Nuestro nuevo anfitrión
Posted by inca on 15th Mayo 2008
Llevábamos bastante rato por carretera, según nuestros cálculos algo más de una hora y nuestros captores seguían sin decirnos nada. Apenas siquiera hablaban entre ellos, simplemente estaban allí sentados junto a nosotros en la parte trasera del camión con la mirada perdida hacia fuera. De pronto el camión paró de golpe y comenzó a oírse ordenes a través de la radio.
- Alfa para Bravo, bajen del camión y aseguren la zona. Disponemos delante dos supermercados que parecen no haber sido saqueados.
- Bravo para Alfa, recibido, pasamos a asegurar la zona.
- Alfa para Charlie, dejen a 2 soldados vigilando a nuestros invitados, el resto vayan al supermercado situado a 150 metros al este.
- Charlie para Alfa, recibido. - Contestó uno de los soldados.
- Nacho y Pere, quedaros aquí, el resto bajar conmigo, vamos de excursión!! - Con esta orden todos los soldados del camión excepto nuestros dos guardianes bajaron y rápidamente desaparecieron de nuestra vista. Al cabo de unos minutos de absoluta tranquilidad se comenzaron a oir disparos cercanos, Nacho y Pere se pusieron nerviosos y salieron fuera del camión sin quitarnos un ojo de encima. Apenas podíamos oír lo que decían, pero por las pocas palabras que pudimos entender hablaban del supermercado que habían encontrado algo o alguien. La radio situada en un asiento comenzó a hacerse oír de nuevo.
- Aquí Charlie, necesitamos refuerzos, localizado un nido de ratas. Confirmadas entre 25 y 30 ratas, posiblemente sean más. 2 bajas confirmadas.
- Alfa para Bravo, envíe 4 soldados de refuerzo el resto sigan cubriendo la zona, pasamos a estampida!!
Uno de nuestros guardianes volvió a subir al camión para recoger la radio y se quedó como si estuviera esperando una orden.
[David] Que esta pasando? Que es eso de un nido de ratas?
[Soldado] Que?, Ah, bueno… algunos los llaman infectados, otros zombies e incluso he oído los llamaban ángeles del infierno. Por lo visto se debieron encerrar en el supermercado y alguno de ellos debía estar infectado y no salieron de allí.
[Yo] Y lo de estampida?
[Soldado] Que tal como podamos, llegamos a los camiones y nos largamos corriendo, pase lo que pase.
[Soldado 2] Eh, deja a esos y ven aquí, puede que necesiten ayuda para llegar…
Ya con la radio en sus manos se bajó del camión de nuevo y mantenían guardia a la espera de su grupo. Nuevos mensajes se oyeron por la radio pero no pudimos oírlos bien aunque los disparos cada vez sonaban más cerca. Finalmente aparecieron los componentes del grupo y subieron al camión dando su jefe la orden al conductor de salir inmediatamente. Mientras comenzábamos a irnos de la zona uno de los soldados sacó el arma y disparó, acto seguido uno de sus compañeros lo empujo hacía dentro tirándolo al suelo.
[Soldado 1] ¿Que haces?, Deja de malgastar la munición, no nos queda tanta como para tirarla para nada…
[Soldado 2] Pero ese hijo puta… ese… - dejaba una pausa entre medio sollozo - esa puta rata es la que ha mordido a Ignacio.
Tal como estaba el ambiente tanto David como yo no nos atrevíamos a preguntar ni decir nada, la tensión estaba muy alta y respecto a antes de la parada faltaban dos soldados, era de suponer que los dos habían caído en aquél supermercado y sus compañeros estaban afectados por ello. Finalmente volvimos a parar, esta vez dieron ordenes por la radio de bajar todo el mundo y asegurar la zona.
Nuestros dos guardianes nos cogieron fuertemente del brazo y mediante gritos nos ordenaron bajar del camión. Después de tanto rato bajo la sombra del camión, la luz del sol me deslumbraba haciéndome medio cerrar los ojos mientras nos hacían caminar hacía un lado del camión.
[?] Bueno chicos, que tal el viaje? - preguntaba de forma irónica. - Ya os acordáis de mi? - Miré hacía donde venía la voz, pero mis ojos aún se estaban acostumbrando a la luz y apenas veía la silueta y el traje de militar.
[David] Tu?, quien sino alguien tan cobarde podía organizar un grupo así. - En ese mismo momento un soldado que estaba junto a David al oír sus palabras le golpeo en el costado con su arma.
[?] Déjalo, tranquilo, es normal que estén enfadados… -Los ojos finalmente se me habían medio acostumbrado ya y podía ya ver los rostros de los soldados, David en el suelo quejándose del golpe y desviando la vista al fin pude ver a nuestro anfitrión.
[Yo] Tu eres… , si, tu eres el del punto seguro, el capitán… como era… Olmedo?
[Olmedo] Si… veo que para los pocos minutos nos vimos aún te acuerdas.
[Yo] Traidor!!, abandonaste a toda la gente del punto seguro, estaban bajo tu protección y te largastes como si nada!!!
[Olmedo] Es curioso aún en estos tiempos ver gente tan inocente. A cada hora llegaban decenas de infectados a los alrededores, nuestras opciones de salir de allí eran ya nulas y la comida escaseaba. Crees que el futuro del punto seguro habría sido diferente si nos hubiéramos quedado? La única diferencia es que al menos pude salvar a estos soldados.
[David] Y la gente que encontráis con vida ahora y matáis? Oímos vuestras conversaciones de radio en el hotel y como uno de vuestros grupos estaba matando a los supervivientes encontrados. Eso también es por supervivencia verdad?
[Olmedo] No te has enterado verdad? Ya no existe ni España, ni policía, ni nada… ahora mismo solo sobrevive el más fuerte. Toda esa gente iban a morir tarde o temprano, realmente les estamos haciendo un favor haciendo que salgan de este infierno…
[David] Eres un puto degenerado!!!, Ahhh!! - en ese momento el soldado que estaba a su lado volvió a sacudirle…
[Yo] Y por que nos mantienes vivos a nosotros?
[Olmedo] Bueno, la verdad es que tengo curiosidad… vi pasar unos helicópteros que salían del punto seguro, quiero saber quienes eran y a donde iban. Y también me gustaría saber como lograsteis sobrevivir a aquello, hasta ahora no hemos encontrado nadie más de allí, por lo que debéis ser los únicos supervivientes…
[Yo] Muy sencillo, les pedimos a las ratas como los llamáis que nos dejaran pasar y así hicieron, claro, aún siendo ratas creo que son más educados que vosotros… - Esa impertinencia me costó un fuerte golpe en las rodillas que me hizo caer al suelo, mientras David se reía cabizbajo, no se si por la tontería que solté o por estar recibiendo golpes como él.
[Olmedo] Estúpidos… hasta ahora he intentado hacer esto de buen rollo, pero ya me estoy cansando. - Un movimiento de su cabeza hizo que los soldados nos pusieran las pistolas apuntando a nuestras cabezas. - No sois ninguna amenaza para mí, así que dejaros vivos o mataros me es igual. Si me contáis todo lo que quiero saber, os dejaré ir sin más, pero una bromita más vuestra y ordeno ahora mismo que os pongan una bala en la cabeza.
David y yo nos miramos, no teníamos muchas opciones y ninguna posibilidad de escapar de allí. David a regañadientes comenzó a explicarle todo lo que sucedió en el punto seguro y como sobrevivimos hasta llegar al hotel, mientras el capitán Olmedo en algunos momentos se reía como si no se creyera lo que le contaban, pero luego decía un simple “continua, no pares…” y seguía escuchando la historia.
[Olmedo] Impresionante, realmente es impresionante como dos civiles como vosotros habéis tenido tanta suerte. En algunos momentos he dudado que me estuvierais mintiendo, pero no creo que tengáis tanta imaginación como para eso, y lo de Viella confirma que viéramos volando a los helicópteros hacia el norte. Esta bien, os creo, pero no puedo cumplir mi palabra…
[Yo] Por que? Que más te da dejarnos vivos que muertos?.
[Olmedo] Jajaja, no, te equivocas, no quiero mataros… pero tampoco os puedo dejar ir, sois de gran interés para mi plan.
[David] Plan? nosotros?
[Olmedo] Bueno, tu si, tu conoces Viella y nos serás útil, pero a ti - mirándome fijamente - no te necesito, podríamos dejarte aquí.
[Soldado] Señor, nuestra unidad ha perdido varios soldados últimamente. Quizás nos venga bien tener a alguien más.
[Olmedo] Esta bien, tienes dos opciones, te unes a la unidad o te degollamos el cuello aquí mismo.
Desde luego mi intención no sería unirme jamás a un grupo de desalmados como ellos, pero mis opciones brillaban por su ausencia. Cabizbajo y con voz apagada acepté la oferta, a partir de ese momento era un soldado más del grupo Charlie.
Posted in Apocalipsis zombie: Mi relato | 11 Comments »