Cosas de un informático

Lo que me gustaría compartir con todos…

Archive for Diciembre, 2008

David vuelve a casa

Posted by inca on 27th Diciembre 2008

[Yo] David!!, David!!!

Intentaba despertarle, pero difícilmente podría oírme con todos los disparos y explosiones que había No había forma, no respondía por mucho que lo sacudía e imaginaba ya lo peor, David debía estar muerto.

Desaté las cuerdas que le mantenían atado al árbol e intenté levantarlo para sacarlo de allí, pero me era imposible levantarlo ni un centímetro. A pesar de que se le notaba había perdido mucho peso estos días, seguía siendo un gran peso para mí. Agarrándolo de las dos manos lo arrastré como pude hasta detrás del árbol, justo donde comenzaba el bosque. Pillé una manta que tenía al lado David y tirándome al suelo nos cubrí con ella esperando que no nos viera nadie hasta que acabara la batalla.

David aún respiraba, pero se le notaba una respiración muy débil y seguía sin responder. La batalla duró aproximadamente media hora más en la que mantuvimos nuestra posición escondidos esperando que Franch consiguiera su parte. Justo cuando ya parecía que aflojaban los disparos noté unos pasos cerca de nosotros, y entre disparos pude oír la voz del capitán Olmedo.

[Olmedo] García, Sergio y Héctor venid conmigo, nos vamos de aquí. Ahora no podemos hacer nada, son demasiados. Donde esta David? Quien lo vigilaba?

[Soldado] Lo vigilaba Julián, pero lo he visto allí antes muerto.

[Olmedo] Mierda, me joden el pelotón y encima se me llevan el único guía de la zona que teníamos. Esta bien, vámonos rápido, aquí no tenemos nada más que hacer.

[Soldado] Y el resto de soldados señor?

[Olmedo] Están muertos… no creo que sobrevivan, y todos no podremos huir de aquí. Venga vámonos!!

Los soldados ya no respondieron y a apenas unos centímetros de nosotros pasaron corriendo  en dirección al bosque. Cinco minutos después se dejaron de oír disparos. Un silencio abismal reino de nuevo por la noche, posiblemente producido también por la sordera que me dejó la batalla. Unos minutos después finalmente pude oír la voz de Franch dando órdenes.

[Franch] Venga, vosotros cuatro, mirad el perímetro y hacer guardia mientras viene el transporte a buscarnos. Por cierto, alguien a visto a Inca?

[Yo] Estoy aquí!!. - Dije en voz alta mientras me sacaba la manta de encima.

[Franch] Lo has encontrado? Esta bien?

[Yo] Esta aquí conmigo, respira, pero no responde… no hay forma de hacerlo reaccionar.

[Franch] Tranquilo, ahora vienen a buscarnos y traen un médico. Déjale tumbado mientras con los pies en alto.

Franch siguió dando órdenes a los soldados y vigilando la zona, pero de vez en cuando le veía mirar con cara de preocupación a David. Seguía en su papel de desconocido, pero sus miradas le estaban delatando aunque con suerte de que ningún soldado se fijara. Al cabo de quince minutos aparecieron tres camiones de transporte militar de donde salieron varios hombres vestidos con batas de médicos y que Franch distribuyo entre los heridos.

[Médico] Que le ha pasado?

[Yo] No lo sé, cuando lo encontré estaba así. Supongo lo debieron torturar o algo…

Durante unos minutos lo estuvo revisando, mirando las pupilas, cogiendo el pulso, … Al final llamó a dos soldados que estaban allí al lado y les dio la orden de subirlo al camión de heridos graves rápidamente, había que llevárselo rápidamente.

[Yo] Pero que le pasa?

[Médico] Me faltan medios para asegurarlo, pero creo que esta en coma, sufre una fuerte deshidratación, tiene fuertes lesiones en una pierna y dos costillas rotas. Necesita urgentemente ser tratado, esta muy grave.

No supe que decir, simplemente me quedé mirando como los soldados lo cargaron en el camión y al momento arrancó hacia Viella de nuevo.

[Franch] Tranquilo, es fuerte, saldrá de esta seguro… Si conseguisteis salir de todo aquello, esto no es nada… - me comentó mientras me puso la mano encima del hombro. -Venga, vamos, el camión nos espera y hemos de descansar, en dos días salimos a la nueva misión.

Subí al camión y me situé en una esquina mirando al resto de soldados. Todos estaban celebrando la victoria que se había acabado sin ninguna victima mortal, solamente con 4 heridos. Uno de los soldados me intentaba animar contándome como había tumbado a tres soldados de Olmedo, pero yo no podía quitarme de la cabeza el estado de David.

El viaje hasta Viella fue corto, apenas 20 minutos, nada en comparación con lo que tardamos en la ida y mucho más cómodo. Mientras todos los soldados seguían celebrando la victoria, yo me quedé pensativo sin saber si estar alegre por encontrarle vivo o triste por su situación. Finalmente entramos en Viella donde nos recibió Ramírez

[Ramírez] A ver, todos los soldados!!!, Enhorabuena, ya podéis ir a descansar a vuestras casas!!

Todos bajamos rápidamente del camión y comenzaron a dispersarse entre las calles mientras yo buscaba donde estaba el camión que traía los heridos, pero no se encontraba en aquella zona.

[Ramírez] Franch, Inca… Vosotros dos, venid aquí ahora mismo, he de hablar con vosotros.

[Franch] Aquí estamos, Señor!!

[Ramírez] Franch, se encuentra bien entre nosotros? O prefiere irse de aquí por su cuenta?

[Franch] Estoy bien aquí Señor!!, Estoy muy contento de poder vivir aquí, Señor!!

[Ramírez] Pues la próxima vez nos engañe y no nos cuente la verdad, será expulsado o fusilado, de acuerdo? Sabemos bien que conoce a Inca, y que su mujer está entre nuestros invitados. Regrese a su casa, luego hablaremos sobre usted…

[Franch] Señor, si señor!! - exclamó con voz medio ronca. Sabía perfectamente que estaba en un lío, y a mi me sabía muy mal que estuviera en esa situación por mi culpa.

[Yo] Fue cosa mía, yo le dije que …

[Ramírez] Ni lo intente!!!, aunque no los sabían, disponíamos de una cámara oculta cuando Franch fue a hablar con usted a la enfermería. Sabemos todo lo necesario de usted. Pero tiene suerte, su comportamiento en la misión ha sido impecable, y aunque aún esta pendiente su aprobación como nuevo ciudadano de Viella, se le otorgará permiso provisional para ir a ver su mujer hasta la hora de partir a la misión. - dijo con una sonrisa entre los labios.

No pude aguantarme, di un salto de alegría y abracé a Ramírez, por fin iba a ver a Lourdes.

Posted in Apocalipsis zombie: Mi relato | 6 Comments »

Cumpliendo mi promesa

Posted by inca on 18th Diciembre 2008

Ramírez salió de la habitación para dejarme a solas unos minutos y pensara mi respuesta. Ordenó a dos soldados quedarse en la puerta vigilándome, se debía imaginar que intentaría alguna locura con tal de no ir a aquél suicidio masivo, y no se equivocaba de mucho. Mis primeros pensamientos fueron mirar las ventanas o posibles lugares de escape, pero estaba en un cuarto piso y la única salida a pie estaba vigilada por aquellos dos armarios que puso Ramírez.

Al final viendo mi impotencia, me senté en una de las camillas y comencé a reflexionar. Cualquier locura que hiciera en ese momento sería firmar mi sentencia de muerte y tenía que además de pensar en Lourdes, pensar en David. Él no tenía a nadie que le buscara excepto yo, y si me rendía o me pasaba algo no creía que tuviera muchas oportunidades de salir de las garras de Olmedo. Durante el rato que me quedó para pensar estuve dándome ánimos a mi mismo, yo podía hacerlo, no, no podía, tenía que hacerlo, salir vivo de la misión y rescatar a David. Él se quedó conmigo en el punto seguro para ayudarme y no dejarme sólo, ahora me tocaba a mi no abandonarle pasara lo que pasara.

[Ramírez] Bien, te has pensado la propuesta? - Me interrumpió los pensamientos de golpe.

[Yo] Si. Acepto, pero con una condición.

[Ramírez] Condición?, no estás en posición precisamente de poner condiciones, pero la escucharé…

[Yo] Tal como os conté, todo mi viaje lo hice con un gran amigo, y sin él no habría podido llegar hasta aquí. Quiero rescatarlo.

Ramírez se quedó pensativo unos segundos, cosa que parecía bueno, al menos no había dado un no directamente. Cogió su móvil y llamó a alguien mientras se apartaba para que no le oyese. Al cabo de un par de minutos se volvió a acercarse hacía mi con una sonrisa malévola.

[Ramírez] Tienes suerte, mucha suerte.

[Yo] Lo rescataremos? - Levanté la voz mientras me ponía de pie todo ilusionado.

[Ramírez] Bueno, verás. Hay posibilidades. Según nuestros exploradores, sabemos la situación de Olmedo y justamente se estaba preparando una misión para acabar con ellos. Reconocen que la ayuda de tu amigo daría más posibilidades a la misión principal, pues al igual que tu tiene experiencia en enfrentarse y esconderse de esas cosas.

[Yo] Bien, Fantástico!!, Él lleva unos pantalones tejanos y …

[Ramírez] Para, para…. No hace falta nos lo describas.

[Yo] No?, pero entonces como sabréis quién es? 

[Ramírez] Tú les acompañaras en la misión y te encargarás de encontrarlo y protegerle. Así que todo depende de ti.

Por fin, durante los días que estuve en la enfermería pensé que no conseguiría ir a rescatarle, que le había fallado, pero al final tuvimos algo de suerte y pudimos preparar una misión de rescate, si aún estaba vivo…

Ramírez me llevó a lo que parecía un campo de tiro y durante tres horas un soldado me enseñó a cargar los tipos diferentes de armas que me darían y disparar con ellas. Al principio me parecía muy complicado apuntar, a pesar que en la televisión siempre parecía tan fácil, pero al cabo de un rato de práctica conseguí hacerme con la pistola e incluso me atrevía a decir que no se me daba mal del todo, cosa que el instructor se descojonaba. El resto de preparación de la misión se encargaba Ramírez, por lo que me llevaron a una habitación donde dormir y descansar hasta la salida.

Un balanceo brusco me despertó de mi cama, era un soldado avisándome que faltaba una hora para el comienzo de la misión. Eran las 12 de la noche y apenas había conseguido dormir 3 horas por los nervios. Estaba ilusionado con la posibilidad de volver a ver a David que dio todo por mi, pero también estaba lleno de miedo. Era mi primera confrontación con personas “normales”. Me vestí rápidamente y me fui al punto de encuentro rápidamente. Según me acercaba veía el grupo de soldados preparados esperándome para salir. 

Llegué junto los soldados, allí me esperaba también Ramírez para desearnos suerte a todos y presentarme al jefe de pelotón. Cuando se acercó me llevé una grata sorpresa, era de nuevo Franch. Mis impulsos estuvieron a punto de fallar y darle un abrazo a nuestro amigo, pero recordé su visita a la enfermería e hice como si no le conociera.

[Ramírez] Bien, este el jefe de pelotón, y te dirá como moverte y donde ir. Hazle caso y podrás volver vivo. Tu tendrás más experiencia con los no muertos, pero él la tiene para enfrentarse a Olmedo.

[Yo] Entendido. Intentaré molestar lo menos posible…

[Franch] Durante la misión no utilizamos nombres, sino alias. Yo soy Coyote, cual es el tuyo?

La verdad es que ahí me pillaron con la mente en blanco durante unos segundos. Si era mi primera misión, como iba a tener un alias?. Recordé entonces cuando era jugador de Counter Strike en mis clanes y dije el nombre con el que me llamaban allí.

[Yo] Inca, el mío es Inca.

[Franch] Bien Inca, pues venga, prepárate que vamos a hacer una larga caminata. A ver todos acercaros.

Todo el mundo rodeo a Franch mientras él sacaba un mapa de su bolsillo.

[Franch] A ver, están situados aquí, a 20 Km. de nosotros. Por supuesto no vamos a ir con ningún tipo de vehiculo, eso quiere decir que haremos esta distancia a pie. Tenemos un tiempo previsto de dos horas y media para hacer este trayecto. Así que dejar todo lo que no sea imprescindible. Si la cosa sale bien, llamaremos a que nos vengan a buscar. Cuando estemos allí, nos separaremos en dos grupos, vosotros entraréis por el Sur, nosotros por el Oeste. Una última cosa, estad atentos a Inca, si veis que ayuda, recoge o señala a alguien, no le disparéis, lo necesitamos vivo.

[Yo] Y yo con que grupo voy?

[Franch] En principio te quedarás conmigo, pero en cuanto empiece la acción, tendrás que ir por tu cuenta y riesgo a buscarlo. Intentaremos cubrirte, pero no te podemos asegurar nada. Ten cuidado.

Ese plan no me gustaba nada… todo el mundo tirando tiros y yo tenía que cruzar por el medio en busca de David?. Desde luego el plan no era un plan de rescate, era un plan de aniquilación con una sola probabilidad de encontrar a David. Y lo peor de todo, yo era esa carta, alguien que jamás había entrado en un tiroteo y sin ninguna experiencia ni tácticas.

Eran ya la una de la mañana y salimos todos hacía allá con sólo las armas, unas gafas de visión nocturna y una cantimplora cada uno. Recorríamos media hora seguida y nos dejaban descansar 5 minutos, no les interesaba que llegáramos cansados allí. Intenté acercarme un par de veces a hablar con Franch, pero él se apartaba sugiriendo que no era el momento, así que me pase el viaje al igual que el resto de soldados, en el más absoluto silencio.

[Franch] Bien chicos, hemos llegado, están a 500 metros hacía allí. No hagáis ningún ruido e iros situando en vuestras posiciones. Todos los relojes están sincronizados, a las 3:40 exactos abriremos fuego. Recordad de no dar a Inca ni a quien proteja, y si veis a alguien maniatado, no le disparéis, puede que sea nuestro objetivo secundario.

Secundario, eso era lo que era para ellos David, un objetivo secundario. Pero para mi era el principal, debía encontrarlo rápido antes que les disparen ellos, o incluso le disparen los propios soldados de Olmedo.

Acompañe hasta su posición a Franch y nos aposentamos en posición de disparo, faltaban aún 3 minutos para el inicio de la batalla y por el momento los hombres de Olmedo ni nos habían olido. Entonces por fin Franch me dirigió unas palabras en voz baja para que no oyeran el resto de soldados.

[Franch] Sabes que tengo que hacer como si no te conociera… pero ten cuidado. En cuanto abramos fuego dirígete primero hacía nuestra izquierda y luego entra en el campamento, de esta manera mientras ellos dirijan su fuego hacia el sur y oeste, tu podrás entrar por el norte. Si como me contaste una vez fuiste jugador de Counter, recuerda como hacían los campers y actúa como ellos. Asegúrate bien antes de dar un paso, aquí no hay vidas extra…

Afirmé con la cabeza y me preparé para irme tal como me había dicho hacía la izquierda. Me hizo mucha gracia me comentara lo de los campers, precisamente por que mi estrategia siempre fue esa precisamente, era el camper del clan. Eso me hizo recordar también las miles de horas que pasé jugando con David por Internet, solo que esta vez iba en serio.

Llegó el momento, de forma totalmente sincronizada abrieron fuego tanto los que fueron por el sur como el grupo de Franch. Era un ruido muy fuerte que me hacía cerrar los ojos incluso. En ese momento, viéndome en estado paralizado Franch me dio un grito en plena oreja.

[Franch] MUEVETEEEE, COJONES, MUEVETEEEE!!!!

Abrí los ojos, y tras una fuerte respiración me lancé a correr hacía la izquierda. Mientras corría además de oír los disparos, se oían perfectamente los impactos de balas en los árboles y arbustos. Seguí corriendo durante unos 100 metros y entonces cambié mi dirección hacía el campamento. Tal como dijo Franch, desde mi posición veía a todos de espaldas hacía mí así que seguí corriendo hasta donde estaban los camiones. Así medio escondido debajo de un camión busque donde podía estar David, pero apenas había luz sin contar los destellos de las armas. Me acerqué más a las primeras tiendas de campaña, pudiera ser que estuviera en una de ellas. Entré en la primera, pero estaba vacía excepto algunos objetos personales. Salí de nuevo a fuera y en ese momento oí una bala pasando muy cerca mío y un ruido seco detrás, un soldado de Olmedo había caído allí mismo y algún soldado de Franch me acababa de salvar. Me escondí detrás de la tienda y de nuevo volví a buscar con la mirada.

Comencé a pensar que estaba muerto, cuando lo atraparon lo debieron matar por intentar fugarse y por mi culpa estaba muerto. Pero si así era, al menos debía encontrar su cadáver para llevárselo a Ana. Así que seguí buscando moviéndome en silencio entre tienda y tienda buscando nuevos puntos de vista donde buscar. Estaba ya casi en la última tienda de campaña cuando un destello de un arma me dejo ver lo que parecía alguien apoyado en un árbol. Me acerqué a la tienda más cercana y desde detrás de ella me quedé mirando fijamente esperando ver alguna cosa. Al cabo de unos segundos interminables otro destello me dejó ver que era. Era David, pero parecía muerto apoyado en el árbol y con las manos hacía atrás sin ningún tipo de movimiento. Lo había conseguido, le encontré, pero en que estado?.

Posted in Apocalipsis zombie: Mi relato | 4 Comments »

Otra vez encerrado

Posted by inca on 9th Diciembre 2008

Esto ya me sonaba… al igual que cuando entramos por primera vez en el punto seguro, volvía a estar en una habitación blanca sin nada más que una ventana con rejas y una silla en una esquina.  Esta vez me prometí no ponerme tan nervioso, supuse que si esperaba tranquilo verían que no estaba infectado y me dejarían salir finalmente.

Pasaron bastantes horas, el sol estaba a punto de esconderse entre las montañas y mis tripas estaban en pleno concierto de hambre. Me pasaba las horas imaginando cuando me soltaran lo que diría a Lourdes y como explicaría a Ana lo sucedido con David. Me preguntaba si me podría perdonar el haberlo dejado en aquél lugar a las manos de aquellos autenticos cabrones.

De pronto sonaron pasos al otro lado de la puerta. Me puse de pie esperando me hicieran el reconocimiento físico y quizás me soltaran. Abrieron la puerta y entraron 3 soldados, uno de ellos con más metopas y medallas que los otros dos y se me acercaron hasta quedarse casi rozando mi rostro. Me dió algo de miedo aquello, si pensaban que pudiera estar infectado, ¿Por qué se acercaban tanto sin comprobar mi estado?.

[Soldado] Buenas, soy el General Ramirez. Digame, cual es su nombre y rango?

[Yo] ¿Como?  ¿Rango?

Sin esperarmelo y casi sin acabar mi pregunta me sacudió un puñetazo en la barriga que me hizo caer de rodillas al suelo. Durante unos segundos no paré de toser, realmente con solo un golpe me había destrozado. Los otros dos soldados me levantaron del suelo y  me pusieron de nuevo delante de Ramirez.

[Ramirez] Veo no hemos empezado con buen pie soldado. Se lo preguntaré por segunda vez. Nombre y rango?

[Yo] No soy soldado - contesté como podía, pues aún no me había recuperado del golpe - Soy Iván de Lleida, pero no soy ningún soldado…

La cara de Ramirez mostraba claramente que la respuesta no le convencía y me dió un puñetazo en la mandibula que me volvió a tirar al suelo. No entendía nada, por que me estaban haciendo esas preguntas si yo no era soldado ni nada?

[Ramirez]  No quieres contestar eh!!?, Bueno, tranquilo, tenemos tiempo.

Me intenté recuperar par decirle lo mismo, que no era soldado, pero tal como me intenté apoyar en la pared uno de los soldados que le acompañaban me volvió a golpear de nuevo con una patada en la cabeza. Ahí ya dejé de moverme, consciente aún y notando las lágrimas que me salían y la sangre cayendo por mi frente, mi cuerpo no me reaccionaba y apenas podía enfocar la vista. Al verme inmóvil en el suelo decidieron dejarme para después mientras los dos soldados no paraban de reirse de mí.

No se cuanto rato pasó hasta que comenzé a moverme de nuevo, dos o tres veces que abrí los ojos pude ver que estaba en la misma posición que me dejaron y al intentar moverme me dolía todo el cuerpo, por lo que desistía y esperé. Al día siguiente por la mañana me despertó la cerradura de la puerta y sin poder moverme aún empecé a llorar esperando otra ronda de palizas, pero esta vez entró otro soldado diferente que con mirada más de pena que de otra cosa me dejó un plato de comida y agua en medio de la habitación y marchandose sin decir nada. Durante un rato miré la comida y dudé si ir a comerla o no, comer significaba vivir más para que me siguieran torturando y medité sobre la posibilidad de no comer para morir simplemente.

Durante esos pensamientos negros, recordé la promesa que le hice a la Lourdes, iba a llegar a Viella y estar con ella pasara lo que pasara. Había hecho lo más difícil, escapar del punto seguro y llegar a Viella, y no podía rendirme estando tán cerca de cumplir la promesa. Me arrastré como pude hasta la botella de agua y reincorporandome en la posición de sentado cogí la botella y le di unos sorbos. En el plato había  una especie de potaje medio papilla que realmente no se sabía que contenía pero al fin y al cabo era comida. Me costó mucho comerme el plato y menos mal estaba medio triturado todo, pues la mandibula no me dejaba apenas mover para masticar. Acabé la comida y de nuevo a rastras me dirigí a una pared para apoyarme y esperar, no sabía como pero debía encontrar una forma de salir de aquella celda.

Debieron pasar tres o cuatro horas cuando volvieron los mismos soldados que el dia anterior, y por sus caras las cosas no habían cambiado mucho. Trajeron la silla que había en la habitación y la pusieron en medio, mientras los soldados me levantaron del suelo y me hicieron sentar en la silla. Sabía que me iban a volver a torturar, esto tenía toda la pinta de las peliculas de guerra que veíamos en casa antes de todo este follón.

[Ramirez] A ver soldado, nos podemos pasar así durante meses y años. No nos interesas tú, queremos saber que se propone Olmedo y su situación. Después te dejaremos marchar…

[Yo] No soy ningún soldado de Olmedo. Él me obligo a acompañarlo junto a un amigo mio bajo la amenza de que sino ibamos con él nos mataría… - intenté de nuevo explicar.

[Ramirez] Me dices que os cogió a vosotros, unos civiles, y os reclutó a su grupo?, sin formación? y poniendo en peligro todo su grupo por un par de hombres inexpertos? Me tendrás que contar otra historia, por que esa no me la trago.

[Yo] Os juro es verdad!!! - Intenté levantar la voz, pero la mandibula me hacía daño y apenas podía gesticular.

Ramirez seguía sin convencerse de mi história y dió la orden a los soldados de golpearme. En cuanto se acercaron me levanté e intenté empujarlos para ir corriendo hacía la puerta, pero apenas les moví nada con mis pocas fuerzas. Se rieron de mi mientras me empujaron contra la pared y con varios puñetazos y patadas me volvieron a dejar semi inconsciente en el suelo.

[Soldado] Señor!, ya no puede más.

[Ramirez] Joder, estos soldados no aguantan nada hoy en día… Esta bien, quitarle la ropa y registrar todo lo que lleva. Puede que haya algo que nos llevé hasta Olmedo.

No pararon de darme vueltas de forma brusca para quitarme la ropa de un lado para otro, y con cada movimiento veía las estrellas de dolor, pero ni siquiera podía gritar, solo podía echar lágrimas por los ojos. Ya con toda la ropa quitada se pusieron allí mismo a mirarla y examinar todos los bolsillos y ranuras posibles.

[Soldado] Aquí hay algo señor! Parece un papel con algo escrito.

[Ramirez] Esta bien, traer todo lo que encontreis a la sala de al lado. Lo examinaremos allí.

Así me dejaron desnudo y se fueron quedandome en el suelo de nuevo lleno de moratones y posiblemente con alguna costilla o algo roto. Apenas aguante unos minutos llorando hasta que finalmente no se si me dormí o directamente perdí la consciencia.

Abrí los ojos de nuevo lentamente, pero noté algo raro. Ya no notaba el suelo frio y duro, sino que era blando y más cómodo y el techo parecía diferente al de la sala donde estaba. Giré la cabeza y haciendo un esfuerzo para enfocar la vista ví que estaba en una especie de enfermería y mi suelo se había convertido en una cama de hospital.  De golpe una voz me hizo girar en la otra dirección.

[Franch] Estas bien? Puedes hablar?

[Yo] Si, bueno, digamos simplemente que estoy… - susurré como pude pues la mandibula aún no me dejaba hablar bien. - Donde estoy? que ha pasado?

[Franch] Has tenido mucha suerte, los planes que había para ti era torturarye hasta que murieras, pero encontraron una carta tuya que escribistes a Lourdes y parece ser que eso les convenció de tu história y de que no podrían sacarte nada de información…

[Yo] La carta… si, me acuerdo… la escribí para ella pensando que jamás la recibiria… Que tal esta ella? Esta aquí? Esta bien?

[Franch] Si esta bien, pero no preguntes por ella, ni digas nada. Haz como si hubiera muerto o algo. Aún no saben que harán contigo y si dices algo de que está aquí podrían usarla contra ti para que hicieras algo, o incluso hacer que compartiera tu mismo destino sea cual sea… Se precavido e intenta no mezclarla por ahora. Yo les he contado que posiblemente esa Lourdes sea una mujer que cayo desde el helicoptero cuando veníamos para aquí, de esta manera he evitado por ahora que la busquen.

[Yo] Grácias, no se cuantas veces nos has salvado ya la vida, espero algún día devolverte el favor…

[Franch] Espera, no corras tanto, todavía no estas a salvo. Me tengo que ir, si me descubren aquí sabrán que nos conocemos y podrían pensar que soy un traidor o algo así… En cuanto pueda volveré a verte. Cuidate mientras.

Pasarón varios días y las únicas personas que pasaron por mi lado eran un médico y dos enfermeras acompañados siempre de un soldado. Al final podía ya reincoroporarme y hasta comencé a caminar por la sala aún con los vendajes en mi pecho y un brazo. Me acerqué a la ventana, pero desde allí no se veía nada más que una calle vacia y un edificio en frente que me tapaba toda la vista. Finalmente un día despues de la hora de comer apareció de nuevo Ramirez, esta vez sin aquellos soldados que siempre le acompañaban.

[Ramirez] Como estas?

[Yo] Bueno, bastante mejor - contesté con la voz medio temblando.

[Ramirez] Tranquilo, no vamos a hacerte nada más. Vimos la carta que escribistes a tu novia que confirma tu história, y hemos decidido que puedes quedarte.

[Yo] Y Lourdes? donde está? - pregunté sin pensar.

[Ramirez] Según nuestros informes, cayó del helicoptero cuando se desplazaban hasta aquí desde el punto seguro de Lleida. Lo sentimos.

A pesar que sabía que era falso grácias a Franch, hice un esfuerzo por llorar y simular la pérdida. Si sospechaba que no me lo creía podía poner en peligro a Lourdes tal como me contó Franch.

[Ramirez] Hay otra cosa más, puedes caminar y moverte bien ya?

[Yo] Sí, creo que sí, por qué?

[Ramirez] Como te he dicho, podrás quedarte aquí en Viella, pero esto no es grátis. Tendrás que acompañar a nuestros hombres en una misión a una zona llena de infectados.

Tal como dijo esas palabras recordé las escenas de nuestro viaje, el punto seguro, la estación del ave, … y por pura reacción de miedo me apoye en una pared y agachado entre dos camillas le pedí a Ramirez que no me hiciera volver entre sollozos, no podía volver a ver a esos monstruos…

[Ramirez] Lo siento, está decidido. Puedes acompañarlos en la misión y volver aquí despues, o ser ejecutado hoy mismo aquí…

Posted in Apocalipsis zombie: Mi relato | 6 Comments »