camión y las posibilidades que había. Todos los integrantes del segundo camión decidieron en conjunto mantenerse en el camión, estaban convencidos de que conseguirían llegar.
Ya con todo decidido se subió todo el mundo a los camiones de nuevo y comenzamos la marcha de regreso a la carretera. El segundo camión parecía arrancar sin problemas, el remedio del soldado parecía funcionar por el momento. Entonces a apenas unos 200 metros de la casa vimos una terrible imagen, un gran número de infectados estaban bloqueando el camino de vuelta a la carretera.
[Franch] Dios mio!!, vienen a por nosotros!!. Mierda. Si pasamos por encima seguramente nos joderán algo del camión… hemos de buscar otro camino.
[Yo] El camino acaba en la casa, y de allí no sale ningún otro… es la única salida.
[Franch] Javi, volved atrás. Estamos con el camino bloqueado, nos encerraremos en el granero con los dos camiones. Puede que nos dejen estar y podamos salir.
[Yo] Estas loco!! No recuerdas el punto seguro? Si nos encerramos será peor, no se si podremos salir de allí.
[Franch] Si tienes una idea mejor dila ahora… por que a mi no se me ocurre nada más…
Me quedé unos segundos pensativos, por mucho que me jodiera, no se me ocurría ningún otro plan alternativo, todas las ideas eran malas. En ese momento echaba de menos a David, a él seguro que se le habría ocurrido algo.
[Franch] Por tu silencio veo que no se te ocurre nada… nos encerraremos en el granero…. luego ya pensaremos algo.
Entramos los dos camiones tal como dijo Franch en el granero y bloqueamos las puertas además de con su cierre con todo tipo de muebles y objetos que había dentro. Ya con la puerta cerrada y a la espera de que fueran llegando los infectados, me quedé sentado en una pila de paja que había en un lateral mirando el interior del granero. Parecía en principio seguro, una edificación de hormigón con la puerta metálica y unas ventanas situadas a una altura de unos 3 metros. Pero esta seguridad que nos daba para que no entraran también nos hacía quedar como prisioneros con una única salida.
Los soldados se distribuyeron recogiendo pilas de pajas y poniéndolas debajo de las ventanas, haciendo unas escaleras que les permitía asomarse por las ventanas y ver la situación de fuera. Mientras Franch sacó el mapa del camión y junto a Javi se pusieron a mirarlo en busca de un plan de fuga.
[Franch] La carretera está a un kilómetro y medio al norte, al este parece que hay una especie de lago o algo así, al sur y al este todo es espeso bosque… no parece que haya ningún camino para salir con los camiones.
[Javi] Todos los soldados de las ventanas, buscar posibles caminos de huida, veis alguno?
Poco a poco todos los soldados fueron respondiendo negativamente. La única salida era por donde entramos, y en esos momentos no parecía ser una buena idea.
[Franch] Está bien. Asegurad la zona y no disparéis si no es necesario. Evitemos hacer ruidos y esperemos que pasen de largo o se cansen. Repito, no hacer ningún ruido y no disparéis, o llamaréis más su atención.
Todos los soldados hicieron caso y una vez puestos en sus sitios se hizo el silencio profundo, con miradas entre los soldados denotando los nervios y miedo que les invadía, y esperando los acontecimientos venideros. No pasaron muchos minutos cuando comenzamos a oír los primeros golpes en las puertas, sabían perfectamente que estábamos ahí dentro y aunque yo estaba seguro que no pasarían de largo, esperaba un milagro y que finalmente pasaran de largo como decía Franch al no oír nada.
Los minutos se convirtieron en horas, y los ruidos de los golpes en las puertas fue aumentando poco a poco e incluso comenzaron a oírse los golpes en la pared. Nos rodearon poco a poco, sin dejar finalmente ningún trozo de pared donde no se sintieran los golpes de cientos de manos desesperados por probar nuestra carne.
Franch, Javi y el resto de soldados no paraban de mirarme a mí de forma disimulada. Yo sabía perfectamente lo que miraban, miraban al que creían que podía sacarlos de allí, pero no se me ocurría nada y las horas pasaban. Se hizo de noche finalmente y los golpes en las puertas y paredes no cesaban ni un momento, algo les decía a esas cosas que estábamos dentro y no pararían hasta que nos cazaran como animales. Por turnos intentamos echarnos a dormir, pero nadie lo conseguía, ese ruido constante se nos metía en la cabeza y no sabía cuanto tiempo más aguantaríamos así.
Me levanté de mi sitio y comencé a recorrer todos los rincones poco a poco del granero. Iba poniendo la mano en las paredes sintiendo los golpes de las cientos de manos incansables mientras seguía observando cada una de las esquinas y de lo que disponíamos. Mientras a la vez, notaba la presión de todas las miradas hacía mi, esperando esa brizna de esperanza que nos permitiera salir de allí. Finalmente acabé mi peculiar inspección de la zona y me volví a dirigir hacia el centro donde estaban el resto.
[Franch] ¿Se te ha ocurrido algo? Estoy seguro que algo estas pensando… - me decía Franch mientras las miradas hacia mi se intensificaban.
[Yo] Bueno, es una idea arriesgada, pero creo que podría funcionar.
Esas palabras hicieron un efecto devastador en todos que corriendo se apresuraron a acercarse hacia donde estábamos nosotros. Algunos me miraban con cara de incrédulos, como si dudaran de mis palabras, mientras otros tenían los ojos abiertos al máximo esperando no perderse ningún detalle del plan.
[Franch] Ya sabía yo que nos sacarías de aquí. Dime, que has pensado?
[Yo] No corras tanto, no se si será buena idea. Y sólo tendremos una oportunidad, si fallamos estaremos todos perdidos…
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