Cosas de un informático

Lo que me gustaría compartir con todos…

Archive for Enero, 2009

La misión

Posted by inca on 27th Enero 2009

[Ramirez] Bienvenidos caballeros a su próxima misión. Es hora de contarles su cometido y el objetivo por el que arriesgarán sus vidas. Conocen perfectamente nuestro status, disponemos de plantaciones y animales suficientes para la población, pero hay algo que no podemos conseguir por nuestros propios medios. Hablamos de armamento y medicinas elaboradas.

[Franch] Señor, disponemos de un almacén lleno de armamento. No creo sea necesario arriesgar las vidas de los soldados por algo innecesario.

[Ramirez] Disponemos de lo necesario para aguantar bastante tiempo, pero en caso de ser embestidos por una horda de infectados, no se cuanto tiempo aguantaríamos. Necesitamos agrupar todo lo que podamos. Han de contar también que el armamento que queremos buscar se puede deteriorar sin el cuidado necesario, por lo que es necesario recuperarlo antes sea inútil.

[Franch] Señor, tiene toda la razón, solicito disculpas por mi interrupción señor!

[Ramirez] Tranquilo, entiendo que esta misión les deje intranquilos y que se  juegan mucho, pero comprendan que es necesaria para asegurar la tranquilidad en Viella. Bien, como iba diciendo, se desplazarán a este punto - señalaba Ramirez a un punto del mapa situado en la región francesa -  situado a apenas 140 kilómetros. En los mapas que se les entregará incluye las rutas estudiadas y fotografías del lugar. Bien, allí se encuentra unos almacenes del ejército francés con todo tipo de armas, municiones y equipos completos de medicina. Se les entregará un listado de lo que hay que conseguir, pero si se ven en apuros, consigan simplemente lo que puedan y vuelvan.  No disponemos de vistas satélites, por lo que no conocemos el estado del lugar. Les deseo suerte caballeros!!.

[Yo] Perdone, pero vera… Es que no acabo de entender cual es mi función. Esta misión requiere de militares preparados y yo realmente ni siquiera he realizado el servicio militar. Más que ayudar, podría ser incluso un problema. - Los soldados susurraban entre ellos dándome la razón mientras Ramirez me sonrió tranquilamente.

[Ramirez] No se menosprecie Inca, puede que no tenga la formación militar, pero le aseguro que tiene más experiencia ahí fuera que todos estos soldados juntos. La mitad de ellos ni siquiera han visto todavía un infectado, y créame, sus consejos y habilidades estoy seguro serán bien recibidas por su nuevo capitán Franch.

[Yo] Capitán?

[Ramirez] No se lo ha dicho? Fue ascendido por la misión de ataque al campamento.

[Yo] Está bien, iré, pero con una condición.

[Ramirez] Otra?, recuerde que no está en posición de negociación y que su estado aquí no es definitivo aún.

[Yo] Si voy y consigo volver, quiero que le den permiso para su estancia en Viella a David también.

[Ramirez] Llega tarde!! - dijo fuertemente mientras se reía - Franch ya lo había negociado eso mismo y ha sido aceptado. Eso si, para que le den el permiso la misión deberá ser un éxito o ninguno dispondrá de permiso para quedarse aquí…

Ramirez se retiró por la puerta principal, mientras nos quedamos allí todos los soldados y yo comentando la misión. Realmente estaba difícil, eran 140 kilómetros con camiones y sin ni siquiera saber si aún estaría todo allí.

[Franch] Bien señores, a ver, un poco de orden, no hemos acabado aún!!. - Todo el mundo se volvió a sentar en sus sillas esperando los comentarios de Franch. - Iremos divididos en dos camiones. Soldado Javi, usted liderará el segundo camión con su equipo, el resto conmigo en el primer camión junto a Inca. Como a dicho Ramirez, muchos de ustedes no saben aún con que se enfrentan, por lo que pido a Inca que venga un momento y les explique su historia, estoy seguro que les ayudará a entender como funciona nuestro enemigo y como debemos actuar.

Mi fuerte nunca fue hablar en público, pero me levanté y me puse al lado de Franch para explicar nuestro viaje hasta allí. Según iba avanzando en la historia se notaba más interés de los soldados e incluso veía algunos tomar notas aunque no sabía exactamente de que.

[Franch] Bien, ahora ya saben a que nos enfrentamos. No son ningún grupo organizado, ni ningún ejército o nada similar, pero aún así han conseguido destruir casi todo el planeta en muy poco tiempo. No les subestimen, ni se fíen de su lentitud, son autenticas máquinas de matar y no se detendrán por nada. Bien, les ha sido entregado un plano a cada uno de la zona, estúdienlo. Saldremos mañana a la salida del sol, espero que se hayan despedido de sus familiares por que hoy nos concentraremos aquí y mañana a primera hora saldremos de camino. Disponen de camas en los vestuarios, pero no podrán ya salir del pabellón.

[Javi] Perdón señor!!, muchos soldados no se han despedido de sus familiares, solicito permiso para que puedan hacerlo, señor!

[Franch] Lo siento, no es decisión mía. Son ordenes de arriba para que nadie le entre miedo y se escape.

Los soldados se quedaron muy descontentos, y palabras malsonantes salían de algunas bocas maldiciendo a los generales, pero nadie se atrevió en voz alta a contradecir la orden. Felicité a Franch por su ascenso y junto a algunos soldados más nos pasamos el resto de la tarde haciendo planes de la misión. Javi, el líder del segundo grupo, se quedó conmigo aparte mostrándome sus técnicas de combate para que no me perdiera en caso de un combate dejándome claro sobretodo la primera norma, no perder de vista a mis compañeros pase lo que pase. Finalmente ya al anochecer nos acostamos todos en las camas preparadas en los vestuarios, aunque al igual que yo, muchos de los soldados no podían dormir.

Eran apenas las seis de la mañana, y tanto Franch, que estaba en la cama de al lado, como yo apenas pudimos echar ligeras cabezadas de unos minutos. Franch dio un fuerte suspiro y se levantó, miró a su alrededor observando a sus soldados, la mayoría despiertos al igual que nosotros, y dio la orden de levantarse a todo el mundo. Los soldados en un momento se pusieron de pie y comenzaron a vestirse y recoger las cosas. Algunos acababan algunos detalles como rellenar cantimploras de agua o revisar las mochilas y el armamento.

Finalmente ya todos preparados y con el sol comenzando a iluminar el cielo nos subimos a los dos camiones que nos esperaban en las puertas. Yo me senté en la cabina del primer camión junto a Franch que arrancó el motor y comenzó a conducir el camión hacia las afueras de Viella mientras el segundo camión nos seguía. Justo en la salida del pueblo un pequeño grupo de soldados y de gente parecían esperarnos, era Ramirez junto a un grupo de soldados y un grupo de mujeres y niños.

[Franch] Vaya, no me lo esperaba, vienen a despedirnos. Ramirez habrá avisado a nuestras familias para que nos den un último adiós por si de caso.

[Yo] Desde luego sigue siendo un hijo de puta, pero reconozco que a veces parece hasta casi humano…

Justo al pasar en frente del grupo de despedida los soldados de Ramirez se pusieron en forma de saludo militar, toda una despedida muy emotiva junto a las mujeres y niños que detrás de los soldados saludaban sin cesar a sus maridos y padres. Lourdes también estaba allí, entre las últimas mujeres buscándome con la mirada, pero a pesar que intenté saludarla desde la cabina, no me vio. A pesar de ello, me acomodé en mi asiento con la sonrisa de haberla visto una vez más antes de esta misión suicida.

[Franch] Bien, ya estamos fuera. A partir de ahora solo estamos nosotros y los infectados. Que Dios nos ayude!!.

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La bienvenida

Posted by inca on 19th Enero 2009

Me subieron de nuevo al camión para llevarme hasta Lourdes junto a Franch.

[Yo] Ahora que ya me puedes contar todo, dime, que tal está Lourdes? Está bien? Que hace?

[Franch] Espera, poco a poco… - me contestó mientras sonreía - Ella ni siquiera sabe que estas aquí, así que primero, ten algo de tacto con ella cuando la veas. Está en el edificio de oficiales en un apartamento junto a Ana. En principio debía ir a un piso que se suele repartir a sorteo, pero en los casos que sea una mujer sola se le permite estar en el edificio de oficiales para evitar que ningún hombre se aproveche de ellas. Además yo solicité la habitación de al lado de ellas, así me pude asegurar que estuvieran bien.

[Yo] Gracias, de verdad…

[Franch] Tranquilo, se que tu también habrías hecho lo mismo.  Bueno, como te contaba, está ahora en su apartamento sola, Ana ya ha sido llamada por radio para que acuda a enfermería, no sabe por qué aún, pero verás su cara también cuando vea a David. Ella está trabajando todos los días en la enfermería por su condición precisamente de enfermera profesional, mientras Lourdes trabaja manteniendo los pocos sistemas informáticos que aún funcionan gracias a los paneles solares. Mira, justo ya estamos llegando, aquél edificio alto de allí delante, en la tercera planta está. Eso si, no hay ascensores, así que tendrás que subir andando.

[Yo] Después de todo lo que hemos pasado, créeme, unas escaleras son el paraíso.

[Franch] Solo una cosa más. Hasta la salida de la misión no podrás salir del apartamento. No dispones de pase, y podrían ordenar que te fusilaran.

[Yo] No pienso moverme de la cama en varios días, no se ni si recuerdo ya como son. Por fin podré dormir tranquilo sin miedo a ser mordido…

Franch y yo subimos las escaleras rápidamente, mis ganas de verla superaban a mi educación de esperar a Franch, con lo que sin querer lo dejaba todo el rato atrás. Finalmente llegamos los dos al rellano del tercer piso y Franch me indicó la puerta con su mano derecha deseándome toda la suerte del mundo. Me puse delante de la puerta y respirando hondo cinco o seis veces, me decidí a llamar al timbre, pero no sonó, los nervios me hicieron olvidar que no había luz en las casas. Volví a respirar hondo un par de veces y esta vez golpeé con la mano en la puerta tres veces. No tardó en responder desde el otro lado de la puerta.

[Lourdes] ¿Sí?

[Yo] Hacienda! - Utilicé la broma que muchas veces usaba en casa cuando tenía que llamar a la puerta.

[Lourdes] ¿Como? ¿Quien?  - Volvió a preguntar extrañada, claro, en esos tiempos ya nadie esperaba oír nada de hacienda ya…

[Yo] Inspector de Hacienda!! - Continué la broma.

Entonces se oyó como giraba la llave desde el otro lado de la puerta y asomó levemente la mirada entre la puerta mirando quien era.

[Lourdes] No puede ser…. - susurró mientras abría la puerta.

[Yo] Si, soy yo. O te creía que no iba a cumplir mi palabra? -dije medio sonriente mientras notaba que ya me caían las lagrimas por la cara. Intenté aguantármelas, pero los nervios y la alegría de volver a verla me desbordaban. Ella, allí delante mío, permanecía inmóvil sin decir ni una palabra, solo mirándome mientras también le comenzaron a caer las lagrimas.

[Lourdes] Pero… si … como?

[Yo] Bueno, que tal si entramos y te cuento todo?

Es lo único que conseguí decir que se me entendiera entre balbuceos, ya que la bola que tenía en la garganta no me dejaba hablar más. Me hizo señas de que pasara, cerró la puerta y se me abrazó tan fuerte que apenas me dejaba respirar. Durante bastante rato estuvimos con abrazos y besos mientras los dos seguíamos llorando, intenté un par de veces hablar, pero las lágrimas me seguían ahogando sin dejar hablar.

Finalmente pasados unos minutos nos pudimos calmar y sentados en el sofá del apartamento hablamos de todo lo sucedido. Primero le conté nuestro viaje, como pudimos salir del punto seguro, la aventura en la estación del ave y los días que estuvimos bajo las órdenes del Capitán Olmedo. Incluso le mostré la carta que escribí para ella, que como un tesoro lo abrazó fuertemente y no la soltó en ningún momento. Ella también me contó su viaje en el helicóptero y como Franch estuvo pendientes de ellas en todo momento evitando que fueran enviadas a una de las casas que deberían compartir con otras 15 personas y siendo la mayoría hombres.

Por lo visto de informáticos solo disponían de uno y que era autodidacta, por lo que cuando dijo que era ingeniera informática los altos cargos se alegraron y la pusieron de encargada de todos los sistemas informáticos. Una vez que uno de los electricistas le consiguió la luz necesaria para trabajar a través de un sistema de paneles solares, se puso a trabajar y estableció la red informática que permitía gestionar Viella. Pero como solo disponían de potencia para 4 ordenadores y un máximo de 5 horas al día, los usos de ordenadores están restringidos para lo más altos cargos  y siempre bajo supervisión de Lourdes que controlaba su funcionamiento y su uso. Realmente oír todo aquello me llenó de orgullo, casi se podría decir que sin ser militar ni nada parecido consiguió un puesto importante en la escala, al menos mientras siguiera habiendo luz para alimentar los ordenadores. Esa noche no dormimos ninguno, contando nuestras aventuras, las conversaciones que tuve con David, los problemas que se encontró ella al configurar el sistema… pero en todo momentos abrazados.

Al día siguiente Lourdes se fue a su puesto, mientras yo me quedé en la cama para dormir. Creía que me costaría acostumbrarme de nuevo a una cama, pero apenas llegué a los diez segundos cuando ya estaba durmiendo por fin. No se que hora era cuando llamaron a la puerta de la habitación, era Lourdes que me decía que si podía salir al comedor un momento. Aún con las legañas en los ojos me levanté como pude y medio atontado salí de la habitación para encontrarme a Ana, Franch y Lourdes esperándome con una botella de cava en las manos. Me quedé inmóvil, ver tanta alegría, sin estar sintiendo miedo en todo momento… todo esto era como si fuera totalmente nuevo para mi.

[Lourdes] Vamos, muévete aquí!, nos han concedido una botella de cava!

[Yo] Cava? - pregunté extrañado.

[Franch] Eh!, hay que disfrutarla, creo que quedan apenas sesenta o setenta botellas en todo Viella!

[Lourdes] Si, no creo que podamos volver a probar otra botella, así que alegra esa cara!

Tenían razón, todo lo que dábamos por sentado antes, como una simple botella de cava, eran ahora productos de muy alto lujo que apenas se podían conseguir sin permiso de un alto rango. Durante unos minutos me apunté a la fiesta, incluso bebiendo cava, cosa que nunca jamás me gustó. En un vistazo vi a Ana mirando al vacío durante un momento y me acerqué a ella.

[Yo] ¿Como está David?

[Ana] Sigue en coma, pero creen que en cuanto recupere un poco las fuerzas podrá despertar.

[Yo] Lo siento.

[Ana] ¿El qué?

[Yo] No haberlo traído entero. Se quedó allí conmigo y no he conseguido traerlo entero… - dije a Ana entre sollozos.

[Ana] ¿Que dices?, está aquí, lo habéis conseguido y él despertará en unos días… Os comenzábamos a dar por muertos, y sin embargo aparecéis de golpe vivos… No puedo pedir más.

Nos abrazamos todos y haciendo unos últimos brindis con lo que quedaba del cava nos comenzamos a despedir. Ana volvía a la enfermería a quedarse junto a David acompañada de Franch, mientras Lourdes y yo nos quedamos en el apartamento sentados en unas sillas junto a las ventanas mirando hacía fuera. Pasaron cuatro días tranquilos y aburridos, después de todo lo que pasamos, esto se me hacía ya monótono, y sobretodo contando que no podía ni salir del apartamento. Entonces llamaron a la puerta y Lourdes abrió. Era un soldado que venía a entregar una nota.

[Lourdes] ¿Ha pasado algo a un ordenador?

[Soldado] No, es un mensaje para Inca. Debe acompañarme al pabellón.

[Yo] ¿Al pabellón?  ¿A que?

[Soldado] No puedo contarle nada, solo recibo ordenes de llevarle hasta allí.

[Lourdes] Pero si…

[Yo] Tranquila, ya me lo esperaba. Supongo es por la misión aquella que te conté. Mejor cuanto antes, si no me volveré loco aquí encerrado.

Lourdes resignada me dio un beso y me hizo prometer que volvería con ella. Intenté no contestarla, pero me agarró fuerte del brazo y no me soltó hasta que se lo prometí. Pregunté por Franch, a lo que el soldado me contestó que ya estaba en el pabellón hacía una hora, solo faltaba yo.

Me llevaron al pabellón de patinaje donde estaban un grupo de unos 10 soldados incluido Franch y al frente de todos ellos Ramírez. Tras un breve saludo con los soldados que ya conocía de la anterior misión nos hicieron sentar en unas sillas. Ramírez sacó un plano grande de la zona con varios símbolos marcados en rotulador y comenzó a explicarnos la misión.

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